tL T1KIPV- iei «ueceictoe. ...EL TIEMPO. l-O DKDILADO a LA POLITICA T PROOBBBO DEL POKBIO neo-mexicaso. PRKCIOS Dt AVISOS. VOL. XXIV. LÁS CRUCES. NUEVO MEXICO. SABADO. ABmL 1 D= 1908 AMOR AL !l»rgo. pienso seria peligroso confiar en vuestras mismas Tromiun ^reen,cias que m»n'f«tais. y lEnnUNui 1uc 0 mcior “•quc con,i-• uimviwi 0De,, con lM tuyo$ dondce| gobierno los tiene. Yo mandaré vigilar vuestra conducta Y ii me satisface de sfer buena. Puede ser. que entonces y si es conveniente, os conceda la li bertad y la grácia de regresar á vuestros antiguos aduares. Podéis retiraros....................yel vie- jo y bandido indio salió desasiéndose en lágrima*. ¡Amoral terrufio: Concedido; pero los bandidos crueles y horrorosamente asesinos, como se manifestaron por acá Gerónimo y su banda, se hacen indignos para siempre de toda protección de ese su llorado amor por el terruAo en que nacieron, y bien están donde están. LOS JAPONESES EN FILIPINAS. NUM. 18. Lee moa en nuestro colega •El Fronterizo" del Tucson, lo siguiente: A la inauguración presiden rial de Mr. Roosevelt, acudió el inolvidable indio apache Gerónimo con una partida de los que con él aun exsiten con «I carácter de prisioneros del Gobierno en el fuerte Still, en el territorio de Oklahoma. A los dos días después de la inauguración el indio Gerónimo pidió y le fué concedida una audiencia con el Presidente, ante el cual arrodillándose y con los ojo* bañados en lágrimas. pidió al Presidente les devolviera su libertad y concediera la gracia de regresar á sus antiguos é inolvidables! y muy queridos aduares en es | u frontera, dándole mil seguridades de que se mostraría por acá él y los suyos, con buen corazón y romo pacíficos y obedientes ciudadanos; que ya lea era insoportables á él y í los suyos vivir en tierra ex-tragera, y que ya viejos y cansados todos eu anhelo era ve-airá permanecer sus últimos dias y morir en eu querida tierra "Gracias Sr Presidente, gracias imploramos yo y los mioe, y vos que dicen que eois tan bueno y que gober sais un gran país donde todos son libree, 00 permitiréis que emotros continuemos no siéndolo. Tened fé Sr Presiden te en nuestra promesa de que seremos en nuestros antiguos duares de buen corazón y pacificas ciudadanos." Y mientras mis, más lágrimas derra-■aba el viejo jefe indio. El Presidente tuvo la paciencia de escucharlo y verlo llorar hasta el fin; diciéndole «■seguida: T\i y los tuyos fuero en la frontera hombres de muy malcorazón; asesinan do á cuantos hombres blancos ludieron de la manera más terrorosa; destruyendo cuanto estuvo al alcance de Uds. * Propiedad de los blancos 1 EJECUCION CUMPLIDA. Rumores Sensacionales. tose de crímenes revistiéndo-*°* de las mayores crueldades. Verdad es que estas tú ya muy *)o y lo están lo mismo la ■•yor parte de loe tuyos, pe-* yo no puedo estar satisfe-*> de que tu eoraión y el de ••tuyos se haya hecho bue •• tti que se hayan por com Hero instinguido en ti, princi •Imente loe instintos de san-de destrucción que te iron tan «aoccrable celebri-d y se la dieron á tu banda t .i ser que Tdu tú y ¡oe tuyos verdade-•rrepentimlento de tantos torosos crímenes come- ( Cuero. Texas. Mano 33.— , Conrad Schwarts, asesino del telegrafista W. A. Earle, de Yorktown, sufrió ayer la pena impuesta por su crimen, siendo ahorcado en el patio de la cárcel de esta población á las 4:46 de la tarde. Schwarts se mantuvo con serenidad hasta lo último, no flaqueando ni un solo segundo cuando, por su propio pié, ascendió los escalones que lo conducían al patíbulo. Mientras el Rev- Earle oraba por el que iba á ser ajusticiado. Schwarts permanecía inmóvil, sin que se le notara alternación alguna en sl fisonomía. Cuando se le preguntó si 1 tenia algo que decir antes de que se le colocara la capucha, contestó con vos robusta: "No, Sefior." Entóneos, el Sheriff Stein le puso la capucha negra, le ajustó el nudo al cuello, retrocedió un poco y tocó la trampa. Una forma negra fué lanzada al espacio y la ley quedaba satisfecha. Su cuerpo no se movió, ni músculo alguno se contrajo, demostrando con esto que su muerte debe haber sido instantánea. La caída de la trampa se verificó exactamente á las4:46 de la tarde y se dejó colgado el cuerpo durante 19 minutos, cuando los médicos que le examinaron declararon que el pescuezo se le había dislocado en tres partes y" que había muerto instantáneamente. El cadáver fué llevado al cementerio, acompañándole solamente el Sheriff y tres personas. Todo este trabajo, en el que ee dispuso de la vida de un hombre, se verificó en I una hora. Nuestro colega “El Renacimiento" de Manila, Filipinas, nos comunica lo siguiente: Dice un periódico america- "Desde hace algún tiempo, las autoridades vienen manteniendo una vigilancia sobre los movimientos de los japoneses en estas Islas, y la razón de tal actitud no es difícil de determinar, apoyo como está por circunstancias muy sospechosas de hoy dia. No es un secreto que el Japón ambiciona las Filipinas, y hace solo dos años, durante la visita de un crucero japonés se lanzó inadvertidamente la insinuación de que las Islas serían un dia de posición japonesa. Para los que han observado el desarrollo de los sucesos locales desde entonces, la invación de japoneses en Manila no deja de tener su significación, robusteciendo la teoría de que el Japón se prepara á llevar á cabo los planea que concibiera desde los primeros dias de la ocupación americana. La presencia de gran núme ro de "champanes" en aguas de Filipinas, en Manila, lloilo, Sebú y otros puntos del Sur, ha atraído la atención de las autoridades, participándose el hecho á Washington. En todas partes, se ve una manifestación de la actividad japonesa, y hoy que la escuadra japonesa. anda recorriendo las aguas del Sur no es una sorpresa que la flota americana esté alerta para cualquier evento. Los buques americanos están listos á zarpar, al -primer aviso, para hacer res- ■ petar la neutralidad en los puertos de este Archipiélago. Se cree que los cruceros japoneses se hallan en las vecindades del mar de Joló, al Nordeste de borneo." Suponemos que todo esto no pasará de un suefio fantástico del periódico americano. vuelvFá LA GUERRA. ción, demostrándole las más altas simpatías. El pueblo se agolpó á darle la bienvenida y aplaudían con verdadero en-tusiarmo, llamándolo "nuestro padre, nuestro hermano." y otras frases de gratitud como estas. Cuando salia el tren de Mukden muchos fueron los que se emocionaron con la humillación del ídolo del pueblo ruso y pudo comprenderse por las lágrimas que expresaban su carifio por el jefe degradado en momentos que cumplía cón su deber. Kuropatkin ha prabado su patriotismo ofreciendo sus servicios como jefe de la primer división en Man- El Caerse lo concedió y seguirá haciendo lo posible en defensa de su patria aun cuando sea de subalterno de Line-vitch. Esto es honroso para él y tal ves de gran provecho para Rusia. w. H. H. LLEWELLYN ABOCADO KN LKY. reoe», Nao«n Mexico DR. R E- MCBRIDE- MSDIVO T SiaUJXXO. Oficina frente á la Estafeta. Las Cruces. New México. LÁ MIMVILU DEL SIGLO 20 La Maquina de Victor Que Habla. $15 Hasta $50 Un Entritanimieato final j un Entretenlmlinto nn Realidad. p I ■ SUÍ!l«Blue*SüM cu* 1 UPm«1«*wYo,Í’*V. 01 SfftSS-LK ■ pwd«cer»reep*reteoto. Cor. ¿ Porqué no «e hace dueAo do una Máquina de Victor y tendrá un Teatro en eu propio hogar ? Subscribase á El Tumpo, dos pesos anuales. Denver Music Co.. Denver Colorado- VAYASE AL ESTABLECIMIENTO DE. REINHART Y LUCERO ----POR,--- Carne Gorda, Chorizo y TODA CLA8EDE Carnieeria, Casa de A. Sehenk. Plaxa PamciFAi., - Las Cnucica, N. M. EL TIEMPO ^^ESTABLECIDO EN 1881^^ TI Periódico Mas Antiguo del Conda do do Dona Ana. Loe últimos de», echos nos comuican. que el General Kuropatkin, jefe notabilísimo del ejército ruso, por la celebridad de su desastrosa y pésima fortuna en el teatro de la guerra, ha vuelto al combate después de haber sido descargado del mando como Jefe General del ejercito ruso en Manchuria. A su llegada en Mukden para de allí marchar i Petersburg. según órden del Ciar, tué objeto de una gran oya- deoíon. KspeciaUdad en Toda Clase de Obras en el La» Ordene» eon en el ■Acto que ee reciben. Atendidas. SUBSCRIPCION DOS PESOS ANUALES. piiiBEiiL Viudez e Huq Editores propietarios—tas cruces, n. m.