Qui^cen^l de i^nT^ATURA, Social, '^Ioral. y de YARiED/iDEg y iá v- ■ A. DEDICADO A LAS Mil,IAS. tiikuD-nmA.JErciliilGareia.—SraniErAEiA, i A,.. Sras. Julia. G. déla Peña du, BaJle.-steros, J. A. ue'i'revino.—Sritas. Edniouia, B. Perez Ma,ria M. Browne, Elisa, Catalina, Aurora. Zenaida Delia. Escuela Normal de Profesoras, nor Delia ---Los ’•editel-dos, poesía, por VXher' Tapia dt Castellanos ^h«td(ihij(iHi).-SjX Samaritan \ poi .loseia Pujol de Collado.— El 'fi- "TAmexto poe sía por Ai a,ría. Garza Gonzalez.—Ge-rirsEMANj i'P*’ V" bf‘ ^L0,í Y i-’R Lucero, posia poi Maria Santaella (J)(ur((qxLeTiuy—Las Amkias por Masía, Garza González, (Cby?./¿?¿/íu).—On nion déla Prensa, Sueltos. am bmm, as imi, Con bastante placer se ha visto de algunos años á esta parte, que no se ha desatendido el importante ramo de la instrucción en la juventud estudiosa; apenas seencuen tra el niño apto, después de com pletar: los rudimentos de su instrucción primaria, emprende con nuevo vigor por el < .imp0 ¿e¡ sa_ ber; un vasto horizonte se presenta á su vista, una hionte vivificadora dónde rtd roscar su - erebro privilegiado. Dignos Catedráticos y sabios Directores, sustituyen ál modesto I rofesor, en los colegios preparatorios^ donde ensancha el niño sus conocimientos para de ahí emprender los estudios profesionales. , Al llegar á este grado puede continuar sin tropiezo su marcha intelectual; la senda del saber no se interrumpe; siguiéndoR con fe y constancia llegará á ahorcar el fruto de sus afanes, ya en la Escuela de Jurisprudencia ó ya en la de Medicina. Si tiene vocación para el magisterio encontrará una Escuela Normal dónde perfeccionarse, y si para la teología ún Semina rio, dónde rccojerá con acierto todos aquellos conocimientos propios para el caso.