r-u.. i vi f ™— EL TIIMPe. T Fabnoede todea k* Jmtm ee U ton 4««eLAS CRUCXB. Ceidid» <• Do- Txximtoe d* Sdscmcion. 1 y* ji'.w.’ FerTniMew............ |1.00 ÍL VAik* t Lwie Vturn (Hwo), I; Kjitoru y PropiUarvoi s. rRtnos DM irao. EL TIEMPO KL TIMM, Ub C>ocie, N M LAS CRÜCES, Ñ. M., JUEVES, JUMO 99, 1893. UUICIOS PROMMONILES. Orlale l»»eeaí»ee*. Ua día, onando el alba principiaba á ilnminar oon en Im in-deoiaa lae onmbree rhooaaa de uno de loe tnineralee de nuecera Repúblioa, un hombre del pueblo de adocto fas, de muer hu-rafio y fiero, de negra 7 enma-raiada cabellera, fuerte, fornido, mnecnloeo, era conducido entre eoldadoe á una plaxoleta deeierta y fangoea. En aquel lugar ee había for mado el cuadro para la ejecución de un reo, el eentenoiado era al hombre de crecpa y negra cabellera. Le Jnoticia humana" ¿aetigaba con la pena de muerte A, Juan Rioe por loe delltoe de aeeAjoa-to, aaaku, robo y violadoti de una nitra do trece afio». El criminal caminaba al en-pliclo acobardado y trémulo, nn eaoerdote que blandí» en la dieetra un crucifijo i golea de copada, lo exhortaba á mirar crietiairaíiente, pero Joan Ríos no tenia atención mXa de para loe Uemendoe preparativo» dé la ejeoncion y »o mirada tense-mente fija, eolo reía loe foeilea de loe eoldadoe del pelotón que formaba el cuadro y qoe á lo» pálido» »^o« del aol naciente deepedlad fatídico» reflejo» de cu» cafiotfke brillante». El reo al llegar el oentro del pelotón, ¿n foenae ya para eoe-teneree, cayó arrodillado, apretando coovnleivamente en» ma-noq criapAda» eibre el pecho. Lite eoldadoe tendieron eoe arma», ei oficial levantó eu capada, noa detonación reeonó uníeona y el mleírable, oon el cráneo deetroxado por lae ^ala» cayó de eapaldj» y deipnée, lentamente en» braco» contraído» ee extendieron y en una convulsión euprema quedó mnerto. En lae eodetancla< próceealee levantada» por loe crfmenee dé Juan Río», oonataba que el criminal era hijo de padre» no oo-nocido», pero muy por lo b^jo, muy en eecreto, ee eabia qoe Juan Rioe, era el hijo infelh de una mujer liviana y, de un fraile libidinoso, ele, en fin, el hijo del crimen, del Adulterio, de la' 1n- Juan Ríoe'deede p'equefio, ca-ei en pafialee, para cubrir la falta de la eepoea phrjnra, fué abandonado A uno» narboneroe qne ee encargaron por caridad de dar vida al cari exíulmo ni-fto,. . Corrió el áempo, el peqoefio Jnan creció y au mala índole exacerbada por el aufrimiento de un» vida de miseria» y an-guetiaa, llegó á convertirlo eu en peqaefio malvpdo. Se menifeetaba en él la sangre maldlty de en madre. Pura propofeionarce la »o& eiatencia recufrió al robo en pequeña escala, A Joe quince afioe fué penitenciado por un robo mayor oon Irrircnntancia agravante de leeibne». El caétlgo, en lugar da corregirlo, lo biso mi» y míe vicioso, por fin, después de doee afio» de crimlmee un nombre, una noche aaa’tó' un» píqiefiá ceea de campo, asesinó A lo» moradores, robó cnanto encontró de valor y ya al retirarse vió sobre loe oadáveree ensangrentado» de su» víctimas A una joven qoe lloraba desesperada besando oon el frenesí de la locara A en madre espirante Juan Rio» »e elntló atraído por la peregrina bailesa de la niña; ene paéione» brntalee ee despertaron y reoorriindo A la fuerza, arrancó la honra A la desventurada criatura y la abandonó deepuée deamayada, sobre lo» cadáveres eneangrentadoe de eu» padree. Peco tiempo deepuée fué aprehendido, el tribunal lo Juigó y eenteooiáudolo i muerte, eatie-tiio la vendióla pública. Murió como un cobarde, espiró en crimen, y la Cania de ea desdicha, eu padre, espera tranquilo en última hora sin preocuparse poco ni mocho por la fuerte del froto de en delito nefando de adulto. Le Que Sufriría felea Nuestro eolega “El Coree» Mexieauo" no» trae lo siguiente: Dice un periódico: Aunque el maje de '^aNifia'* y “La Patria" A la Habana, ee biso en condiciones de tiempo tolerablemente buena», no han dejado de eufíir loe marinero» yankes que tripulaban la» frági-le» barquilla», una serie de tri-bulecione» eia cuenta. Uno de los oficial»» A quien le cupo la poca tuerte de ir embarcado de tan desagradable manera,‘ba manileria.lo tus impresione» del modo que vamos a extractar “Lae csrabélaa tieúeu cualidades marineras negativas, y sólo pueden a'driartar eatiefaeto-riameute 00a viento bueno y' favorable. Lo paemoao es q'ile fn buque» semejsútee pudiera lle-ytrse A cabo la expedición Colombians. En cnanto a su» fa-cilídadea para dar bordadae no Hasta la nave “Santa Meria", y eso que ee muofio mayor que las carabelas, navega con dificultad, y con oil viento contrario moderado apena» ha conseguido andar mAs que veinticinco millas por singladura, ai bien ee porta mucho mejor cuando el viente es ma» fretco. La diapoaicióa de “La Patria" y “La Nifia," le» permitió llevar una dotación de do» oficiales y ocho mannero» cada una, en el viaje oeéanioo. Esta gente ha pálido tanto» trabajo», que »u re-lato diiuadiria A cualquiera de acometer úna empresa semejan- Lo» buque» de guerra qie remolcaban les carabelas podían andar oon mar buena, unas ocho riíiílu por boro, y aun en estas condimones, lo» frágil»» llarco» laltaban frecuentemente jle i» erecta de una de' a la de oba, oon la mayor viyexa imaginable. El fuerte oabeceo 6 interminable balanceo de le» carabelas, bacía la posición de los tripulante» aumemente incómoda; y muy perjudicial pera la integre-dad del cuerpo y de loa miem-broa. El exquiaito cuidado de todo», impidió que ocurrieran »e-cidentes grave», pero ni y. tqdo, han aido frecuente» lea caídaa y lastiura(iuri», y cuando eita gente magullad» y rendida, llegó e la Habana, experimentó una aen-aeoión de alivio indefinible. Ninguno de ello» envidiara su fuerte A loe merino» eipefielra que han llevado la» oarabelaa a New York, éobre todo ei bey mar grueia ó viento deriávorable. El peligro de que esto» buqueoito» se pleen por ojo ante una ma» arbolada, ea muy eeniiderable. Despee» de saber lo anterior, ¿quien ño ee pasmará del atrevimiento de Mr. Andrews que crux ó el Océano AUAaticc en una embarcación de unoe cuen- ca meehache Aeeelae. En Chamberlain, Estadoa de la Carolina del Sur, la eefiore E. Flynn dejó A una nifia de 2 afioe en eu casa, al cuidado de un hijo que cuenta 12 años. Durante 1» ausencia de la madre, la enatura empexo A llorar beata que el hermano, caneado de oírla co-jió un fusil y le disparó un tiro que le privó de la vida. Aleíelea ÁrleAiea»». Como beata ahora no ee han verificado la» eleoclonee de loe oficiale» qne han de fungir en el próximo afio económioo sobre loe destinos de la Pre#»» Asociada Hiepane-Americaoa.de Eeudoe Unido», ri,eo»Brlto, Pre-ridepte de la misma Aeociacion, convoca, de acnerdo oon un regalar número de eue miembro» activo», A una reunion para eee fin A todo» loe qne A ella pertenecen, ayl como invite, por I* presente A todo» loe hermano» periodlatae, A participar en en conferencia general que tendrá logar en El f aeo, Texas, el 15 de Septiembre de 1693. Loe hermano» qne tuvieren 1a iqten-don de a»l|tir A dicha reunion y conferentáa ee servirán comunicarlo oon anticipación a) Secretario en Santa Fé, N. M., para hacer loe preparativo» necesario» para que su permanencia en El Paeo cea placentera. Vieron L. Ocho*, Preddente. Joan ScdCBA, Secretario da la Presea Asociada Hiepano-Americana de K U. Calarle» Garaa. S» acentúa el rumor de que Catárino E Gana, el noveleeoo regenerador de Méxioo, ee pre-eentarA en Noviembre A la Corte Federal, patrocinado por el Lie. Jame» WeU, de Corpa» Uhle ti, y otros abogado» promlnen ^^o-que fuere eonar¿ti-“ErGlo Oe Veeale Geeev» íaglee. Sir Wiliame Picudilly llegó en un coche de alquiler al Puerto de Brigtou, donde ee embar■» cab» para probar un pocAt que había mandado couetruir. Con la pri»a y preparativo» del viaje ir olvida del coche y deloochero.ee embarca en .ñf adentro. iQue hacia entretanto ei co- . Nada abeolutam»nte.. ,FI cochero ee queda «aperando. Paeó una semana, pasó un mee, traecnrrió un año, 8Jr Wy-llame »o volvía y el cochero firme allí mismo. Habla obtenido permiso del, municipio para construir una barraca, y al pié de la cual ee, taba siempre el cochero oon la pipa en la boca y el látigo entry lea manos. Mientra» tanto el, caballero engordaba que era un Por último, una mafiana. el vigía del puerto eefialó Ja He-, gad» del yoeAPd* Sir William», que deepuée de dar la vuelta al Mundo, volvía A Inglaterra. L* primera persona oon quien. tropezó al desembarcar fué el Sin menifeetar la ma» mínima eorpreea exclamó: —AH rigM . :. (Cuanto tengo quedarle! , • s > La cuenta ee elevaba A 16,000 Sir William» llena un taló», ee lo entrega al cochero, y subiendo ea el carruaje eiolama: —Hacia A mi casa, A la Carre Á1 llegar A la casa y cuando ya habla entrado, el cochero le grita diciéndole: * ,8ík iy la carrera del puerto A —E» verdad, die pense,—.dice el Imperturbable Inglés. Y le pone en eu mano en par de ic?uUi»g«. Bin ti» tal |Bautiatal—grita doa Joan A eu criadot—corrv A la ee-, taciop del Nofte ¿ ver A qee hora lele el dirimo tren para «A Bautista parte como una flecha y vuelve A las doe hora». • —Pero, hombre, (que diablo»/ haÁhecho ea todo este tiempo! —exclama fmpacieate ILJaaa. —Sefior, lo que me mandó ni tsd. (No me »ov^> A que viye partir #1 último toen! Pasa ha- . ce juetádiente veinticinco minuto» que partió. —Y que tal hace mucho calor en la Habana! preguntaban A , nn andalux que habla pasado algnuoe meeae en loe trúpiooe. —j^uerihace! 1 Fixdreee V. que allí las gallinas ponen loe huevo» fritos. Gedeón ee ha vqelto an hambre ordenado, y hasta avaririo- *-iPara. qelen hace» tantee ec^nomlaal—le pregante eu mu-J —Pera nueetroe hijo». —i Y ei no tenemqejiijoi! —Entonce» ...para úentroi ais- j AU1MTO ▲XMÍIO, Xeliry í*»We. Le» Crucé», N. M. J- FODXTA1X. Attorney to ptXITO FIMO. Attorney to Lie. Lee Crow. M.M. peiMITIVO ItLA«, Quid »nB Stiver Bal lb-Lee CrUoe», X. M. ^¡ATÉNCION! Auto» d« tv i otra berberie no do-iee de vieitor 1» me» nfemed», quo no dejerA quo deeeer. 8u pro-pktorio loto.lhAb'ly pes herbara '”•* U rrnto Celle de 1» Acequie. Led Cmo»K K1 M- LA INCOBPORACIÓ^ HERREN X r (JARROCÉRIA Lab Cruoei, N. M7 Todo lo pertonecíenté el remo /e ejecutare con prontitud al -etilo meo moderno. ANTONIO LOERA. jXmerfcen (¿J roeerie», C O TUÍxda barata, 1a ene IV rneueétra eemptotr meato reñid» *» '• * wjorea XHcroe 1 lee éeeeioel»' ;r» Ae.eeerae, raeq^en-to beretñe.». au Arlee, Fruto», Manto-qulll», Qu-.u / cuanto deeeen enoon-"¿¿ye TlenAe'ee enonantr» eltiúd» en 1» <->lla prledpel el tren ' to, aq le lyleel», t Armlje. ' Iam Creeea, M. SEKIG LEE.' COMB ROIANTE Por' mayor y menor en toda claco de abarrotes, Ce»* FrltS’tpal Lu Oree*, X. M SXdUAkoa SALOON : L Lafoist, Peor. r. . The finest pleMor^Aeoort: in the oity *nd the beetmlx-: :ologuú *n the SgethWeet.: rieadínartere for dóe-: , tBerciil traveler». Clnb end reading róeme