Peblleedo «elee loe JuevM en la tarda en L18 ORUC13, Condado de Do- T-róo. tóe Sdschiciox. Poraaafl*................ <1.00. Por lele Meiei........... <1.(0. For Tree Meeea........... fl.OO. W. Valbxx r Leí» Valdxx (Hijo), Editerei y Propietario! EL TIEMPO. LAS CRUCES, N. M„ JUEVES, MARZO 1, 1894. AKUKCtoS PHOFESIOK1LKS. JACINTO ARM1.IU, Notary Pabilo. La» Creer», N. M. J- FOUNTAIN, Paeen 4 hacerlo una ileila y qno Anteo aaliefechoe; »ue precio» »on re-■uanenu ■ódlcon, y darA •«•£* Valeecion 6 en bey pago. Ketfc ci-laade ee le rana del 8r. Nució Ma-rrulo Calle de U Acequie. La.CÍ«6..,............H. M. La INCORPORACIO^ UERRBRIA y CARROCERIA La< Cruces, N. M. Todo lo perteneciente al ramo « ejecutara con prontitud al «•tilo mas moderno. ANTONIO LOERA. 8«tee$te ea- A TENCION^! Xetoy preparado para limpiar y eoe poner hacer Ropa a toda »a-tiefaccion y prontitud. Cuyo eeta-blecimiento'eata cituado en la casa e Don Pedro Serna. Edüaxdo Apodaca. CaNe Principal, La» Cruoea, N. M. 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En efecto, por nn procedimiento que no ha querido explicar el químico aquel, ha logrado dar cohesion al aceite virgen que sale en hilos ai a retar las olivas y formar con él uu tejido tan asombrosamente tino, qne los metros necesarios pura hacer la falda cabían muy bien dentro del casco de la Hizoee, pues, la falda, y se le puso nn cinturón todo de ojos de conejo blanco. Se dió nn baile en el palacio encantado de esta nabad conejo y la señora de sus pensamientos produjo utr efecto extraordinario. Pero la mujer francesa es insaciable en eos caprichos. Al poco tiempo de lograr este triunfo, pensó en otro. —Quiero, dijo, pasearme por las callea de Sidney en un coche arrastrado por conejos. Nuevo anuncio en lo» periódicos americanos. Otros cien mil dollars al inventor de un coche especial. Un ingeniero de Auckland resolvió el problema. El coche era chiquito, capaz de una sola persona, ligero, todo de aZnmi-nio, que e» ahora el metal á la moda. Y el ingeniero dijo: Un conejo pnede arrastrar tantos gramos de peso. La ee ñora pe»a ciento y dos ki/ógra-moe, por consiguiente, hacen fsZta tantos conejos. Añádanse doecientos más por Zo que pueda Y en une especie de cnadriga román*, de pie, guiando al ve-biouZo deZ cuaZ, el tirar, no diré corrían, volaban conejos, se paseó por Zas csZZes de Za capita/ de Nueva Gafes, con gran asombro de Zoa doscientos mil habitantes. Y ahora pregunto yo:—Si hay el día de maflana anarquistas en aquella comarca, (de quien será Za cuZpat Edsxbio Blasco. UNI ikktOOTl? Del Empezados Doe Peor» del Braall. El Emperador del Brasil. D. Pedro, tenia no pocas generalidades que han servido de base curiosas anécdetas. Verdadera ó inventada, se cuenta de él una que merece eer conocida, por cuanto pinta una Esto qne voy á contar ha sucedido en Jos Eetadoe Unidos y no ee ouento, ee verdad. Hayque empezar jurando qoe ee verdad, porque no ee vió nunca cosa parecida:' Cieito ea que en aqnel país de lo» millonee acceden talea extravagancias, qoe cuando ee cuentan en Europa no hay quien Pero romo ésta hay pocas. La prensa del mundo entero reprodujo hace un mes la aoti oia de la aparición en nn baile de la buena sociedad de Fila nelfia, de una mujer hermoaísl ma, cuyo vestido era todo de tieú de oro y el tejido del espesor de loe hilos de una telaraña Loe zapatos de la tal estaban materialmente llenos de rabien. El coato total de Ja “toillette" era de 160,000 doliere. Pues hay en Australia nn ar-chimillardario, (y conste qoe digo millardario, porque allí millonario lo ee cualquiera), que viv* en medio de un inmeneo lago cerca de Hobeens Bay, en una isla do en propiedad, en la cual ha acumulado una fortuna colosal. E=ta fortuna oolo«al la ha ganado en lo que muchos hemos conanmtdo la nuestra: en el co mercio de loe conejo». Primero ganó eos millones con la importación de aquellos animalitos, que vino ha*ta convertirlos en una verdadera plaga, y ahora se dedica i la exporta cion nonejil y los vende por millonee. ¡Hay qne ha enviado á diferentes naciones sus siete millonee de loo tales! Sumamente generoso y amigo de gaetar eu dinero, no hay pía cer que mi hombre no ee procure; y entre las mil fantasías que puede pagarse, figura la que boy qnlero contar. Un dio, el conejero dijo: ¡Quie ro tener á mi diepoeicion la mu jer más hermosa del mnndol Y á loe pocos dias salieron agentes pagados por él á buscar i la hermosa deseada. Le trajerSn al cabo de dos meeee de pesquisas incesantes .....,á quién dirán uetedeel A una pescadora de Bretaña, que, según han declarado pintores y escultores elegidos como peritos, reune todas las condiciones del ideal de la beliexa humana. ¡Eetoe desgraciados ignoran por lo visto, y sería cosa de enseñárselo, qoe la mujer más hermosa del mundo . . . . ee aquella que uno ama! En fin, para el hombre en cuestión, la más hermosa era la pescadora francesa, la cual vino A ser, bien vestida, bien servida y bien instalada, la reina de la ■la de loa conejos. Y al saber que en el baile de Filadelfia se habla presentado ana hermosura en el vestido de que hablé al principio y qne loto periódicos decían que este vestido era ei más ligero que hasta atiera se habla hecho, le dijo i su enamorado señor: —Quiero un vestido más li gero qne el de esa norteameri de las fases más entretenidas de su carácter. Al visitar en 1876 loe Estados Unidas con motivo de la Exposición del Centenario, compró magnificas locomotaras Baldwin, que bizo llevar a su país. Un jóyen maquinisto pidió audiencia al Monarca y le ensalzó un invento para detener instantáneamente una locomotora en caso de obstrucción en la via, o de cualquier otro accidente. El Emperador quedó complacido con el invento; pero exigió, pura convencerse de su eficacia, el verlo funcionar prácticamente. —'Prepared vuestra máquina para pasado mañana—.dijo D, Pedro—y yo viajaré en mi wagon particular dándoos el aviso de que paréis en el momento ménoe pensado. Se hizo como lo ordenaba el Emperador y la locomotora, con el novísimo invento, se lanzó a toda velocidad arrastrando el coche en que estaba D. Pedro. Iban quedando atrás millas tras millas, y no se daba la «Ral de Derrepente, al doblar una curbs aguda, vió el maquinista a poca distancia un grueso peñasco colocado en medio de la vía. ¡Y el Emperador, nada! No daba señales de existencia. ¿ Estaría dormido ? El maquinista tomó una resolución, y sin esperar órden ni nid.i, aplicó el treno. El tren ae detuvo a pocos pasos de la obstrucción.’ ¿ Que sucede ?—preguntó el Emperador sacando la cabeza por la portezuela. Al ver el peñasco que le señalaba el maqu.nista, soltó una carcajada y le m-ndó que lo e-chase a un lado con el pié. —¡ Con el pié tamaña roca 1 Obedeció con ledo.........y cual nosena su sorpresa al ver que el “peñasco” se desmoronaba al tocarlo! Estaba hecho de almidón y babia sido puesto la noche anterior por órden de D. Pedro.” El Fia «el Maula en 1899. El célebre meteorologista Falb —según dijo unestro apreciabls amigo Don Isidoro Epstoiu en la última sesión de la Sociedad Geografía y Estadística—ha hecho últimamente el pronóstico de .que el 13 de Noviembre de 1899, de lea doe á las cinco de la mi ñana, serán sorprendido» loa habitantes de la tierra por una colisión de on cometa, descubierto por Tempel en el año de 1866, con el globo tarréate, lo que cansará, según Falb, la deetruccion de este último, pero agrega el «tato profeta, qne en el caso de qne este choque no tenga logar, sucederá una lluvia de estrella» fugaces (exhalaciones) de una magnitud james La opinión del.Sr.;Weies, Director del Observatorio de Viene, respecto de este tremendo pronóstico, es.la aiguients: Lo único cierto de esta predicción es lo de la lluvia de estrellas fugaces, que tendrá logar del 14 al 16 de Noviembre de 1899, cuyo fenómeno ee periódico y ee repite cada 33 años, y que es motivado por una corriente de meteoros llamado Ltoni¿a*, qne viste por el telescopio, se presenta como una masa nebulosa parecida á la de la vía láctea, ee aproxima ai sol, ee decir, está en eu perihe-lio. Erte fenómeno no será visto por loe haültaotee de Europe, sino sólo por sus antípodas y no tendrá consecuencia alguna respecto de tierra. Empero, per loque respecta del cometa de 1866, ee debe considerar que no es visible sino sólo por el telescopio, y por lo mismo ee inslg-niticaut^, siendo un fragmento de otro mocho más grande. Descubierto en el año de 1866, once meses después de la última gran lluvia de estrellas fugaces, aún no se conoce exactamente su órbita y por este motivo no ea fácil calcular eu reaparición, lo qoe tampoco Falb ea capaz de pronosticar. P^r.jo mismo ee muy inverosimireu choque coa la tierra, porque eu 1886, estovo a 15.000,000 de kilómetros de distancia de la tierra, por lo que no ee probable qoe eu su paso venidero se aproxíme má» á nuestro globo, aleo por ei contrario, ae debe admitir qne ee aleje más. Su paso no puede influir de modo alguno sobre loe fenómenos terrestres causando perturbaciones atmosféricas, terremotos, etc. Aunque la lona ejerce cierta influencia sobre la tierra, no ee de ooaside-ración. Loa fenómenos terrestres son causados casi exclusivamente por el sol. Las predicciones de Falb reepecto de lo» llamados diai aoticoi, eon muy ambiguos. Diariamente, casi á toda hora, hay temblores, ciclone», tempestades de nieve, etc, en algúa punto de tierra, como ya dijo Humboldt; y como los pronósticos de Falb no se refieren á determinados lugares, siempre ha d* afirmar, porque estos pronósticos han de cumplirse en algún ponto. Respecto de la posibilidad de un choque del cometa de 1860 con unestro g'obo, no la considera imposible el profesor Weiss, pero es muy improbable) _ y en el caso de que tuviese lugar, sería de doe modos: ó sólo su cauda nebnlosa«hocaria con la tierra y enlonoee no sería de consecuencia alguna para la misma; ó en ei caso de que el choque verificara con el núcleo del comets, lólido y candente, no seria fácil calcular las consecuencias, que serían indudablemente de mucha consideración á causa de que las órbitas a ípticaa del cometa y de la tierra son opueatae y la velocidad del primero llega á75 kiló-m*-troe por segundo; pero la probabilidad de qne veto suceda ee casi nula. A esto agregó el Sr. Eqptein que la opinion del profesor Weiss de que el núcleo de lo* eometea sea «olido y candente, no está conforma con la de fies-««1. qne considera de manera alguna loa núcleos sólidos, sino ignalmente con en oanda fácil de pasar al estado gaseteo; de modo que aun en caso de un choque con la tierra, ésta no sufriría consecuencias notables que tuvieran por origen »u completa destrucción.—“Bl Partido Liberal”