Página 4 ¡AVANTE! Noviembre 30 de 1929 ADMINISTRACION (Del 1° al 29 de octubre) Concepción Rocha, por conducto de Diódoro Vega, $1.00; Pilar Míreles, $0.20; Canuto Maldonado, $0.20; recibido por conducto de M. Durán, el mismo, $7.00; Oe-taviano Alvarez, $2.00 y Dolores Morales, $1.00.—Carlos Ramírez, por conducto de G. López, $0.50; recibido por conducto de S. Guerrero, el mismo, $0.80; Anselmo Guerrero, $2.00; Modesto Lucio, $1.00; José García, $0.25; Inés Guerrero, $0.75 y Gregorio Cruz, $0.20.—José S. Rodríguez, $1.00; J. Mayo, $0.80; recibido por conducto de J. B. Rodríguez, el mismo, $0.54 y Manuel Zavala, $0.50. —Recibido por conducto de la compañera Isqbel Navarro, Melquíades Ordóñez, $1.00 y Cres-eeneio Cásares, $1.00.—J. S. Castillo, $0.10; Grupo “Afinidad”, por conducto de Rafael Martínez, $3.50; Andrés Lara, $0.50 y un compañero frutero, $0.50. — Por conducto de Desideria M. Briseño, la misma, $1.00 y Jorge Abud, $1.00.—Cruz López, $0.15; Vicente Aguilar, $6.00; recibido del Departamento de Patio de la Refinería “El Aguila”, $2.65; Eusebio Reina, por conducto de Epi-fanio Méndez, $0.15; Valentín Torres, $2.12; Grupo “Sacco y Vanzetti", por conducto de Felipe Hernández, $2.50; Grupo “Verbo Rojo”, $1.45; Pedro Vigil, $1.00; Juan Montemayor, $0.20; recibido por conducto de J. Cano, el mismo, $0.50 y J. M. Gardea, $0.50; Salvador Medrano, por conducto de J. F. Rivera, $1.30; Salvador Medrano, por conducto de Caritina, $1.00; José Gutiérrez, $0.50; Lorenzo Hernández, $1.00 e Isidra Tostado, $2.00.—Recibido por conducto de M. Escamilla, mismo, en moneda americana, 2.00 dls.; Crispin Campo, $1.00; Ausencio Campo, $0.50; José Campo, $0.25 y Calixto Campo, $0.25; el cambio produjo $8.50. —Bonifacio II. Romero, $3.00; Canuto Gallegos, $0.25; Leandro Gallegos, $0.25; recibido por conducto de M. Jesús Alvarado, Carmen Pintos, $0.50 y de un compañero del “Obrero Organizado", $0.05.—José Hernández, $0.50; Luis Aguillón, $2.00; Simón Guerrero, $0.50; Grupo Cultural “Libertad al Oprimido", por conducto de R. Aguilar, $2.00; recibido por conducto de José S. Gracia, Grupo “Providencia”, $ 1 0.0 0; Grupo Purgatorio, $2.50 y por el Grupo de Santa Marta, $3.85. —Aristeo Duque, $0.25; Esteban Hernández, $1.60; Antonio Mendieta, $0.20; Domitila Jiménez. $1.15; recibido por conducto de Bernabé Carrillo, el mismo, $0.75 y Manuel Castrejón, $0.25.—Manuel García Alférez $1.00; H. Peña G., $0.50; Juana de Olvera, por conducto de Jesús Alvarado, $0.10; Eladio Valenzuela, $3.15; Martín Alvarez, $1.00; Luis Salinas, $3.25; Canuto Maldonado, $0.20; 'Zacarías Cruz, $0.40; Niños Ricardo y Eliseo Cabrera, $0.50; Ignacio'Tello, $0.20; Santana Monreal, $6.00; Recibido por conducto de Angel Ramírez, el mismo, $1.00 y Nazario Bautista, $1.50.—Margarita Hernández, por conducto de Rosas, $2.00; recibido por conducto de José Rosas, el mismo, $1.00; Juan Varela, $2.00; Víctor Frausto, $0.50; Guadalupe Pérez, $0.50 y Florencio Lozano, $0.50.—Manuel García, por conducto de Lucio, $0.50; Amadeo Clatza, $0.50; José Mendoza, $0.43; C. D. Padua, $2.00; recibido por conducto de Lamberto Garibay, el mismo, $1.50 y Lucas Reyes, $1.00.—José B. Rodríguez, $0.40; recibido por conducto de Román Rodríguez, el mismo, $0.30; Zeferino García, $0.25; José Barrasa, $0.50; Francisco Guzmán $0.20; Tomás Almendariz, $0.50 y Tomás Saucedo, $0.50.—Miguel González, $1.00; Eduardo Paniagua, por conducto de Martín Alonso, $0.25; R. Alvarez, $0.50; recibido por conducto de José Zamora V., Esteban Wolff, $1.00; José Miller, $5.00 y Enrique Zamora V., $2.00.— Guadalupe Flores, $0.50.—Total, $134.09. SALIDAS Déficit del número anterior, $65.93; Apartado por los meses de octubre, noviembre y diciembre, $4.50; estampillas correspondencia, $9.60; impresión y acarreo del número 31, $127.75; gastos menores, $5.90. Total. $213.68. RESUMEN Suman las entradas. . . .$134.09 Suman las salidas. . . . 213.68 Déficit para el N. 33. . . 79.59 Camarada: Si no encuentras publicada tu remesa en el presente informe, avísanos para investigar la causa de su omisión. AVISO Por el gran número de protestas y artículos recibidos para su publicación en AVANTE, se nos ha quedado rezagada gran parte de esa importante colaboración, pero la iremos publicando, dando preferencia a todo aquello que no haya perdido su oportunidad. IMPORTANTE Camarada: Estamos haciendo esfuerzos enormes porque AVANTE salga siquiera cada mes; pero si fisto no nos fuese posible en lo sucesivo, entonces saldrá cada vez que se reúnan los fondos suficientes para cubrir los gastos que origina su publicación. La" Influenciade la Religión en la Mujer Una de las causas que más obscurecen el cerebro de la mujer es la creencia religiosa. La clerecía está sumida en el más abyecto fanatismo infundido tanto en la mujer como en el hombre, al igual que en tiempos prehistóricos, y esta clase de abyección ha hecho presa más en el cerebro de la mujer, que debiera ser la que vertiera más luz a través de las tinieblas, que los chacales ensota-nados han dejado tras de su imborrable huella de ignorancia. La sociedad actual no dará a la mujer una educacUn racional, porque ve en ello un peligro inminente; porque ve que la ilustración en la mujer es la engen-dradora de la libertad hacia una humanidad perfecta, hacia, una generación de seres conscientes que tiendan a hacer desaparecer de la faz de la Tierra todas las injusticias, todas las iníqttidades y todas las barbaries que se cometen, como en el reinado de los Maura y compañía, como las barbaries que el pasado régimen por-firiano cometía en contubernio con la clerecía. Pero, desgraciadamente, la mujer, en nuestros días, no se ha dado cuenta del deber que tiene que cumplir, y esta porque la maldita e hipócrita sotana del ave negra ha extendido su sombra siniestra en la humanidad que, por diez y nueve siglos, ha soportado la infamante y negra venda, inculcándole desde la niñez las más ruines mentiras, prometiéndole el reino de los cielos, para después de la muerte. El deber de la mujer en la sociedad actual es el de luchar con toda la fuerza de su voluntad por su propia emancipación, por evadirse de todos los mitos en que una cáfila de haraganes la tienen postergada bajo el ala del buitre de sotana. Pues, de no hacerlo así, seguirá esclavizada en las er-gástulas eclesiásticas o en los sótanos conventuales como en tiempos pretéritos. La actual sociedad no sacará a la mujer del caos de la igno- rancia, sino que la empuja a la desesperación, negándole no sólo el derecho a la vida, sino hasta la libertad de pensar, de buscar un medio de lucha para su total emancipación. ¿Y es tan sólo la sociedad la causante de la incipiente cultura de la mujer? No; también el compañero de vida tiene algo de culpabilidad, por no tener el valor suficiente para ilustrarla siguiendo un método racional, porque teme que ella le imponga su voluntad; y he ahí que le desprecia, y no parece sino que él mismo se LA PESTE RELIGIOSA (Continúa) Por consecuencia, él castiga las acciones de los hombres, de los cuales es el único inspirador. Los tiranos de la Tierra, de todos los tiempos, tanto pasados como presentes, son buenos y amables comparados con este monstruo. Pero si place a este Dios que alguno viva en su gracia, entonces le castiga antes y después de su muerte, puesto que el paraíso prometido es todavía más infernal que el infierno. No se tiene allá ninguna necesidad, antes al contrario, todos los deseos son satisfechos antes de que la necesidad sea sentida. Mas, como no puede haber ninguna satisfacción sin que haya un deseo de algo, seguido del cumplimiento de éste, es por esto por lo que el cielo será bien monótono e insípido. Se está en el cielo eternamente ocupado en contemplar a Dios; se oyen siempre las mismas melodías tocadas con las mismas arpas; allí se canta continuamente el mismo cántico, que de tanto repetirse ha de hacer el efecto monótono del Mambrú se fue a la guerra. En fin, es la sosería y fastidio llegado al grado máximo. La estancia en una celda aislada, a nuestro modo de ver, sería preferible. Nada de extraño hay en que los ricos y los poderosos se procuren el paraíso de la Tierra, y burlándose del cielo digan con el poeta Heine: Nosotros dejamos el paraíso A los ángeles y a los payasos. Y, por lo tanto, son justamente los ricos y los poderosos los que dan mayor brillo a la religión. Seguramente ésta forma parte de su oficio. Al mismo tiempo, es una cuestión de vida o muerte para la clase explotadora, la burguesía, que el pueblo sea embrutecido por la religión, su poder aumenta o decrece según aumenta o disminuye la locura religiosa. Cuanto más el hombre es partidario de la religión, más creyente es. Cuanto más cree, menos sabe. Cuanto menos sabe, es más bestia, y cuanto más bestia, más fácilmente se deja gobernar. Esta lógica fue conocida por los tiranos de todos los tiempos y es por esto que hicieron alianza con el cura. Algunas divergencias ha habido entre estos enemigos de la libertad del género humano, por recabar cada uno para sí la mayor suma del despotismo, pero no ha sido esto obstáculo para que vivieran unidos para embrutecer, oprimir y explotar al linaje humano. Los curas saben perfectamente que su dominio sobre las conciencias sería acabado el día que no le prestasen su ayuda los tiranos y los ricos. Y los ricos y los poderosos no ignoran que su imperio desaparecería el día en que los curas no embruteciesen moral e intelectualmente a las multitudes. Todos los curas, indistinta mente, no importa la secta a que pertenezcan, han sembrado con feliz éxito en el seno de las masas la idea de que este mundo es un valle de lágrimas, le han infiltrado al mismo tiempo la idea de respetar y someterse a la autoridad, con la espectativa de una vida más feliz en el otro mundo. Wendhorst, el jesuíta por excelencia, dio a entender muy claramente, en el calor del debate parlamentario, lo que los fulleros y los charlatanes representan a este respecto: “Cuando la fe disminuye en el pueblo—dice—éste se da cuenta de que no puede soportar su miseria y se subleva." Esta frase fue clara y terminante, y debería hacer reflexionar mucho a los trabajadores. Pero ¡ qué esperanza ! Hay tantos estúpidos, gracias a la ignorancia y al fanatismo, que oyen las cosas sin llegarlas jamás a comprender. No es vano que los curas, es decir, los sayones negros del despotismo, se vean obligados a emplear todo su poder para oponerse a la decadencia religiosa, aunque, como se sabe ya, se ríen entre ellos y sus amigos, de las necedades y tonterías que van a predicar en pago de la buena remuneración que cobran. Durante el curso de los siglos, estos relajadores de la inteligencia han gobernado a las masas, por terror, puesto que sin éste, hace mucho tiempo que la locura religiosa habría desaparecido. Los hace cómplice de la degenerada sociedad de nuestros días. Alguien dijo: “¿. Que la sociedad es mala? Ahí estás tú para corregirla.” Pues bien, manos a la obra; ayudemos a la mujer a luchar por su emancipación; ayudemos a la mujer a luchar por su verdadera libertad, ya que comprendemos que la actual sociedad no se preocupará por su liberación, pues es con su valioso contingente con que hemos de terminar con la denigrante y corrompida sociedad presente que coarta la libertad a todo sér humano. JOSE D. MENDOZA. calabozos y las cadenas, el veneno y el puñal, el sable y la fuerza, el látigo y el asesinato, puestos en uso en nombre de su Dios y de su justicia, han sido los medios empleados para el sostenimiento de esta locura, lo cual será un negro borrón para la historia de la humanidad. ¡Cuántos millares de individuos han sido quemados en las hogueras de la inquisición “en nombre de Dios”, por haber osado poner en duda el contenido de la Biblia! ¡Cuántos millones de hombres se vieron obligados durante las guerras a matarse entre ellos, a devastar comarcas enteras, dejando luego, como rastro, la miseria y la peste, después, de haber robado e incendiado, para sostener la religión! Los suplicios más refinados fueron inventados por los curas y sus secuaces para mantener el temor de Dios en los que no le tenían temor de ninguna clase. Llamamos criminal al que intenta destruir a un semejante suyo. ¿Cómo llamaremos, pues, a los que. atrofian el cerebro de los demás y cuando no se dejan embrutecer los destruyen por el hierro y el fuego, y con la crueldad refinada con que lo hacía la inquisición? Es bien cierto que estos malvados no pueden hoy día entregarse a sus innobles instintos de des-I tracción como otras veces, pero hoy todavía abundan los procesos por blasfemia. JOHN MOST. (Continuará.) NUEVO GRUPO ACRATA En la ranchería Garita de Jalisco, San Luis Potosí, el l9 de septiembre de 1929, un grupo de campesinos, mancomunados por un mismo ideal, resolvieron constituirse en un grupo cultural anárquico, llevando por nombre “Simon Radowitzky”. Las miras de los componentes de este grupo son ponerse en comunicación con las diferentes agrupaciones afines, de la región mexicana, así como con los camaradas de todo el mundo en general. Y como nuestro propósito también es formar una pequeña biblioteca para instruir al elemento trabajador, suplicamos a los grupos libertarios y a la prensa obrera en general, nos ayuden con libros y prensa, contribuyendo de esa manera a la liberación del oprimido que desea, y usará como lema: “Tierra y Libertad para Todos” El personal del secretariado del grupo ha quedado constituido como sigue: secretario de correspondencia, Francisco Leiva; secretario del interior, Pablo Leiva; secretario del exterior, Jesús García; secretario tesorero, Luis Leiva, secretario de actas, Cesáreo García. Lo que hacemos del conocimiento de las agrupaciones hermanas para que se nos preste la ayuda moral y material que necesitamos para el mejor cumplimiento de nuestros nobles deseos. TIERRA Y LIBERTAD PARA TODOS.—Garita de Jalisco, S. L. P., octubre de 1929. NOTA.—Diríjase toda correspondencia a Francisco Leiva. Aclaración El último julio, el camarada A. M. Maldonado nos remitió $16.61 en giro internacional, cuya suma fue publicada en el número 29, correspondiente al 10 de agosto y a nombre del mismo camarada Maldonado; los nombres de los contribuyentes, que no publicamos, fueron los siguientes, con las cantidades que dieron en moneda americana: A. M. Maído-nado, 2.00; M. N. Gutiérrez, 1.50,-J. D. Camarillo, 1.00; A. Salas, 75c.; A. Aguilera, 75c.; S. Mendoza, 50c.; Daniel Almanza, 50c., y F. L. Bajoca, 30c.—Total, 7J80.