LA VIOLETA. _______45 No encuentro, ni la calma, Lacerada tengo el alma Del estruendo mundanal. ¡Dichas! ¡amor! ¡ilusión! Son efímera mentira De un corazón que suspira Por el bien que ya perdió. Es la vida mi tormento Sin hayar de paz consuelo, No la pido ni la anhelo Si la dicha arrebató. Entre abrojos y zarzales Me depara mi ventura Por la senda de amargura Caminar sin una luz, Y llorar el desengaño Por tan loco desvarío De abrigar el pecho mío Lo que fuere su capuz. Infleccible se me muestra Y terrible es la condena De arrastrar esa cadena Que eslabonan los dolores. Por doquiera que cruzando Los tormentos que me ajitan Mis ilusiones marchitan A la par que mustias flores. María Garza Gonzalez. Monterrey, Agosto de 1893. ¡LA MU JE^! ¿Que es lo que dice el hombre de la mujer? ¡Inspiración sublime del Eterno! ¡Altar vivo de adoración entre los hombres! Puente inagotable de sensaciones,ya puras como las lágrimas de celestial ternura que derra ma el ángel ante el trono de Dios; ó ya negras como los lamentos del re próvo: mujer,abismo insondable,perdi ción de la vida, misterioso conjunto de bendiciones y de perfidia: ¡mujer yo te amo! ya como los proselosos dias de tránsito por el mundo, tran quilos como la corriente del manso arroyuelo, y puras como sus ondas: ya se estravien con mil rodeos entre los bosques, formando pantanos pestilentes de donde se desprende la corrupción y la muerte: ya como la superficie de los ríos caudalosos cu yas aguas tranquilas en la apariencia encierran en su seno el germen de la devastación. ¡Mujer, capricho incomprensible del Creador, yo te adoro! Sí eres el ángel que alimentas con tu ser los tiernos años de nuestra infancia; sí el objeto esclusivo del amor ardiente del hombre en sn juventud, amor que nos hace superior á todos los seres en el orden de la Naturaleza; sí eres la reina del mundo cuyos mandatos son tus deseos y de quien no pueden es perarse otros verdugos que tus atrae tivos; sí eres el arcano de la vida, la felicidad: yo te bendigo y creo que Dios te formaría para su contempla ción y para darnos una prueba de su amor al hombre........ Delirios de la mente estravíos de una razón exaltada; de un corazón ardiente; liosa el hombre considerar á la mujer como fuente de perdición, los atractivos, su debilidad misma le revelan el orijen de un ángel: orgullo so de su sexo el hombre y soberano poseedor de la tierra necesitaba de la mujer, creatura admirable. Para que dominara sus ímpetus con una mirada, (5 le alentara con una sonrisa por la senda de la virtud. El hombre por la soledad del mundo hecho presa de sus pasiones como la roca solitaria arrojada en el océano, combatida por las olas tempestuosas, necesitaba un alma semejante á la suya que le sujetara con los lazos del amor al círculo de los deberes sociales le revelara con sus atractivos la misión augusta que venia ejercer, si no la hubiera creado Dios como comple mento de su obra maravillosa,y como