38 LA VIOLETA. Y si la sociedad hiere tu calma Alguna vez con injusticia impía, No olvides que tu pobre hija María Te consagra un altar dentro del alma. María Garza Gonzalez. UM RAMILLETE. (Regalo de tres amigas.) ¡Ramillete purpurino! Si acaso fue tu destino Acresentar mi ilusión, Ven y tu aliento divino Embriague mi corazón. Yo acariciaré las flores Que te dan gala y belleza, Con admirar sus primores Y besarlas con amores Olvidaré la tristeza. Ellas al beso se alzaron Ayer del alba amorosa, Su aroma al cielo exalaron Y á su alderredor volaron La brisa y la mariposa. Pensando con sus hermanas En el oculto jardín, Que á ver volvieron ufanas, Alzarse muchas mañanas Entre nubes de carmín. Más esa mentida creencia Cual humo despareció; Al sentir que su existencia L;. mano de la inocencia Para siempre arrebató. Venid, flores perfumadas A mi labio abrazador Venid, que fuistéis tronchadas Por las manos delicadas De tres áng des de amor. Seréis bálsamo á la herida De mi terrible horfandad, •Y también para mi vida, P ira mi alma dolorida * ímbolo de la amistad. Que si los crueles rigores Ve han quitado la confianza, Y los 'mtínuos dolores Mat ano o han sido las flores Del árbol de mi esperanza; Vosotras en adelante Me daréis inspiración; Siendo mi lema constante Sobre el que mi labio cante: ¡Recuerdos del corazón! Josefina Campos. SUCghSOS. SALUDO A LA PRENSA. Cumpliendo con un deber de periodistas, hoy que de nuevo empren demos nuestras tareas, tenemos ht satisfacción de dar el saludo de or denanza á nuestros colegas de dent ro y fuera de esta Ciudad, sirviéndole admitirlo en su lista de cambio y considerarlo como su nuevo cofrade. LLAMAMIENTO AL SEXO DEBIL. Siendo esclusivamente, nuestro periódico dedicado á las familias, nos proponemos llenar sus columnas con producciones de Señoras y Señoritas amantes de la bella literatura, por lo qué, ofrecemos á aquellas que estén en disposición de secundar nue ¡ros propósitos, las columnas de nuestro semanario. Haciendo extensiva nuestra invitación á todas las personas de nuestro sexo ya sean nuestras paisanas ó de otros Estados. MODESTIA. Dos de nuestras colaboradoras, modestas en estremo, nos superan que no Ies demos publicidad á sus nombres, al hacerlo con sus I•olí s producciones; firmándose con *os poéticos nombres de Yolanda y í?," tina.