TIEMPO DE B. C., Y SONORA - PAGINA 13 titucionol porque dejó de existir lo rozón poro ello (¿o ocaso aún estamos en ^teuerra y con quién), se si-aplicando. Y no solamente se continúa aplicando sino que se complementó con otra disposición igualmente alocada del presidente Echeverría en la cual se fijan bases específicas para obligar al productor a producir, al comerciante o vender a determinados precios y el comprador a comprar y denunciar 'las violaciones. ¿Debo decir se han cumplido? Bueno, no en todos los casos. Por ejemplo: el caso del huevo, de la carne, del pollo, de los granos para alimentación humana. No se cumple con los precios tope y se ocultan los productos o todas vistas. Igual sucede con artículos encarecidos como el cemento. Las refacciones ya no hay ni quien las vigile. Las llantas han quedado fuera de la taxativa. Pero la leche no. Los productores de leche, los procesadores de este alimento y los detallistas que la venden al público consumidor, mol que bien han estado respetando los precios oficiales. Sobre todo en Sonora. Y es aquí que queremos detenernos un poco, porque siendo un producto que ha resistido el imperio de la tan citada ley de facultades extraordinarios, sirve de ejemplo a 'las mil maravillas paro demostrar que las leyes expedidas por los hombres no pueden acabar con las que regulan la economía mundial y si no somos tontos, México se encuentra dentro de este mundo y Sonora en México. Con la leche sucede lo mismo que con cualquiera otro producto sujeto a la ley de ia oferta y la demanda: hay poca leche, se presenta una demanda . fuero de lo común y los precios deberán elevarse. En /léxico no es así: la leche sigue teniendo el mismo precio sea cual fuere la situación, haya más o haya menos leche. Es lógico que debido a los cambios de estación en el año, en determinadas épocas se 'reduzca ia produc ción lechera: los establos entregan menos leche a la planto pasteurizadoro porque sencillamente las vacos ^dan menos leche. Sin em-j^Bargo, lo demando sigue f^fendo igual y frecuentemente va en aumento. Ante esta situación, lo lógico debería ser que 'las autoridades federales que tienen en sus manos aplicar lo ley de facultades extraordinarias o que nos hemos venido refiriendo, modificaran los precios oficiales para que les permitieran a los estableros, pasteurizadores y detallistas, aumentar el precio del producto, dado que obligadamente los costos de producción del establero son mayores que en otras épocas del año en que las vacas dan mas litros de leche por animal. Pero no sucede así: el precio se mantiene exactamente igual en temporadas de mucha producción que en aquellas de poca producción. ¿Qué sucede? Que el productor desvía 'la leche hacia otros renglones: quesos, cremas, mantequillas, productos lácteos, elaborados y hasta sueros para alimentación de marranos. Contrasentido: en época de poca producción lechera se agudizo artificialmente la escasez del producto. A pesar de ello, como ya dijimos, el precio sigue inalterable. .. pero no nay 'leche o es tan escasa que solamente determinado sector de la población tiene acceso a ella, ya que no bien acabo de ser entregada en el expendio cuando largas colas de compradores agotan la existencia. Lo que sucede con la leche es exactamente igual a 'lo que se contempla en otros artículos de consumo generalizado y necesario: que no hay mercancía más cara que aquella que no existe. El productor de leche, el establero, tiene todo el derecho del mundo a obtener una ganancia razonable acorde con la inversión y los costos de producción. Las autoridades federales de economía no entienden esto. - . V; .V) i. As .ir Recientemente él Secretario de Industria y Comercio, Jorge de la Vega Domínguez, acaba de autorizar el alza en el precio de la leche en aproximadamente un 20%, que es el aumento que vienen solicitan do los lecheros desde hace año y medio. Hasta hoy se los autorizan: hoy que ya no resulta redituable continuar produciendo leche al nuevo precio oficial porque los eos tos de producción han aumentado. Si los estableros pudieran deshacerse de las instalaciones, obtendrían-mayores utilidades colocando el dinero que ésto les produjera en los bancos a intereses netos superiores al 15% anual. Mientras esto sucede, las pasterizadoras importan leche deshidratada (en polvo) en aproximadamente un 40% del consumo nacional; es decir, México es un país dependiente en este renglón de la producción extranje-autorizados para los estableros no se suben a un nivel redituable en Tazón de la inversión y gastos de producción, pronto este porcentaje tendrá que aumentar considerablemente hasta que dependamos totalmente de los Estados Unidos. No es muy agradable saber que la leche que toman nuestros niños es prácticamente artificial y no natural, como quisiéramos. Deben saber nuestros lectores que para enriquecer la leche en polvo los pasteurizadores le agregan aceite de coco que aunque es más nutritivo que Agrfcuffura el natural de la vaca no deja de ser pobre en otras substancias necesarios paro el desarrollo infantil. La postura de la clase obrera, expresada por conducto de su líder, don Fidel Velázquez, es contraria o la política del gobierno adop toda últimamente de elevar el precio de la leche. Nosotros debiéramos seguir lo misma idea de don Fidel, pero nos resistimos a ello porque sostenemos (y aquí lo hemos repetido mucho) el criterio de que no hay leche más cara que la que no existe: si queremos leche y de buena calidad tenemos que pagarla más cara. Es muy cómoda la postura de condenar a los "ricos productores de leche" sin medir las consecuencias en caso de que desaparezcan los establos y los granjeros se dediquen a otra actividad más productiva. En los últimos meses del gobierno del licenciado Carrillo Marcor, éste expresó el iluso sueño de crear la "cuenca lechera del río Sonora" sin detenerse a pensar que el manejo de la leche es sumamente delicado y que el producto llegaría descompuesto a los centros de recepción porque entre las granjas lecheras y los centros programados existen distancias, en tiempo (debido al mal estado de los caminos) de más de una hora: la leche empieza a perderse a los cinco minu- De acuerdo con los aumentos autorizados al precio de la leche para Sonora el consumidor paga ahora $ 1.60 más que antes por litro: costaba . . . $ 7.10 y ahora i $ 8.70. Las pasteuri-zadoras entregan í el litro de leche ¡ envasado en cartón, al detallista ¡ a $ 8.37 y éste , obtiene solamente $ 0.33 por li-tro, sin inversión alguna, mientras | que las pasteuri- ¡ '• zadoras ti e n e n ¡ j | una difere n c i a i •|¡ bruta de $ 2.07 i i [ en relación con el 1 precio al que re- || H ciben de parte de I I] los establ e r o s, | | pues compran a i | $ 6.30 la leche ' ; fría, con una dife- H rencia, hoy, de I 12 centavos, en- | tre leche fría y i i callente, mien- H j tras que antes la | diferencia era de ¡ f 20 centavos. Con I los nuevos pre- | cios se subsidió ! al pequeño esta- ¡ : blero en cuando t] menos 8 centa- H vos por litro. L tos de haber sido extraídq^g de las ubres. Los estableros» -* del río de Sonora son en si/-£» ' inmensa mayoría pequeños-5: y no tienen capital pora 'n-**W¡* vertir en sistemas de refri-Stí geración que, por otra par$¡0> te, no podrían mantener en*>v| funcionamiento en atención!^ a falta de energía eléctrica®.^® en sus apartados ranchos. La idea no prosperó. Cr Lo conclusión de todoCs? lo antes expuesto es que leche seguirá escaseando, cuando menos aquí en So-8 e ñora, donde las compañías — Dasteurizadoras, con muy Duen sentido de solidaridad lacia la población sonoren-se, no siguen el ejemplo de pasteurizadores de otros es-todos de la república que mezclan leche en polvo, agua y aceite de coco, pora venderla como leche fres- ca.