TIEMPO DE B. C-, Y SONORA — PAGINA 9 En la Cámara de Diputados LAS CURULES do madera verde olivo pasarán a la historia. por Sara LOV ER A LA CONTRADICCION FACHADA del edificio de la Cámara de Diputados, contruido en 1910-11. dr en la tribuna, ha durado 16 años. Al centro la mavoría « ULAA mutlü" :4ti!!U!!U! Las curules port irianas ,pasarán a la historia El viejo edificio quedará como reliquia del centenario de la Independencia La transformación del salón de sesiones, primer paso hacia el Palacio Legislativo En mayo 24 de este año se usaron por última vez las curules verde olivo, por los diputados La noticia del incendio del edificio de la Cámara de Diputados —edificio del Factor—, la madrugada del 29 de marzo de 1909, consternó al país. Archivos y biblioteca se perdieron. Parte de la historia quedó en cenizas. Dos años más tarde, el primero de abril de 1911, Porfirio Díaz inauguraba el edificio, provisional, con más de 250 curules color verde olivo. Ese día los legisladores de la dictadura escucharon del presidente Díaz hablar sobre los acontecimientos que estremecían a la República. La Revolución se había iniciado. Durante 68 años, el edificio de Donceles sería testigo de los acontecimientos más importantes de nuestra vida moderna. Los presidentes de la República acudieron desde jumo de 1912 —el primero fue Francisco I. Madero— sin fallar un solo año a la apertura de sesiones. Más de medio siglo de leyes y transformaciones jurídicas se apoyaron en las curules verde olivo. En agosto de 1979, la nueva Cámara, con 400 diputados de siete corrientes políticas inaugurarán la nueva etapa. Las curules porfirianas pasarán a la historia. La transformación del salón de sesiones será el primer paso hacia el Palacio Legislativo. No hubo Palacio Legislativo, porque el lugar y la primera piedra del majestuoso palacio que había sido planeado por la dictadura, quedó como monumento a la Revolución. Precisamente un año y seis meses después de haberse destruido el palacio del Factor, el 23 de septiembre de 1910 como parte de los festejos del centenario de la Revolución de Independencia, Porfirio Díaz colocó la primera piedra de un edificio que nunca llegó a ser Palacio Legisla-, tivo y cuya estructura inicial guarda, bajo una de las lozas de mármol, un frasco de cristal que contiene el acta de colocación de primera piedra, firmada por Díaz, su gabinete, los enviados extraordinarios, los magistrados y el gobernador de la capital, que poco tiempo después habrían de rendirse a los revolucionarios. El edificio provisional seria, hasta la fecha, la Cámara de Diputados. El edificio de Donceles, que se construyó pieza por pieza durante casi dos años, sería el monumento de las contradicciones a partir de 1911. Hecho con la mano segura de ingenieros y arquitectos de la época porfiriana, poniendo en cada detalle las influencias europeas, muestra en cada detalle las excelencias de la talla,, las excentricidades de un palacio afrancesado y hermoso La fachada con 3 pórticos y seis columnas sobre la escalinata se remata con una bella estatua de la libertad. Dentro los diputados habrían de realizar discusiones infinitas. Escenario de la XXVI Legislatura, calificada como renovadora —1912—, chocaba su estructura con lo que vino a ser una nueva etapa digna de las funciones del Poder Legislativo, tantos años desfigurado a través de la dictadura. En 1913, bajo el candil de cristal que todavía ilumina las sesiones, inútilmente los diputados maderistas trataron de convencer al presidente Madero para que salvara la Revolución hecha gobierno. El salón de sesiones, que aun conserva, si para esta han entrado los inrenie-rós a romper alfombras y remover curules, la mesa de los taquígrafos colocada desde 1911, se agraviaría por primera vez cuando el usurpador Victoriano Huerta mandó invadir el recinto por el batallón de linea comandado por el general Blanquet. IMPORTANTE ACTIVIDAD legislativa La tribuna, de madera fuerte y roja, ha sostenido la palabra de distinguidos legisladores. A los representantes populares de los años de 1929, 1938 y 1942, correspondiendo a las Legislaturas XXXII, XXXVI y XXXVII, tocó la misión histó rica de intervenir respecto de los tres hechos legislativos más notables de nuestra historia Dolftica contemporánea: la autonomía de la Universidad Nacional de México, la nacionalización del petróleo y la suspensión de garantías con motivo del estado de guerra en la segunda conflagración mundial. Puertas y cristales, oficinas y el Salón Verde —donde tradicionalmente despacha el presidente de la Gran Comisión— han sido escenario de reñidos debates— amplios y reducidos Las escalinatas de piedra, porfirianas y macizas, también han dado cabida, repetidamente, a campesinos, colonos y mujeres. Cuántas veces fue necesario, cuenta la maestra Adelina Zendejas, la doctora Esther Chapa —luchadora por el voto femenino— se apostó en esas escalinatas para pedir la particina-ción activa de las mujeres en la política nacional. Precisamente durante el. ejercicio constitucional de la XL1I Legislatura, por iniciativa del presidente Adolfo Ruiz Cortines, fue votada la refer ma a la Constitución que colmaba la movilización de las sufragistas: la incorporación de la mujer a la ciudadanía. El recinto'no ha sido transformado desde 1911. La colocación de curules dio cabida durante el gobierno de López Mateos a los diputados de partido y se acomodoran en el salón de sesiones las primeras fracciones parlamentarias de partido. INMORTALIDAD Al fondo, tras la tribuna y la mesa directiva, desde lo alto de las paredes se han ido escribiendo, en letras de oro, los nombres de quienes han hecho las transformaciones fundamentales: los héroes de la independencia y de la República. Mayo 24 de 1979, fue la última vez que se utilizaron las curules verde olivo, por todos los diputados para dar paso a los escaños —como dicen en Inglaterra—, a las bancas de madera que nadie imagina, o a las sillas simples para dar acomodo a los nuevos 400 diputados. La imagen, que de frente. ía izquierda el PPS, a la dere-* cha Acción Nacional; arriba a la derecha, también el Auténtico de la Revolución Mexicana, cambiará totalmente. La transformación se hará únicamente al salón de sesiones. Sin embargo, el mismo 24 de mayo el presidente José López Portillo ofreció a los legisladores que antes de 1982 habrá Palacio Legisla!i vo. Quedará entonces ei edificio po.rfiriano, de c< to y piedra, de madera \ tro, como una reliquia centenario de la Independencia. Lqs sótanos, ahora acondicionados para guardar documentos e imprenta. Arriba las oficinas administrativas. Abajo a la derecha las oficinas del PPS y a la izquierda las de Acción Nacional, pasarán a la historia, junto a una estructura cantaral que también cambiará de fondo, esto es en los jurítiico-político, para dar paso al pluralismo pleno. AROHPIO DE TUUAHA