ALIA"*?. CCLLCCílO." EL TIEMPO. PERIODICO DEDICADO A LA POLITICA Y PROGRESO DEL PUEBLO NEO-MEXICANO. 1 VOL. XXL LAS CRUCES, NUEVO MEXICO, SABADO, FEBRERO 22 DE 1902. NUM. 8. NOTICIAS DEL VATICANO. Telegrafían de Roma que la reciente recurrencia de rumores sobreque la muerte de Leon XHI puede ocurrir de un momento á otro, dió motivo á que se hiciesen averiguaciones acerca del caballero Ceutra, ayuda de Cámara de Su Santidad. Dijo el caballero que la salud del Papa era eNcelente. Sin embargo, afiadió el caballero. desde hace algún tiempo apenas habla el Papa de otra cosa que de su fiq, cual si lo creyera muy próximo. Diariamente se ocupa de su muerte y de la sucesión pontificia. Ya dispuso los arreglos para su entierro hasta los últimos detalles Dice que los miembros de su familia, no el gobierne pontificio, deberán pedir permiso al gobierno italiano para que su sepelio se celebre en la basílica de San luán de Letrán. El sepulcro, que es manumental. está ya listo. Es obra del escultor Giuseppe Luchetti, y costó $60.000. que ya se han pagado. Es una bellísima obra de arte. El sarcófago contiene la figura de León XHI, recostada, ostentando las vestiduras pontificiales. Como guardando la tumba están las estatuas decanto Tomas y San Francisco, de tamaño natural; una estatua de la Virgen y dos ángeles, todo en mármol blanco de Carrara. El entierro ha de ser por la mañana temprano y sin ceremonial alguno. Por mandato expreso del Papa, la caja en que han de ir los despojos mortales será de madera blanca, ordinaria, lisa y sin ador- En su testamento apenas deja nada á sus parientes. Hace tiempo dividió entre ellos sus bienes puramente personales, de modo que los legados son meros recuerdos. Su fortuna que se eleva como á $60.000,000 se la deja al Tesoro de la Santa Sede. Todo esto es familiar entre la gente del Vaticano, porque el Papa mismo habla constantemente del particular. Con la misma libertad y frecuencia trata de sucesión pontificia. El lema que le consume es que su paciente y fructífera labor política vaya á ser nulificada por algún sucesor poco prudente. El preferiría dejar el solio al cardenal Rampolla, pero «abe que esto es casi imposible- A falta de Rampolla preferiría los cardenales Gottí ó Vives y Tutó (español)- Sobre todo á los cardenales Vanutilli. Svampa y Oreglia, no obstante le cual es provable que uno de estos tres sea el próximo Papa. A. Oreglia y 4 Vanu- telli, los considera violentos y peligrosos y á Svampa muy sacerdote pero muy poco diplomático. Casi á diario recibe su Santidad grupos de tres á cuatro cardenales, con los que platica partenalmente sobra la su-ceción, exhortándo á que depongan toda ambición personal y.trabajen por el bien de la Iglesia. Siempre les recuerda el crítico periodo porque la Iglesia está pasando, y las teiribles consecuenias que puede acarrear el menor acto de imprudencia. El cardenal Oreglia, que es quiza quien mayores probabilidades tiene de subir, es el más objecionable de todo el Sacro Colegio, en sentir de Leon XIII. Con frecuencia ocurren disputas entre ambos. —La Voz del Pueblo. Wuen Vastaeo Reí!. Ya cuenta el trono español con un heredero varón en el caso que se malograra, antes de dejar otros sucesores, el principe llamado en breves días á ceñir la corona. En tal caso y si ulteriores acontecimientos no hubiesen cambiado la fas política de España. veríamos á la familia carlista en el lugar porque tanto lucharon, al reconocer legítimo sucesor de Alfonso XllI al infante que acaba de nacer de la princesa de Asturias y Carlos de Borbón, sobrino éste del otro Carlos, rey-aspi- LAS HORAS DEMAYORARRUSmOE JUAREZ. Aun estaba el águila en el El hombre que, más tarde, había de culminar en nuestra historia como salvador de nuestra segunda independencia, era un chiquillo que hablaba el idioma zapoteco y • vivía en la hamildisim* cabaña donde pobre é ignorado naciera. Cerca de su jacal se extendía un lago que retrataba el diáfano y azul cielo que cobija la sierra de Ixtlán en el Estado de Oaxaca. En el lago, adherido á la orilla, surgía un carrizal, donde el niño indio cortaba las cañas, y algunas tardes se entretenía en arrancarlas, para arrojar al agua, las verdes y carnudas hojas. Alguna vez se internó en el macizo de verdura, tratando con infantil codicia, de cortar la caña más larga y más delgada que cautivó sus ojos. El carrizal yacía sobre una gruesa capa de tierra y era movible como las antiguas chinan-pas de que nos hablan los Historiadores. Divertíase el chicuelo en । tronchar el carrizo que más le gustaba, cuando uno de esos vientos huracanados que sacuden los pinos en las serranías agrestes, empujó aquella chinanpa hácia el centro del lago, con tal velocidad que. cuando el niño quizo librarse del peligro y saltar en tierra, le fué imposible porque ya se encontraba muy lejos de la Midió con sus ojos brillantes y negros, h inmensa distancia, y convencido de que todo esfuerzo para salir de su extraña barca era inútil, siguió con estoica indiferencia arrancando una tras otra las verdes hojas de la caña codiciada. El viento, cada vez más fuerte, empelió la chinanpa hasta el lejano y opuesto lado de aquella laguna, pero allí era imposible bajarse, porque PUERTO RICO. El EooooeteU Intonwioeti. A continuación publicamos el mensaje presentado a* Presidente Roosevelt por la Cámara de Comercio portorriqueña: “Con el fin de remediar en lo posible los perjuicios que hoy sufren los productores de café, en nombre de todo el país productor, y por encargo expreso de la Cámara de Comercio de Puerto Rico, pedimos encarecidamente al Presidente de los Estodos Unidos: 1 °. Que los productores agrfculas de Puerto Rico sean declarados americanos, como lo es el suelo que los crea, y que los ampare la bandera nacional en los mercados extranjeros, para que disfruten "ipso facto" de las franquicias ó favores propios de los tratados de reciprocidad. 2.0 Que el Tesoro Federal favorezca, por espacio de cinco años, la producción de café de Puerto Rico con una prima de cinco pesos por cada quintal de café que se exporte, á menos que el Gobierno y el Congreso prefieran ¡ estimular el consumo de nuestro café en los Estados Unidos, creando un adeudo propor-cianal sobre la importación de café extranjero en todos sus puertos. 3 ° Que, en caso de que se opte por la prima, se acuerde por el Congreso un adeudo local de cinco pesos por cada quintal de café que se importe en Puerto Rico, á fin de evitar la ¡ovación y reexportación fraudulenta del calé extranjero, con abuso y perjuicio del crédito que nuestro legitimo café disfruta en todo el mundo comercial. 4 °. Que el próximo tratado de re-procidad comercial entre los Estados Unidos y Cuba, se ob tenga trato favorable para el café de puerto Rico, en su calidad de producto nacional americano-" solo había pantanos inmensos. Caía la tarde y desde el sitio donde encalló la chinanga. e! niño logró ver su jacal nativo como un pequeño punto negro, perdido en el horizon- Todo era soledad y silencio. Se undió el sol tras las crestas de la sierra; reinó la obscuridad de la noche; el aire frió y húmedo rizaba apenas las aguas del lago, y el chiquitín, de pié entre las cañas, ni encontraba lugar donde acostarse. ni el sueño le cerraba los ojos, ni el miedo le contraía el semblante, ni un grito de desesperación se escapó de su pecho. Las primeras luces de la mañana lo encontraron en la misma actitud en que se quedó ante el último crepúsculo El niño sentia hambre y sed y de vez en cuando mascullaba algún tierno cogollo de cañaveral y lo escupía sobre el lago, mirando al distante punto negro, al jacal que hoy la República guarda como un monumento de gloria. Y corrieron las horas; el sol llegó á la mitad de su carrera y declinó hasta undirse de nuevo en el horizonte- En plenas tinieblas sopló de nuevo un viento fuerte y cuando el indio niño miró en su derredor, estaban por todas partes retratadas en el lago las estrellas del cielo. Sintió después de algunas horas, que el carrizal se detuvo contra algo macizo y firme; permaneció quieto, esperó la alborada y entonces, cbn júbilo. saltó á la orilla. | Estaba salvado! El ¡acal quedaba á larga distancia, pero llegó á él corriendo y refirió en dulce lengua zapoteca. su triste aven- " Estas fueron las horas de mi mayor angustia," decia el gran Benito Juárez, á su hermano politico D. José Maza, que fué quien me refirió esta historia. "Pues Dios miró con ojos de piedad á nuestra patria- ¿ESTA MSíRUÍDOS vd. tN LOS SORDO?OÍDOS? WVI1WVI TODA CLASE 1)15 VIWWV 1 SOHDEBA Y TORPEZA DE LOS OÚAOS RUIDOS EN LOS OÍDOS CESAN INfflEDIATANIENTL Hr. llodelíe Tdlei, do Cladsd J**rer, Chib., Méxlee, es.-rlblínee U sigáis ‘ Durante la cura, el paciente puede cumplir con sus debería. ESSTM: 8c mede cnranc $or ti ndxmo á $n coa, literMtional Asral Clinic, 5% La Salle Avl, Chicago, ÜL, ü. S.Á. respondió D. José—porque si el carrizal no vuelve impelido por los vientos, acaso no habría habido leyes de Reforma ni segunda independencia." Juan de Dios Peza. Enoras da Cija. Confieso que tengo horror * 1*3 cxjas, «i Mflor; serin mis quejie mal vistas, pero h*y alguno» eajislas que son temibles, lector. Hice unos vereoe i Paca, que por los versos ee loca, y.... [¡ésto de quicio me saca!) pues jo: "lo linda boca... .*’ y salió: “tu linda vaca... * Otra vez me puse en vilo, y me hizo sudar el quilo isla, que en veno fonnulo: la llamé Venns de Milo, y salió: Venus de Mulo. A Sofía, amiga mia, hice vereoe otro dia, y. quizls, por mala idea, donde yo puse: Sofiaf* puso un cajista: '“So Fea!" Con las dos reñí por esto, pues cuando después fui yo i contentarla* dispuesto, Sofía mi despidió, Y Paca me tiró un Uselo. Como éstos, por el eetiio, citarla cien errores que me han tenido intranquilo, que me han dado sinsabores, y que me han dejado en vilo. Ati que es muy natural que hoy, al dar original, tema cosas imprevista*. ¡ Lo que es á algunos eijistas lee tengo un miedo cerval! No es un temor necio y vano,] propio de escritor villano, porque hay eajUta perverso, que dondé pone la mano no vuelve * salir un verso! Hay cajista* destructores, que con sus torpes labores, son de loo versos mortaja • Igual que errores da caja " existen cajas de errores! No lo digo por decir, ni lo hago por escribir cosas mí* ó menos nuevas, Todo aquel que quiera pruebas [que las venga4 corregir! Aixjandro Nieto.