grande de estudiantes dijo: "Joven, ai Dios no es el centro de tu vida, no existe en tu vida. Porque lo que está al centro de tu vida es el objeto verdadero de tu devoción y admiración." Se ha confirmado el hecho de que lo que avaluamos más determina cómo viviremos. Si Dios está en el centro de nuestra vida, ¿cómo podemos ser idólatras, profanadores o indiferentes al día del Señor? Si él es nuestro principal interés, ¿cómo podemos dejar de portamos con nuestros prójimos quien él creó y ama, según los demás mandamientos? Tenemos que orar pidiendo que Dios ocupe el lugar plmcipal en nuestras vidas en tal forma que los demás intereses lleguen a ser secundarios. Solamente de esta manera podemos transformar las leyes de la vida en la ley de amor tal como lo expresa Jesús: "Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Este es el primero y el grande mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mateo 22: 37-»). O. W. Oración: Padre celestial, enséñenos a obedecerte y a ser fieles a ti. Amén. 8. 3 de mayo: El objeto de la ley, Romanos 7:7-12. ¡Qué bueno sería que todos los que profesasen ser cristianos viviesen una vida santa! Este fue el deseo de Dios para su pueblo escogido expresado en el Antiguo Testamento, y fue su deseo para su iglesia en el día de Pablo; pero muchas veces no lo hacemos. La Ley de Dios Sabia, justa y toda pura es la ley de mi Señor que hasta el alma la más dura, libra del fatal error. Del Señor el testimonio lleno de felicidad, hace sabios a los niños, Ilumina a los de edad. Los consejos del Dios nuestro rectos y benignos son; la alegría que despiertan tengo yo en mi corazón Más que el sol resplandeciente los preceptos del Señor ‘luminan nuestra mente con divino resplandor. —O. H. Rute D. 4 de mayo: Tu ley es la verdad, Salmo 119:137-144. Mientras más tiempo vivimos más admirable nos parece la dádiva de Dios de la Santa Escritura. A medida que la vida se hace más compleja y enredada y vemos caer por el camino a hombres y mujeres, nos regocijamos humildemente en la certeza de esta revelación infalible e incambiable. La Biblia es tanto "ley" como "testimonio". La Biblia nos da todos los datos necesarios para la salvación. Nos da los estatutos y mandamientos; nos dice lo que es eternamente recto y justo. La dádiva de la ley moral ocupa el segundo lugar después de la revelación de la salvación del pecado por medio de Cristo Jesús. Se nos presentan las normas inmutables de la justicia; se nos definen los principios eternos que gobiernan las relaciones del hombre con Dios y del hombre con su prójimo. 81 vivimos según estos principios habrá armonía y felicidad. La Biblia exalta a Dios como toda sabiduría, todopoderoso y toda bondad. Hay seguridad en el conocimiento de Dios y en sus normas y comisiones, porque son verdaderas. Oh cantádmelas otra vez, Bellas Palabras de Vida. Hallo en ellas mi gozo y luz Bellas Palabras de Vida. P. P. Bites Lección de la Eeceela Dominical para el 11 de Mayo. Titule: Cuando el Pueblo de Dios Adora. Pasaje: Exodo 35-4G. L. 5 de mayo: Guardad el sábado, Exodo 35:1-3. El hombre es superior a cualquier institución. Todas las instituciones han sido creadas para atender las necesidades del hombre, y en igual forma servir al Dios todopoderoso. Esto es verdad en cuanto al hogar, la iglesia, la escuela y el estado. Estas instituciones son una bendición y no una carga. El sábado es una bendición, no una carga. El hombre necesita el sábado para descansar, para adorar, para disfrutar del compañerismo de los demás y para servir. Dondequiera que se descuida la costumbre de observar el sábado el hombre se deteriora. Dondequiera que se descuida la religión espiritual se pierde gran parte de la influencia. Jesús usó el sábado para atender las necesidades físicas, mentales, morales y espirituales del hombre. Ese es el propósito del sábado. Jesucristo es el Señor del sábado, y el deseo de cada cristiano debe ser de pasar el día del Señor en una forma que agrade al Señor. En este primer día de trabajo de esta semana hagámonos la pregunta: "¿Hicimos lo debido ayer día del Señor?" EL MOGA* CRISTIANO 33