LA VIOLETA. 75 blo de Guadalupe. Celsa Cantú, tiene un Establecimiento particular, María Garza Ochoa, que fungió como ayudanta en el 5 ° Instituto, y ahora se halla al frente del Establecimiento público de Villal-daina y, finalmente, la que esto escribe, quién no obstante sus limitados conocimientos, ha ejercido el magisterio á que se ha consagrado con fe y esperan zá. También hijas de Cuahuila han venido á recibir sus títulos de Profesoras, en esta, como Luz Neira y Adelaida de Oyos, de Candela; pero sólo la segunda atiende al profesorado, porque la primera vino á desempeñar otro papel en la vida, cual es el de ser el ángel del hogar. Del vecino Estado de Tamaulipas, tenemos igualmente dos Profesoras, en C. Mier, las dos hermanas Josefa y Guadalupe Canales, quienes se encargan de la dirección de un Establecimiento particular; y con no ixiejups acierto lo hace Antonia Salinas, en Cerralvo; las tres recibieron sus títulos en esta capital en Agosto del año anterior. El número, pues, de Profesoras, en diez años, asieñden á treinta y cuatro. ■ María Garza Gonzalez. De celestial ternura, Y siempre ardientes y copiosas lágrimas Nos hacen derramar. Pasa el tiempo dejando en el espíritu Vacío asolador, Pues la dicha en el mundo es muy efímera Si no sombra fugaz............ Iracundo el destino sólo muéstranos La copa del dolor; Huyen del alma, los ensueños cándido5 Y no vuelven jamás. Pueblan mi mente pensamientos tétricos Y sufre el corazón..... ¡Vuelvan mis sueños de ventura célica Mi mente á cariciar; Vuelvan las horas de la calma plácida, Y vueloa la ilusión! Otra vez, otra vez quiero solícita La dicha disfrutar. Ercilia García. ■ "mü'ilTT?. AL NIÑO GREGORIO GARZA. Duermes tranquilo de tu madre en brazos, Gozando de su amor bendito y tierno; Te arrullas con el cántico materno Sin sentir del pesar los ñeros lazos. Feliz entre caricias y entre abrazos Ignoras que la. vida es un infierno Y que al impulso did dolor eterno Ay! salta el corr-zm hecho pedazos. Los céfiros que juegan con tus rizos Besando con amor tu nieve frente Aumentan de tus gracias los hechizos; Y tu madre, fijándose sonriente En tus labios an bélicos, rojizos, En ellos deposita un beso ardiente. Marta Garza Gonzalez. OonficleTTcia- 1 hBSBl Que triste es ver. como se pasan rápidas Las horas de ventura, Que en su necio egoísmo £1 inundo mísero Nos deja disfr,utar..r............. Gozamos ¡ay! con l()h i-ecuerdós nlágicós “¿Para que negarlo? Soy superticiosa; siempre que oigo el lúgubre graznido de la agorera lechuza, un frío 'mortal circula por mis venas, porque me recuerda la. muerte de mis bellas ilusiones, cuando estaban próximas á realizarse; esa ave funesta fue el emisario de la desdicha que debió hundir mi existencia en amargo duelo, haciéndome vagar por el mundo como cuerpo sin alma.” Esto decía una joven, hermosa como la albo-