moeeH ítw. EL TIEMPO. ORGANO DE LA PRENSA ASOCIADA HISPANO-AMERICANA. LAS CRUCES. N. M.. JUEVES, ACOSTO 0 1894. NUM. 31. INCROM FROFE8K1N1LES Eatamoe en el paje en que to do ee deja para luego; aquí n bay negooio que no ae difiera ni plan que no ee prorogae, n aaunto que no ee eplaoe, ni ade lente que no ee paralice. todo proyecto brota con un “deepiMs" en el epílogo, toda terminación tropieea en la bar rom de! •‘mas tarde." No ee, puco, eetrafío, que cada individuo deje eiempre eua cogía pira mañana. —¿Me hae traido loe papeles —Mañana loe traeré. —¿Me darse eee dinero?— Vuelve mafiana. —¿Cuando estará i» ropa?— Mañana sin falta. —¿Hiciste mi encargo?—No ge hard haeta mañane. Y eiempre mañana, y eiempre el tiempo acudiendo i le cita y eiempre dilatándole, heete que a la cita del tiempo ee eutepone una ven la de la muerte. ¿Quexomoe noeotroa para dir poner i nueatro arbitrio del maña na, cuando el boy a cada inetan te ae noe va de entre lay manoel Poaeemoa'la eotrtfra’del ayer, el el recuerdo puede evocarla, pe re nada mea exiete a nueateo sl- Y, ein embargo, lo futuro ee el or¿dito de la vida. Crédito que a nadie ee niega, firma que i nadie repugna, papel, moneda que nadie cambia, pero que todo Bote crédito a* Ja ruina de loe humanoe. Giramos sobre un capital que no bene base, y en el que cada dolencia debiera representar una bancarrota, negociamos con un dinero que no existe; porque lo tenemos y no le tansmos, en una cantidad donde ni aun loo unidades tienen valor absoluto; decimos uno, y qo sabemos si al llegar el dos, decimos dos, y ya pasó el uno por lo cual pierde el guarismo la mitad de su valor, y siempre es uno, y este nno también pierde; y lejos de contar une eérie de unidades que podría dar una suma de millones, contamos una serie de eeroe-que solo den por suma aire y viajo. Y sobre ésta nada edificamos torree y palacio que la esperan-xa ilnminayla ilusión mantiene, V sobre esta nube qee se evapora al contacto de la materia, noe engreimos orgullosos y soberbios al decir con sonrisa de confianaa: Mañana soy felia—Mañana cobro.—Mañana ser* libre. Le porvenir ee una quiebra pe renne que empaja al banquero bicia Helante, un eapital que vacila a cada paso, una moneda 'alca; menos aun la sembré de una moneda, su reflejo, su espirita, pero un eapiritu que brills, su brillo dealambra, y esto bas a porque todos le ven oon ea- tusiasmo y dicen:—Abi hay oro Mas cuando la criáis precursora de la muerte deja ver el arca vacie, entonces los ncraedores luchen en vano por recojer e tesoro que aun se cierne sobre la cabeza del monbutMlo, beata que la palidez de su aemblaute y e frió de su corazón les hace ex-claiuar con espanto y sentimien to:.—¡Ha quebrada! El crédito era toda su fortuna. Esta aceptación del mañana es le esclavitud del hombre libre Hierros con que él mismo ee encadeno, al olvidar la que tiene para ocuparse en lo que ha de ¿A que trabajar boy? ¿no podré hacerlo' mañana! —Hoy me siento fuerte, quizas maiiana he de sentirme mis. ¡Vivamos hoy! mañana eerW otro día. ¡Y coi# que facilidad disponemos de ese eandal incomensura-ble! Al fin, ¡so es nuestro! |no usamos de él eiempre que nos acomoda! ¿Pues ei sólo nos fylta cuando la muerte se apodera de nosotros, ¿dejaré de ser una Venta vitalicia! ¿Quien sabe si mañana .’que nos abandona con la vida, es el alma que se desprende de Istpa- Por ventera, ¿no ee el alma ante Dios la que acredita nuestras obras! ¿Luego el alma es el futuro! lluego al negociar con el somos mercaderes de nuestro espirita! iSerá ley natural que siempre el alma haya de ser vencida por la material ¡El alma! ¡el crédito! ¡lo pasado! ¡lo porvenir! Esto ee demasiado para hoy, ¿no podríamos diferirlo* ¿Que .hacer! dejar la pluma por el leeho, y decir oonw todos. —.Buenos noches; salud y hasta mefhma.—“El Bolentia Popu- El PsAlr FieA* Dice NI ComopolÜa de Orilaba: Eetamoa de acuerdo oon el eigniente articulo tomado del Boletín del “Interés Social" do “Ee entre noeotroa ya una costumbre pedir fiado, aunque no teegamoe neoeeidad de ello, y ain que noe pongamos i reflexionar loe malee que noe trae casi siempre esa oondnot® El hombre que vive del Hado, paga máe caro les artículos y efectos que consume, ya porque ee priva dej derecho de ofrecer pof elloe.menor cantidad de la qoe ee le pide y obtener así una rebaje, ya porque aaí ae expone gastar más de lo qne gana. Conocemos á muchos indivl-dnoe qoe al fiado son oapaeee de comprar cnanto ven y lea ofrecen, porque tal vea no ee quieren acordar de que ha de llegar la vez qne tengan que pa gar aquello qne reciben, orlgi nthdoee con esta condocta malee de gran consideración, por que al fin y al cabo, debe venir el desnivel. Conocemos á nn hombre que á fqena de enonomfes y priva-clones logró reunir un eapital Pedirle á ese sujeto un peso preciado, era unto como pedir peras al olmo, porque k sea ola ee de avances conteauba alem pre oon un nó redundo. Pero unía un lado flaco, y por abi le atacaron eos InnuraerablK ami goe, le agradaba mucho que lo tuvieran por hombre rico. Tan pronto como ee descubrió el lado vulnerable, le cayeron las mos-cae, en gran número, solicitando de él una flrmlta, que era muy aceptada, atenta la honradez intachable y méritos basuntee (su plata) que todos se apreeu-raban á reconocerle. Ceas palabras dnlcee le sonaban muy bien al oído, y el qne no era ea paz de preeur nn peeo ea plata, firmaba un documento pot 600 < mis pesos, reoomendaddo siempre al oliente qoe no fuera i comprometerlo. Y’cada oliente cumplió tan bien con esta adver lencia, qoe al cabo de dos años nuestro hombre no tenia una l-eaeta^pase sí m aeteee-4sbran« eMae qoe había pegado, y qoe guardaba como juatifloautoe de en necia conducta. Tal coea pasa oon el qoe pide Dado. Cuando hay que aflojar dinero, ni somos tan largos ni tan pródigos, porque cuesta trabajo y causa dolor desatar la bolea; de modo que ai siempre hlciéramoe nueatrae compras grandes ó pequeHar al contado, de seguro qoe habríamos de pecar mía de económicos que de eepléndidoe, y contaríamos con algo en caja, para loa gaetoe Im previstos. Coando.noe ponemos á jugar loterías, por ejemplo, con habas ó fichas, consideradas como dinero y oon un valor determinado cada una de ellas, llevamos riesgo de perder míe, que el noe ponemos á Jugar con dinero efectivo. Todo esto sirve para patentizar ios inconvenientae de pedir fiado, inconveiiientrs que pueden desaparecer, oon solo que noe pongamos á comprar tan solo lo que podamos pagar inmediatamente, para no echarnos encima compromisos quizá mayores que realmente podamos solventar. La persona que vive de fiado, no puede tener derecho 4 lo qne lava en el bolsillo, porque lee pertenece i aquellos i quienes es debo. Hay máe, tompoco puede formalizar eos gastos, porque se lo impiden los crédi-oe qne tiene abiertos por todos Como la perniciosa costumbre de pedir fiado ha echado profundas raicee entre nosotros, se neoeeita hablar daro y muy duro contra esa costumbre que no ee economía ai conveniente. Moralloémcnoe, comenzando por qjustar nuestras salidas A nuestras entradas: ao gas- temos nunca en lo útil y lo igra dable nada, absolutamente nada, cuando no tengamos robler-to lo necesario, y sobre todo, no pidamos nunca fiado,ei no queramos ser eeolavos de nuestro acreedor A quien le aaiste el derecho de detenernos ee sea!-qrrier lagar, 6 iuterrumpirnoe en nuestros trabajos, para exi-gfrnos el pego de naa cuento, coyo valor reclama machas de las veeee con una exigencia Im-pertioente pero justa. El que quiera vivir en paz, que no le deba á nadie nada." ■El Sol de Mayo" de Lea Vegas, dice y di ce bisa: Con el triunfo del partido demócrata en la elección presiden riel pasada, Nuevo Mexico ha perdido cerca de un millón de pesos en una sola industria, qoe ee la lanera, riendo seto lo minismo del perjuicio que ha cantado la baja en el precio da De esta año ee respetable enlámente el partido Demócrata. Loe borregoeroe de esto territorio han perdido yr canea de la administración Demócrata las dos terceras' partee del dinero que hubieran recibido bajo la administración Republicana. Pero la política periodical de la democracia toe ha beebe pev-der fifi centavos de cada peso ve la vento de !a lana. El perjuicio con binado que todos eHoe hau recibido no bs> de nn millón de pesos, y en dicha cantidad se ha empobrecido el territorio oon la acción de los demócratas al poder. »e Salvaren «be ViHaa. La eeSora Phoebe Thomae, de Junction City, Ilia., fui informada por «ua docUroa que tenia conaunoion y qae no-habla eeperansa de curarla, pero dos bolallas del Nuevo Deece-brlmiento del Dr. Bngae curt eom-pletamento y salvo la vida. Mr. Thoe. Eggen, 139 Florida 8t. Sen Fraoeiaoo, Cal, eulria A oonaecoencla de un terrible resfrio, que parecía que ee lo iba volviendo oeoaancion, probo mooboe remedloe ein reeuHado ninguno, y por In ana botella*! Nuevo Deeenbrimiehto del Dr. King le eu* ré en doe eemana. El ha quedado mey agradecido. Xe debido á tolee reeultadoe de loe oualee eetoe eon mueetraa, qae han probodo la edna-cia maravillóos de este medicina pera la tos y reefrloe. 8e darte botehea de maeetra ea la bobos de P! Moreno. Bolellae * tamaño regu-farpor tOoentevoey ILSO >5. En Busiereo-le Clermont, Marne, explicando el maestro de escuela Sr. Gnillemin a sue diecípuioe, raunidos í su alrededor, como había sido aaeei-nado el Presidente Carnot, neo de loa moohaebee, ea en excitación, se cayó sobre el eueMlle que el maestro tenia en la no v ee atravesó el corazón, pereciendo en el acto. Loe de-mae cbiooe huyeron dando grí-toe de terror. Ei maestro quiso darse la muerte con el mismo cuchillo; pero ee lo impidie-ron doe hombree qae habla-» eondldo A loe grítoe de loe Ba-haehoe. Lea heridas de Gul-llaminnoeon peligroeaa. Tolos sus detípuloe le querían r i padre de la víctima ha pd«-io A las autoridades qne ae w fu eastigua^-® Reproduatov.’’- jAcrrro aimuo. XoUry PebHe. Lu Cree*, K. M. 'pBiMmro f*LAe, A eold ted «Iw dBltk. \ fa» Onwf, X. M. T- COWAX. efcÍB*Y” '• “o11'* de Mor.no. * plXITO PIxL Altor ..i •• le». LeeVrew. X. M. > H 1 [ Ll L ... ^lATEl Astea 4e if k otra be Jeod.vUiUrl»mM no d.jAri que dw AKQXL AL Pseae 4 baoerl. esa deras wlisfeebos; tu teseoste mídiooa, y tUlsooon ♦ so hsy mfcNCeUsdsU Lai Oseen, • - 1CI0N! I'Á INCORPORACION 81RBERIA r CARROCERIA Lu Cruoet, N. M. Tedo lo pertetfeoieito al rento M ejecutara coa prontitud al eetilo mea moderno. ANTONIO LOBRA. Fttg Tmb A Ck COMERCIANTE 1 Pw*Biyor y menor en toda elote de aberro te a, Osle PriaetnU Lu Orne*, !#. M i «CHANGE SALOON ? L. Lapoixt, Pur. The flneet pleasure reeor: « the eUy end the boot mlxi zeletWa la the Sonthwut: • leadqunrtern 'for Oom.; •merelal ttavelen. ■ Olnb ud reading róeme: i"u*4 7