3 EL MAÑANA El Anticarrancismo en la Frontera del Norte de México Debemos a la cortesía del Di-que después de la captura de Rev-rector de la excelente Revista nosa. ha infligido dos seriosdesca-Mexicana." de San Antonio, las labros al llamado general Osuna, fotografías que ilustran el impo:- quien se ha replegado en derrota tante artículo siguiente, que re- a la ciudad de Monterrey. Mucho mientras más atormentado, lo vemos más venerable. El Lie. Eduardo I. Martínez, no es soldado de profesión. Ha pasado su vida ejerciendo la judica-i producimos del mismo semanario, tiempo anduvo Almazán haciendo ¡ tura: y sin embargo, en estos mo-por el interés que tiene en les actuales momentos en que desarrolla intensa actividad el Ejército Reorganizador Nacional, en Norte de la República: "La revolución el En una acción de guerra fue herido: algunos de sus compañeros lo. han abandonado: y sin embargo, en vez de desmayar ha seguido a-delante. ¿Qué más puede pedirle un espíritu exigente? El General Prudencio Miranda, es joven, impetuoso y valiente: el Gral. Almazán decía de éLe.n parte conmovedor: "hombres como Miranda son los que yo necesite para vencer." guerra de guerrillas: sin embargo, mentes aciagos no vaciló en cam-ilegó un momento en que se sintió biar la toga por el uniforme, para fuerte: formó con varias partidas ir al peligro. pequeñas una columna vigorosa, y Algunos.militares fque por for- desde entonces ha estado hestili- tuna están en minoría) han soste-zando de un modo sistemático a nido que tanta obligación tienen i es carrancistas. los civiles de luchar como ellos Otra figura de singular relie- mismos. Puede ser: pero a noso-ve en toda la frontera, es el General D. Ignacio Morelos Zaragoza. Veterano glorioso de o-tras luchas, tiene una hoja de servicios, limpia de toda mancha y con hechos de armas me-ritísimos. En el Ejército es co- | gados a empuñar las armas, nocido comio "el defensor ce i _. _.. . t - --L Tampico.' asocie su nombré con en el Norte de Esta referencia del Lie. Eduardo I. Martínez debe pe- an n. O fe Gral. Antonio Flores Coronel Celso Lie. Martínez. Garza Guando éste Precisamente por eso. admira- ■ mos doblemente al c vil que se im- i provisa militar. Es meritorio en ! todo mundo el sacrificio: pero lo es muchísimo más en quien care- i General Ignacio Morelos Zaragoza - que resistió hasta debe exigirlo. Hay que recordar •Y A ?• Méx'icó ha tomado ya ios caracteres de una genera! corflggrac cn. Estado de Nuevo León, que se mantuvo en paz durante las eta-pis anteriores de la guerra civiL :io ha podido tolerar al carrancis-mo y ha entrado de lleno a la contienda: en Salinas Victoria y en Ciénega de Flores: en Gerralvo y en Térán; én Agua leguas y en Sintiago. por donde quiera se ha extendido la chispa revolucionaria. Ai fren.te de todos los levantados en armas, se encuentra el General Juan Andreu Almazán. Ya un muchas ocasiones nos hemos referido a él para que necesitemos presentarlo de r uevo a rmestros lectores. Baste por ahora añadir a todo lo que de él hemos dicho. M'M' i tros no nos produciría impresión grata que el General Foch. mañana. pretendiese entregarle la es-! pada a Briand o a Clemenceau porque todos eran franceses y por •lo mismo estaban igualmente obli-• ¡No! ; Un soldado, en vez de colocarse Bien merece que se a la altura de los civiles. aqueha dir el puesto de peligro, más Gral. Prudencio Miranda General en Jefe, es la mejor recomendación que podemos presen lar a nuestros lectores.. El Gral. Antonio Flores, fue do los veinte hombres que acompañaron al Gral. Almazán. hace un año. en su aventura revolucionaria. La frontera estaba casi dominada por los carrancistas: solamente en un rinc-ón de la sierra, mantenía el fuego sagrado el heroico Gral. Rodríguez. En camp-, adverso, sin elementos, casi sin municiones, entró Almazán con un grupo reducidísimo: casi todcs ¡o abandonaron: pero Flores, que después de una acción de guerr¿i quedó cortado, no tuvo más que un pensamiento: volver a unirse con el Gral. Almazán. Lo ha logrado y continúa la lucha con el arder y 4a que desplegara en el primerdíe. El Coronel Don Celso Garza, es segundo en Jefe de las tropas el iucaa co.'Su nir el úitiu o cartucho: y en- siempre la célebre proclama del tonces. al no poder salvar la pía-• General Kamimura: "el que esté za. salvó un ejército de cinco mil más lejos del peligro, estará más hombres, que en cualesquiera o- lejos del honor." tras manos se habría desorganizado. Sin embargo, nada vale en la vida del Gral. Morelos Zaragoza tanto como la aventura heroica que está realizando en la ancianidad. ¡ ce de preparación. Tcdo esto lo Nos lo imaginamos dm mier.do a la 1 decimos para aquilatar deoidamen-intemperie. soportando las inele- te el paso heroico que dio- el Lie. menciass del so! y la liuvia y Martínez al entrar en campaña. ■ ! del fue herido en reciente batalla, se Sigue en la pág. 6.