w El Mensajero Juvenil ---,---------------- , E! Mensajero Juvenil 21 20___________ Presidente, Maximiliano Rivero C.; Vicepresidente, Rufino Veramendy; Secretario, Mauro Baldivieso F.; Recaudador, Manuel Licona. Con este motivo, de usted atento servidor y hermano en Cristo, Max. Rivero C., Pte.—Mauricio Baldivieso, Srio. -------o------- EL HOMBRE Y LA MUJER El hombre es la más elevada de las criaturas; la mujer es el más sublime de los ideales. Dios hizo para el hombre un trono; para la mujer un altar; el tronó exalta; el altar santifica. El hombre es el cerebro; la mujer el corazón; el cerebro fabrica la luz; el corazón produce el amor; la luz fecunda; el amor resucita. El hombre es genio; la mujer es ángel; el genio es inconmesurable; el ángel es indefinible; se contempla lo infinito; se admira lo inefable. La aspiración del hombre es la suprema gloria, la aspiración de la mujer es la virtud extrema; la gloria hace lo grande; la virtud hace lo divino. El hombre tiene la supremacía; la mujer la preferencia; la supremacía significa la fuerza; la preferencia representa el derecho. El hombre es fuerte por la razón; la mujer es invencible por sus lágrimas; la razón convence; las lágrimas conmueven. El hombre es capaz de todos los heroísmos; la mujer de todos los martirios; el heroísmo ennoblece; el martirio sublimiza. El hombre es un código; la mujer un evangelio; el código corrige; el evangelio perfecciona. El hombre es un templo; la mujer es el sagrario; ante el templo nos descubrimos; ante el sagrario nos arrodillamos. El hombre piensa; la mujer sueña; pensar es tener en el cráneo una larva; soñar es tener una aureola en la frente. El hombre es el océano; la mujer es el lago; el océano tiene la perla que adorna; el lago la poesía que deslumbra. El hombre es el águila que vuela; la mujer es el ruiseñor que canta; volar es dominar el espacio; cantar es conquistar el alma. El hombre tiene un fanal, la conciencia; la mujer una estrella, la es peranza; el fanal guía; la esperanza salva. En fin, el hombre colocado donde termina la tierra; la mujer está donde comienza el cielo. , Víctor Hugo. -------O------- LOS ARROYOS ENCARNAN SIMILES DE MUCHAS VIDAS CRISTIANAS Por G. Afanador Gutiérrez. Al querido hermano Jesús Amaro. En una mañana plácida de junio he seguido el curso del serpenteante arroyuelo de brillante plata, que se desliza suavemente por entre las verdes yerbas, las menudas piedras y las arenas, y le he escuchado atentamente. Aquí le he oído cantar dulces y alegres baladas de amor, allá canturriar quedamente en tiernas endechas todas sus hondas nostalgias, y por fin, más allá quejarse con amargura irreparable al precipitarse locamente al seno del abismo que le depara los agudos y afilados dientes de la dura roca. Y yo he visto en él un símil de la vida de muchos de mis hermanos cristianos durante el curso de su existencia. Vidas que no son sino débiles arroyuelos. Ora serpentean mansamente por entre suaves colinas dejando en el aire el eco de sus cantares, ora murmurando muy despacito el principio de sus congojas, y al fin, cuando han llegado al límite de su existencia, se quejan acerbamente, pero ya todo es en vano. . . ¡en vano los gemidos!.... ¡ya es muy tarde! El cauce ha llevado a sus aguas, antes alegres, hoy gimien-tes, el borde del despeñadero y por allí las ha precipitado con impiedad pasmosa a una destrucción segura. Es la vida misma de muchos cristianos. Mientras ésta les sopríe, pululan ellos por todas partes muy soñadora y triunfalmente, desoyendo al infeliz que mendiga una limosna para el alma, sin sembrar la simiente de afecto y cordialidad y ni siquiera dar testimonio de sus vidas para beneficio de la humanidad. Entonces, como el arroyo, cantan tan solo sus propios amores y alegrías. El pecado aprovecha la oportunidad, y se ceba en sus almas jóvenes. Transcurre el tiempo y casi reconocen to das sus reprensibles faltas pero no les hacen caso. Prosiguen la peregrinación.... pero ya, murmurantes y quejumbrosos. La conciencia les tortura ineensantemente, hasta que ¡ay! habiendo errado el sendero que conduce al bien, se estrellan contra las rocas impías que llenan el fondo del profundo abismo de la perdición eterna. Joven cristiano, que vives en este siglo pictórico de constantes luchas contra la maldad; trata de que el arroyuelo de tu vida no vaya a parar a la sima del pecado. Traza su cauce hacia la mansión pura y divina del amado Redentor, que tus aguas irán obedientes y sumisas, canturriando sagrados himnos de paz y de amor, a depositar sus relucientes cristales en el inmenso mar de bienaventuranza eterna; de perpetua felicidad, de misericordia infinita. ------o------- EL RESPETO POR LOS DERECHOS AJENOS Se ha dicho que la cortesía es el respeto que se debe a la personalidad humana. I>a descortesía resulta porque pensamos exclusivamente en nuestras personas, sin preocuparnos ni importarnos la sensibilidad de los demás. El deseo sincero de proporcionar el mayor placer y el menor sufrimiento a todos aquellos con quienes tenemos relación, contribuirá grandemente a que sean nuestros modales políticos y cultos. El hombre, o la mujer, verdaderamente culto, verdaderamente bien educado, trata de que todos en su rededor se encuentren contentos. Sólo las personas vulgares encuentran placer en mortificar la sensibilidad de aquellos con quienes tienen que tratar. No han de establecerse diferencias o grados en la cortesía, porque la persona coq quien tratamos sea pobre o rica, ignorante o educada; todas, como prójimo?, tienen derecho a nuestra simpatía y a nuestro respeto. Tanto la arrogancia como la bajeza son indignas de una persona bien educada. La sencillez y la dulzura y un respeto sincero por los derechos de nuestros prójimos son señales distintivos de nobleza de carácter. LAS VENTAJAS DE UN OFICIO. Un oficio hace al hombre independiente y es su mejor apoyo. Es un pasaporte para todos los países y climas de todo el mundo. Es un billete de banco o letra de cambio de valor inestimable, que se hace efectivo er cualquier parte . Es una riqueza que el hombre lleva sin pagar derechos en las aduanas. La única propiedad que vale siempre sin venderla ni hipotecarla. ------o------- EL VALOR DE UN BUEN AMIGO. La vida, decía el gran Eurípides, no tiene mejor bendición que un buen amigo, y el que ha hecho la adquisición de uno. puede decirse que ha multiplicado sus bienes y sus recursos mentales. El amigo, ciertamente, es un tesoro viviente, y bien sabido es que los tesoros no se encuentran gratuitos al alcance de la mano, ni a cada paso que demos. La amistad significa el mayor amor, la mayor utilidad, la más abierta comunicación, los más amables sentimientos, la más severa verdad, el consejo más cordial y la mayor union que pueda haber de las mentes de que hombres y mujeres somos capaces. y ya se sabe cuán variadas y opuestas son frecuentemente las opiniones de éstos, y como dice el poeta: ¡cuán mudable es el corazón humano, como el girar del viento! Washington, el padre de la patria !e la gran Unión Americana, decía que la amistad es una planta de lento crecer y debe sufrir los choques de la adversidad antes de merecer ser titulada con semejante nombre. En fin, la amista ! es como la flor silvestre de nuestros valles, inodora en los días comunes, y rica en perfumes con que impregna el ambiente cuando la azota el temporal.—Eic. --------o----- EL SERVIDOR FIEL Un rey oriental deseaba un servidor fiel y digno de toda confianza. Para encontrarle se valió del medio siguiente: , Mandó echar un pregón diciendo que deseaba emplear un hombre so-* lamente para un día de trabajo. Dos hombres se presentaron.