87 ______________________ LA VIOLETA. _______ __ ni. —Al fin puedo encontrarte, ¿Qúe hacías adentro escondida? —Leía tu carta, Alfredo...... —Bien. ¿Y comprendes el sentido de mis quejas? —Tienes celos, y eso no me gusta. —¿Y qué tanto conversas con ese mentecato al bailar? —De nada...... —Llava el aire tan satisfecho!...... —Alfredo ¿como te haré comprender que seré exclusivamente tuya hasta la muerte? =No riéndote con nadie. —>Te lo prometo. Vas á verme seria desde hoy con todo el mundo. -^1 i! si así fuera!...... ¡ —Así será...... Y el galan se lanza contento y satisfecho en pos de otra ventura...... IV. —No se disfrace vd, nunca se le conoce ni momento. —Siempre dices lo mismo ingrata Kosa. —¿Ingrata, por qué? —¿No estás martirizándome con tu indiferencia? —¿Indiferencia tengo para todos mis amigos y más cuando se ponen careta, Niña, está bien: mañana cuando muera Usaré otro disfráz, Oh! qué horrible cerá mi calavera, ......No me conocerás! V. —Señor viejo, vd. que es tan entendido en las mascaradas del mundo, va á ir diciéndome quienes son estos locos que cruzan el salón con trajes de mamarracho, y como una nube de mariposas nocturnas. —A todos los con oseo, y gusto le daré, aunque ellos sientan lo contrario. —Principiemos. ¿Quién es ese turco que baila con Margarita? —Un estudiante de derecho que anda en el amor por el camino torcido. z—Y el gordo ese de capucha negra? —Un caballero muy conocido, cuya fortuna nadie conoce, sin embargo de gastar como un Montecristo. —Ya, ya, trampeando al genero humano.. . y el principe aquel aue dá molinetes con su pareja al punto de asfixiarla? —Un dependiente de á treinta peflos. —Y aquel otro vestiao de Enrique IV? —Un advenedizo, aristocrota de pega, que aparenta lo que no es. —De qué vive? —Del Gobierno. —Ah.......! Y el largo este de dominó rojo con vueltas aBiiled* —Uu militar retirado que se come en jarane-tas una costilla de la nación, arrancoda como á Adán en el primer sueño revolucionario. VI. ............................................ ‘•Y este es el mundo; y al mirar el féretro Cobarde tiembla el misero mortal............ Aurora. _______________ Opinión de la Prensa. (Cb?¿Zñu¿cí.) “La Violeta.” Ha honrado nuestra mesa de redacción el número 8 de esta preciosa publicación quincenal, que escriben en Monterrey, capital del vecino Estado de Nuevo León, las ilustradas tiritas. Ercilia García y María. Garza González. “La Violeta,” es, en la prensa periódistica, un hermoso ramillete de perfumadas llores, cuyos artículos llenos de inspiración y poesía, se desbordan como un torrente de ideas, todo luz y sentimentalismo. El número 8 (pie temos á la vista tráe un bien escrito editarial de la tirita. Ercilia García titulado: “¡Murió 87, Viva, 88!” y en el que la inspirada escritora neoleonesa, (leja ver toda la melancolía en que se abisma el corazón humano, en presencia de uno que se vá y que no se vá solo; pues que ese viejo barrendero de horas, como álguien el ha llamado, al ausentarse de nosotros, al mandarnos el adiós postrimero, nos roba con inaudita osadía, todas nuestras esperanzas en flor, todos nuestros ensueños queridos y todas nuestras ilusiones doradas; y antes que se aleje es preciso exclamar infinitamente conmovidos parodiando al inspirado cantor de las decepciones de la. vida. ¡Oh juventud! Corta pronto las llores de tus vergeles y devora sus perfumes....¡Mañana será tar de! Mañana esos pétalos rosados y suavísimos como los lábios de una mujer querida, serán polvo inerte; los perfumes, tósigo mortal; el placer, un veneno; por más que á través del tiempo, siempre el veneno sea un placer....! Quisiéramos hacer especial mención de cada uno de los artículos que engalanan el número á que nos venimos refiriendo; pero la faltado espacio no nos lo permite, y lo sentimos. Nos concretaremos, pues, á recomendar á todas las familias, esa publicación, que es como una fuente inacabable de moralidad y sen timiento.—Coakuiieiuie. Saltillo.) 4