«w EL TIEMPO. PERIODICO DEDICADO A LA POLITICA Y PROGRESO DEL PUEBLO NEO^MEXICANO. PRECIOS DE AVISOS Pac «ede «abweueou iaeerelae NotiaiM kxeM por llnM Ijm enuneiie. r«aiU-ioe y oneeeiea-.loe d# int*re. !»e Oniw. Nuaro Metieo. John L. Burnham, M. D. Medico i Cirujano@ • Ofiicina en la casa y residencia de Florencio Luna. CiHi lirti Prticijil • - • La CnKts, H. M. En el malecón Sur que está (rente por frente de la Dirección General de Faros se formó la columna de honor, compuesta por los Alumnos de la Escuela Naval, marinos de los barcos de guerra y batallo nes 17 y 21 al mando del Coronel Ordai. La comisión que estuvo en Veracruz procedente de México, á recibir los restos y que llegó acompañada del Sr-Gral. Maso, subió en unión de los Sres- losé Castelló, Manuel Azuela y empleados de la Dirección de Faros y los co mandantes de los barcos de guerra subieron á bordo para recibir los restos La caja venia envuelta en una bandera tricolor. A las 10 y % de la mañana, después de los disparos del Fuerte de Santiago y Cañonero ‘ Morelos" descendió del Vapor la caía que trajo* la patria los despojos de uno de sus más dignos hijos- Del muelle fué llevado el cadáver en una elegante carroza fúnebre hasta la estación del Ferrocarril Mexica ”, it! Sama ’4, A T, «fc 8AMTA F-E; ______-La Vie Was Corte- Íeáelseier pan. del Orlen le. hacndo «..m^íob* «on todu lia NrroiaiiM de lo. KM-d.» Uniji.-. rerilluodo lod. oUm áe w*od.d»d* abordo doede m «irveo lea m.jarea ooei-j_. p,,r ,1 repetido hmího Harwey y ae da ateo «un eoe proMiiad 1 resero a loe paeajeroe.^ excelentes COCHES PULLMAN no siendo colocada la caja en una capilla improvisada á bordo de un carro presidencial- A las 7 y tí de la noche salió de Veracruz el trén compuesto por el carro presidencial, un pullman y un furgón. Estuvieron en la Estación * la hora que salió este tren todos los leles Oficiales de mar A su arribo á México se hicieron al cadáver los honores de ordenanza, de los cuales ya dió cuenta oportunamente la prensa diaria de información de la Capital, por cuyo motivo nos obstenemos nosotros de hacerlo. LOS ACUSA- DOS EN LA PKNITCMCIARIA. En la noche del jueves antepatio. dice El Nuevo Mexicano. Ilegarnrt en el tren de Santa Fé cinco pasajeros y se apearon en la penitenciarla. Tres de ellos iueron el algua-cil Cleofas Romero y su dipu t'ado Enrique Sena, del ceudado de San Miguel, y el Capitan Fred Fornoff, de la Policía Montada del Territo rio. Los otros dos eran Felipe Garcia y Prudencia Mar tinet, * quienes se alega que hicieron un cobarde asalto contra la Srita. Margaret Carling, la jóven que fué atacada recientemente en Las Vegas, y terriblemente maltratada. Los oficiales trajeron los presos aqui y los pusieron en la penitenciaria para que los tengan en seguridad, temiendo que si permanecen en la cárcel de Las Vegas.se haría una tentativa para linchar á los degenerados. LA VICTIMA IDENTIFICA A SLS DOS ASALTANTES. Felipe Garda y Prudencio Marline* han sido positivamente identificados por la Srita. Carling, como los dos monstruos humanos que la asaltaron el lunes antepasado .en la noche. Garcia que fué arrestado por sospechas, al principio sostuvo que era inocente, pero el miércoles flaqueé é biso una confesión complicando á Martines que estaba en libertad. A pesar de la dedaracióp jurada de Garcia acusándole de haber cometido el asalto y de la declaración positiva de la Sfita-Carling de que es uno de los hombres que la atacaron, Martinez niega lodo conocimiento del crimen y afirma con seguridad su inocencia. El |uez Superior W. J. Mills, ante quien los prisioneros fueron acusados en Las Vegas, piensa de otro modo, y ambos fueron requeridos de dyr una fianza de $10.000 para comparecer ante el gran jurado-Por órden del juez los dos presuntos violadores fueron removidos de k cárcel del condado y trasladados á la penitenciaria debido a amenazas de violencia- LA SOLDADE- RA MEXICANA. Quizá lo más curioso del ejército, fuera del aspecto militar y técnico, son las soldaderas, ó mujeres amantes de los soldados, tipo que no exis te en todas partes En el cuartel nada tiene de particular. Visita al soldado, le cuida, le lleva lo que le haga falta y pasa con él la noche cuando le toca estar en el cuartel, según los reglamen- En simulacros ó (prmacio-nea acompaña al bataMó» lo máa cerca "posible para atender á su hombre en los des cansos y darle de beber, de Limar, lo que necesite, pues va provista de todo. Y en la guerra, lo que es mas admirable, sigue la misma conductl. Sin reparar en la fatiga, dura lo mismo que el hombre, valiente y serena como él, ce- mina á donde quiera que él vaya, aliviando sus dolores y sus cansancios en la medida de sus fuerzas, dándole de beber ó de comer, llevándole cuantos efectos le hacen falta, además de aquellos de que provee la administración. Al llegar * un pueblo, ella procura adelantarse para hacer provisión de todo. y. naturalmente con su cuidado, y con dedicarse especialmente á ello, consigue muchas más comodidades para el soldado que ia administración militar, con su obligado estilo oficinesco y reglamentario, que convierte las personas en númeroa- Y. por fin. no le abandona en la batalla. Muy lejos de eso, se pone junto á él expuesta á las mismas balas á que él se expeee; le anima y conforta con buenas palabras, le ayuda á pelear, vamos, en lo que puede, hasta le va ponieodo en las manos los cartuchos . >. . . y excusado es decir que, en caso de caer herido, tiene en ella la mejor hermana de la caridad....... Nadie piensa en prohibir este acompañamiento de mujeres; antes bien, está todo el mundo convencido de In beneficiosas que son, de la gran utilidad que reportan, y el jefe que quiere á sus soldados lamentaría su ausencia como la de loe soldados mismos; y se las respeta y se las permite con tanto más gusto, cuanto que no lleva estipendio alguno ni nada van ganando al expo-ngiie de esa manera, ni las gula más estímulo que el bienestar y las comodidades dal hombre á quien han consagra- do su afecto. Albixto Axaus- INCENOHÍFATAL EN SANTA ROSA I EN IL QUE PERECEN TRIE NINO8 QUEMADOS. Santa Rosa. N. M Feb. 24 —Los tres niflitos de W. A Davis, vecino de este lugar se quemaron á muerte en un incendio que destruyó la casa de Davis el Domingo por la larde- Los niños eran, Mau-dina, de tres años y medio de edad; William, de dos y medio. y nna infante de tres me- La esposa de Davis habla salido por unos momentos á casa de una vecina, dejando á los niños en la casa y se infiere que la estufa de gasolina hizo explosión durantesn breve ausencia. El Dr. E- C. Baker, estuvo á punto de morir solocado por el humo al hacer un esfuerzo desesperado para sacar * los niños del fuego. La casa era de madera y Iné reducida en unos cuantos minutos. La madre está casi loca de pesar-Mr. Davra estaba fuera de la ciudad cuando ocurrió la terrible catástrofe-