El Mensajero Juvenil 7 6 El Mensajero Juvenil 5. La Paz del Mundo. Cuando el pecado, entró al mundo y se apoderó de la cabeza de la raza, trajo a la familia humana un principio del mal que la puso en mal camino. El mismo primer hombre nacido de mujer, fué muerto por el segundo y desde entonces se han seguido las disensiones y los conflictos. Santiago 4:1 nos introduce al secreto de todo: “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No son de vuestras concupiscencias, las cuales combaten en vuestros miembros?” Procuremos recordar la historia que hemos leído todos en la escuela, la del templo de Jano en Roma. Fué al efecto de que como al tiempo de la venida del Príncipe de Paz, las puertas de ese templo fueron cerradas; la primera vez en cuatrocientos años, porque sus puertas estaban siempre abiertas cuando Roma estaba en guerra. ¿Es el mundo peor ahora que entonces? (a) Oigamos a los profetas. Primero que todo, ¿qué tuvieron que decir los profetas que hablaron de la venida de Cristo y de los efectos de su venida acerca de esto? Isaías tiene bastante que decir. Isa. 2:4: “Y juzgará entre las gentes, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arados, y sus lanzas en hoces: no alzará espada gente contra gente, ni se ensayarán más para la guerra.” Aquí enseñó que vendría un tiempo en que prevalecería la paz universal. En Isa. 9:6, 7, leemos: “Porque un niño nos es nacido; hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro: y llamaráse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán término.” Una profecía más admirable aún del efecto de su reinado se encuentra en Isa. 11:6-9: “Morará el lobo con el cordero, y el tigre con el cabrito se acostará: el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. . . No harán mal ni dañaran en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como cubren la mar las aguas.” No sólo cesará la guerra entre los hombres, sino que el poder del evange lio someterá aun a las fieras de las selvas. (b) Cuando Jesúe vino. Vemos que dijo Isaías que Jesús sería llamado Príncipe de Paz, indicando así lo que realizaría él por su evangelio. Cuando Jesús nació en Belén vino del cielo un coro de ángeles que cantaban: “Gloria a Dios en las alturas, en la tierra paz, a los hombres buena voluntad.” Deben haber significado que su venida ayudaría a traer la paz a la tierra y haría que los hombres tuvieran buena voluntad los unos para con los otros. Entonces la vida de Jesús, cuando estuvo en la tierra, fué de paz y bondad y buena voluntad y buenas obras entre sus compañeros. No hubo nunca ninguna indicación sino de que el objeto fundamental de su venida fué el de que los hombres vivieran en paz con sus prójimos y hermanos. (c) Lo que el evangelio está realizando. En efecto las profecías de Isaías no se han cumplido todavía. No todas las espadas y las lanzas se han convertido en implementos de agricultura. Sin embargo, la paz se está predicando como nunca antes. La “Liga de las Naciones,” el congreso de paz y otras organizaciones están favorecidas por los gobernantes de las naciones más grandes de la tierra. La arbitración no es ya un experimento. No menos que cuatro importantes disputas fueron solucionadas por esta corte el año próximo pasado. Los tratados de arbitración obligatoria, casi un centenar de ellos ] .’'a el ajuste de ciertas clases de controversias, han sido concluidos ya por las naciones más importantes del mundo, las unas con las otras. El parlamento de las naciones, los cimientos del cual se pusieron en La Haya en 1907, está caminando a lo que parece ser un éxito seguro. Indudablemente esto es una señal de la obra conquistadora del Príncipe de Paz. Pueden darse otras muchas razones de las causas que están obrando en los intereses de la paz. Podemos sumarizarlas todas diciendo que la vida y las enseñanzas de Jesús son la levadura que está obrando, y que viene el tiempo en que “no harán mal ni dañarán en todo mi santo monte: porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová como cubren la mar las aguas.” Sesión de Estudio Bíblico—Jesús Estimula a los Pescadores Lucas 5:1-11. Mayo 10, 1925 LECTURAS DIARIAS. Lun. Mayo 4. Canaán Para ser Conquistada. Núm. 33:50-56. Clave: Ver. 53. Mar. Mayo 5. Ciudades de Refugio. Núm. 35:1-15. Clave: Ver. 12. Miér. Mayo 6. Historia Repetida. Deut. 1:19-33. Clave: Ver. 31. Jue. Mayo 7. Experiencias en el Desierto. Deut. 1:34-46. Clave: Ver. 42. Vier. Mayo 8. Experiencias en el Desierto. Deut. 3:23-29. Clave: Ver. 25. Sáb. Mayo 9. Exhortación. Deut. 4: 1-23. Clave: Ver. 23. -------o------ Introducción. El mes pasado en nuestra sesión de estudio bíblico tratamos de la alimentación de los cinco mil. Recordamos dos lecciones, (1) el muchacho dió a Jesús todo lo que tenía, y él bendijo y multiplicó sus panes y sus peces infinitamente más que los más fantásticos sueños del muchacho; (2) nosotros, como los discípulos, debemos ir al mundo hambriento con el pan de vida que tenemos de Cristo. En esta lección vamos a estudiar cómo dió Jesús conocimiento y estímulo a los desalentados obreros. 1. La Historia Dicha Brevemente. Para escapar de la multitud . que lo seguía para que los tocara y los sanara de sus enfermedades, nuestro Señor había estado predicando desde un buque que fué retirado un poco de la costa del Mar de Galilea. Este buque pertenecía a Simón Pedro, quien, con su hermano Andrés estaba lavando las redes mientras que sus primos Juan y Santiago remendaban el atarraya. Los cuatro habían trabajado mucho la noche an- terior—siendo la noche el mejor tiempo para la pesca—pero no habían cogido nada. x Atribulado por su desengaño, porque él desea siempre que los obreros sean abundantemente recompensados, el Salvador aconsejó a Pedro que ensayara una vez más. Esto lo hizo él con desmayo, pero con resultados admirables, pues las redes se rompían con el peso de una pesca enorme y los dos buques estaban para hundirse por la gran multitud de peces. Los cuatro pescadores, antes de esto, por medio de las predicaciones de Juan el Bautista en las riberas del Jordán, se habían convertido en creyentes en Cristo. Ahora, movidos por este milagro, vinieron a ser sus apóstoles dejando su trabajo y sus posesiones y siguiéndolo. El designio claro del milagro es establecer el hecho del poder de Cristo y alentar a los discípulos a hacerse pescadores de hombres. 2. Otra vez por la Hermosa Galilea- Pedro, Santiago, Juan Andrés y el resto habían conocido antes a Jesús y habían creído sinceramente en él. Sabían que era un rabí o maestro lleno de una manera extraordinaria del Espíritu Santo. Habían creído a Juan el Bautista cuando les dijo: “He aquí el Cordero de Dios;” y sabían por experiencia qué admirables eran sus enseñanzas y su poder para sanar. Y sin embargo los encontramos otra vez aquí entregados a su vieja ocupación con sus pensamientos ocupados toda la noche en la pesca aún como de costumbre, con el viejo pescador Zebedeo todavía con los “jornaleros” lavando sus redes para principiar otra vez la vieja vida de trabajar sólo para comer. El trabajo es por supuesto honorable si se hace de acuerdo con la voluntad de Dios, ¿pero cómo debe considerarse si viene a ser sólo un afán para vivir, y qué si venimos a estar tan absorbidos en él que estamos