.■ ¡ *í ¡i. .w Tlttw ill TiBlllÁ DE “ <" E*»idente en »q: 8aq - J^qnciaco r Cahfornia ha aojbpratto hacepdco denipo pn objetó- histórféó do gtan valor. ff,, NMá^'bfienos. qné" ¿t reloj que íri; -MA :08^ Arante su cad- íMí.. Una-larga sérre de aventuras Mi' ha lldbl/b dne ese relní fuer» Á tffteoe; en la parte pn^térfOF 8^„ léó la inecrlpctoh BÍgniahtt»:< "Ofrecido al General "Lafy^ette por Benjamín Franklin. 1780." En el interior do un» de lasr tipas Be ven los disir idvos de lu casa de Borbon. 1 TltiMPU. T. ROUAULT «!*»**• i-axriax xeoeuTAn: Átu Dice nuestro estimado <-(jlega La Estrella de Panamá; "Esta muger ilnstre, huésped ' । cariñosa de la .ciudad «nidal, , [Barcelona] peneionada alli: con ! inusitada largueza por el Go bierno de Mágico pya imprimir । , sus obras que- versan sobre la ¡ historia Americana, ha recibido . una série de homenagee^en Eu- , ropa, de la cual si no fuera mu-jor de tanto juicio y talento pn , diera, ehvanecerse. p Emilia Serrano. "La Peregri- , na” Española que ha viajado por todo el mñndo. la Barones» tr- íe Wilson, ha tratado a los > DE GAFADO. ■ ha hébl/b 4ñe ese reloj fuera á ' parar ¿ paMa de ese ipdiriduo. Éí reloj de fabricación Inglesa tiene le marca de.Hoyar, el íiilá tlftebre*‘relojero de Lon-.M an .el vigío pasado. Foé un jregalo de Benjamin Frau-" kHá A LafayetW, que á eu vez IV fedaló ¿ Lals XVI con oca-sTop qé enCrada,en Francia y copio recuerdo dLe Ixyeerra de la Independencia ea*néricn. El Rey de loe FritDcéeee !ó usó despñ®* toda su vida. P°r A ínuerte, el reloj vino a parar al verdugo de Pans, San-son, lo mismo une otros varios objetos de ia familia real. Dfcese que el ejecutor de la justicia coaaervó siempre dolorosos recuerdos de los hechos registrados en la Vitoria de Francia' e| £ia JU.,de Eqero de 1783,1 le ateihy su muerte á ee«*betado hyftMBl de su espí; Ahí fl0| toi aftfla una mise ateas del Bey. María An y-MyL Bteabetb. J&RQ* herederos participasen .de sea mis Sentimientos ó.porque de- AefHW* alcanzar lea gramas dé ---------------------, —... restauración, el caso es qu# «We-ebnieqne impertas en glandes maestros de la literatura Franées». y s»- expresa y escribe en Espafiol, según la ex presión de un literato Barcelonés qne eatitnemo» en roncho, en castizo, pero, limpio, lijo y explendoroae tiastellano, al tii»de.Vall epieta- - . n-r rJ»™ con su fecunda tribuido mid quH á deeren enef aqpl pVtijlfD .odiop MBgrientos dfel 'Rata ee la gloria y por. ella ^«aplacemos; eeperahdo .l o«»par .1 u»oo LuU UHir •" »'«««* I. •> SW , ., .oeiM* ««MS .""ISM. y,pode #daLuía XVÍti.iwgaló moa" áílégurdrlo, emite eo opi- ubm le ofrecieAll! aqueLTícnerdo. -l lne:twdiLd.XétiÍ.'2¿.ló •l «lo) á feo " mía ,____ __ nó # drt). ^de eñcoétrÍGdaea eecaso de recardój,- TVpdi6 • ’eiílteiton. Uírjo 31—El Sr. tiafcfa‘'Galah, "Gobernador del • En 1S7O el * chide San Francisco de<,Wor ^dó y Jüéstt» C prisión p< .. nrnsn rial PreenidAnf* Die»- ■■ DedL ada i la Minería AgriffllltllHL, U< íüUdiáíi; y apreo¡Qfl '¿0a chaníes. ¿.^34^ ■frSl'weW. 6 ». ¿£¿^[-á¡i nia, tuvo noticias de la existen cia del reloj, y encargó i pn comíelononista la compra -á cafflquier precio. El comisionista hizo un buen negocio, pues logró adquirirlo en Fran-1 cut por 1,600 fracos, embarcándose para San Francisco Ín¿ie-diatañiente de conseguido su objeto. . ' Cuando llegó 6 Nueva York, supo qee Plodht i# habla suicidado, y no encontrando quien 1 le *iboiy»Wk el-4inore qqe.íe ha bia costado, resoldó qaedarae con-óL 7------- - j ' .?Mf ti*Pe .<*P«<Í <«árió' el comisionista, y la viuda fué |pfr C