AM/ EL HEMP»-. ‘•1* le* «••> •IT,” toe Cf «cea, r>.ud.. EL TIEMPO. PEBIODIUO DEDICADO LA 'POLITICA Y PROGRESO DEL PUEBLO KO-MEXICANO. LAS CRUCES, N. L, SABADO, DICIEMBRE 16 de 1900. pucw er ahbm. •Inocon!a reapanabilldUdelataj, Hf-I.aa eoartklonra M recibirlo BUM. 49 TMIsmaues Re- gios. ellaa hablan sido bendecidas por un sacerdote mohometauo. blimeny que al llegar al mártir toma palabib humana y dice Algeaoe de Joe mooarcae mis .caliwenee eey» pérdida lee lie El Emir de Afabaetatan usa ana hermosa eóffija * oro, á la cual atribuye haber eebreviei- El eoioeréUoo Osar de todas oiones de ene euemigos. Mu- gar al^¿ÓMátdiee entre sengrien te» vietorieo, muero; y que el llegar al sabio, dice espantando duden: efr, y que si Hegar al co-rason, dice besando tdesles: amo; a que al llegar a todas las juventudes, dice oon todas las alegrías oree que oontieae on pedaoito ,do el Salvador. Sppóaoee que la sortija.está .dotada de na peder oculto para aneelaar an virtud protectora. Ningún potentado chino ha estado Jamás sin algún amuleto precioso. Se cuenta qu' no emperador chino tenia pu. ta- fné que cuando acometió í su majestad on parálisis oonasnó el nao del braio donde portaba el amálelo, y pudo seguir flr mando sos decretos. Peto todo el grado de la rirtnd qne poeeia el ebuelo del emperador no ¿raía la sortija onendo tpé ase. Kl Saab de Persia bee Siempre un elntnrói en que está en- te qne mnrió el emperador. Tres dias deepoée de muerto, oefMJa MC«adF. gl sUtutfn eeti Ueno de hojas de eebolla, arietando el cadáver, ee engirió que el amuleto fneae quitado. Al instante la mano del difunto as alió en protesta y deaietieroa de su proposición. El tal i eme o de le atribnlada emperateii Eugenia'es un líelo! llegar al borde de todos los sepulcros, dice al caer enmedio de fantástica ronda de tristezas y eaperanaee: espero; y que todo esto lo realiis en Is neturalefi, y en la sociedad y en e! hombre . ,..|Ah! que la belleza hace todo, nadie puede negarlo ein negar su propio ser y sin hundirse en la nada, y ni aun huu. diendose en ella: que la belleza supremo fue a llegar a loe negros abismos de silencio y negrura del caos con les divinas palpitaciones de la craacioc. José di Eohumijlt. 8t la dicha solo nace Qoe aiamprraolsUn mi eblo. Eo donde tienes tn templo; Y de rodillas te adoro, Y arrodillado te reto, Pidiéndolo a to ternura oar llorar i onalquiera que ee CH—ismee eo debe eonsentir en Es» ha aldo so compafiero du- Coondo el Shab, ya finado, vi-"a Europa, jamás salió ala llevar ooaelgp el «lo- fclirjdad. 3e dice .que lo eqíhó en eu pecho *1 decir No des abrigo a In oelo; hi... «ua.igD Bl cis- - t ---- — ra proisctora. Cce#» ell‘t,e * •'l •®iJo "ijo, «1 prin- ____ .. cine imruirl.l i- dpe Imperial, cuando dejó la G—oberaadora diligente y eoonó- na dMgmme, y por nna ootnni- Dándote eteepre respeto. L losaoio. sn talisman qne ee también en recuerdo austero del atentado don irá SU tide. Al concluir la Lo que es, no lo sabemos por ahora ooo certidumbre matemática; quizá no lo aspamos nunca; ppro que le belleea es algo que existe, que palpita enTa naturaleza; y que asi como le ole que llega t la playa rompe en eapu- IraHedadee. O—rgulloea jamás ba de Mr. " • > . r- «—son mi, eJlahl llegar a oialea y tie- oslara i.. buiqano tanteando per les mucb^lumbrej crinas de *í*te pMdta y or4. neón d» plbitiuidád trtístioa, sea ¿alalree pvaebe ende nao e WAMy.60 M, , íí t^áwitaM'iiaA*. im* ’S5» tor a^birvieatoe.yoa/ ilenacboe tMt»; m||DA «no^entre el •bro dvrboinbTe de gimió, por por sublime cráter y bronoesreodele-lieasos encendidos, pin- Vil Dieno oe un amr.