Oración. Padre celestial, te pedimos dirección para que podamos hacer hoy y loe siguientes días de nuestra vida lo que a ti te agrada. Amén. M. 6 de mayo: Dando con liberalidad, Exodo 26:2-7. Existe este dicho antiguo: “La actitud y la razón determinan el valor de la di-diva." Cuán cierto es esto. La raxón por la cual damos y el modo como damos son loe factores importantes para Dios. El impulso básico del mundo secular es adquirir, mientras que el centro de gravedad de la vida cristiana es dar. Aquel se centraliza en nosotros mismos, éste en Cristo. ¿Cual debe ser entonces nuestro motivo y actitud al entregarnos a nosotros mismos, al servirle y darle de nuestra substancia a Dios? Dar con gozo y liberalidad porque agradecemos las riquezas maravillosas que él nos ha manifestado. Cuando se estaba recogiendo una ofrenda para la construcción de un templo, un peluquero dio una cantidad grande de dinero. Algunos que sabían sus circunstancias protestaron diciendo que no debía hacerlo, ya que no era gran cosa lo que ganaba, pero éste contestó: "He estado juntando este dinero para comprar un automóvil; pero al pensar en lo mucho que ha hecho Cristo por mi no pude usar este dinero para comprarme algo para mí." O. W. Qué bueno sería que nosotros diéramos con la liberalidad de este hombre y del pueblo de Israel en esta ocasión. Oración: Oh Dios, dénos aquella misma liberalidad con que tú diste a tu Hijo como sacrificio para damos salvación. Amén. M. 7 de mayo: El tabernáculo terminado, Exodo 39:32-43. El tabernáculo era muy amplio y estaba muy adornado porque era para alabar a Dios, y él merece lo mejor. A veces los animales disfruten de mejores casas que las que tienen los hombres para alabar a Dios. El tabernáculo se hizo de conformidad con las órdenes de Dios, las cuales se obedecieron al pie de la letra. A veces nosotros solemos cambiar las cosas según nuestro gusto y seguimos adelante con nuestros planes. Por eso hay muchos fracasos. Dios bendijo al pueblo de Dios porque había hecho lo que él les había mandado. Muchas veces perdemos las bendiciones y la aprobación de Dios porque preferimos nuestros gustos y no estamos dispuestos a esperar para escuchar la voz divina. Pensamos más en las cosas materiales que en las cosas espirituales. Oración: Dénos el espíritu que busca tu voluntad y que obedece las órdenes de Dios. Amén. J. 8 de mayo: La apariencia de fuego sobre el tabernáculo. Números 8:18-23. ¡Qué bien protegido estaba el pueblo de Israel en todo tiempo; en el día por una nube y en la noche por una apariencia de fuego. De este manera se manifestaba la continua presencia del Dios todopoderoso. Era para ellos como un es- , cudo o una protección de día y de noche. Nos preguntemos: ¿Qué tiene que ver eso con nosotros? ¿Podemos esperar la presencia de Dios todo el tiempo para protegemos y guiamos como sucedió en el caso del pueblo de Israel? Sí, gracias a Dios. Salomón dijo: "Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas." El salmista dice: "Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino." Jesús dijo: El Padre "os dará otro consolador, para que esté con vosotros para siempre: Al Espiritu de verdad." Y el apóstol Pablo nos ha enseñado que el "cuerpo es templo del Espíritu Santo". Por lo tanto, si lo honramos y lo obedecemos podemos tener la continua seguridad de tener la dirección de la Palabra de Dios, su Espíritu Santo y su providencia todos los días de nuestra vida. Oración: Gracias te damos, poderoso Padre, porque tenemos la certeza de que tú estás a nuestro lado todo el tiempo. Amén. V. 8 de mayo: Una antigua bendición. Números 6:22-27. "Jehová te bendiga y te guarde." Esta primera parte de la bendición del sumo sacerdote es esencialmente una promesa. Esa bendición que nuestro gran Sumo Sacerdote pronuncia sobre nosotros ciertamente vendrá, porque él expresa el pensamiento de Dios. ¡Qué gozo es morar bajo la bendición divina! Esto da un buen gusto a todas las cosas. Si somos benditos, entonces todas nuestras posesiones y nuestros placeres son benditos; sí, nuestras pérdidas y penas, y aun nuestros contratiempos son benditos. La bendición de Dios es profunda, enfática y efectiva. La bendición de un hombre puede empezar y concluir con palabras; pero la bendición del Señor enriquece y santifica. Lo que más deseamos para nuestro amigo más querido, no es que tenga prosperidad, sino que el Señor lo bendiga. Es igualmente una cosa deleitosa ser U MOGA* CRISTIANO 34