el invasor francés EU legendario heroe de ayer, hoy es un tirano que desgarra el seno de la Patria con la misma espada con 'que ayer la protegiera; ayer mereció el aprecio, hoy merece la protesta del Ejercito al que ayer conducia por senderos honrosos como defensor de la libertad, y al que hoy ofende, degrada y deshonra empleándolo ¡ •como instrumento de tirani* y para fines bastardos y opuestos a los altos y nobles de su importante institución. Que los viejos soldados se conformen con lamentarse de haber sido ayer heroes, para ser hoy complices por ignorancia o debilidad, de los crímenes de lesa patria del Dictator funesto; pero que los jovenes, los que aun no tienen obscurecida su razon por las brumas de la eiad, ni debilitadas, sino exhube ran tes sus] energías, y sienten el anhelo de ser heroes y no esbirros, de ser sostenes de la Patria y no pretorianos, piensen seriamente en sus deberes como mexi-l canos y como militares y nos digan en donde esta la gloria: si en servir sumisos y reducidos a la condición de maquinas, a un Dictador | paradesgarrar con las limpias espadas las instituciones teóricamente amadas, pues la mayoría de nuestros soldados jovenes son liberales; o en defender las instituciones y la patria contra la insolencia y el impúdico desman de un opresor. Que ños digan seriamente si repitiéndose el hecho histórico, preferirían ser los legionarios privilegiados de Santa Ana, o las generosas blusas rojas i del ilustre D. Juan Alvarez ; los altivos soldados republicanos del Porfirio Diaz de la segunda independencia o los humildes suizos del imperio del Porfirio Diaz actual. Sólo se acuerdan los mandataries que raza tal axiste, para ir á arrancar de los jacales y de las cabañas :í infelices que al engrosar las filas del ejercito, por un supremo sarcasmo de su destino, están obligados á defender y á apoyas á los mismos que solo tienen para ellos Diaz en el extranjero Dicen La* Dominicales de Madrid, hablando de Eloy Alfaro: “Es el Espartero del Ecuador, de origen riojano como aquel. •‘Después de haber*dado libertad á su Patria, blandiendo elCasero sobre la frente del monstruo sacerdotal, derribándole por el suelo ahogado en su propia sangre, se ha retirado de la escena á recrearse en ver como su patria progresa y se educa en el gobierno de sí misma. “¡Aprenda patriotismo y libertad el renegado Porfirio Díaz! . “¡Gloria, mucha gloria y larga vida al heroe sublime de las liber-ladea ecuatorianas.’9 He aquí como se expresan del Dictador los periódicos honrados del extranjero. LOS INDIOS Bajo el actnal Gobieno El escándalo adulatayio que 'durante treinta años ha ensordecido á la nación con el estruendo de aus parches mercenarios y con las vibraciones de sus bembos de alquiler. ha bicho que la atención pública no se fije como debiera, en una raza de humildes por atavismo y de vejados por costumbre, que refugia su miseria y su desamparo allá donde las montañas extienden sus oleajes bravios y ios sierras levantan su vegetación exLúbera y audaz. Seis lustros con sus treinta años de pacífica tranquilidad pregonada hasta el fastidio, no han bastado para que el Gobierno se preocupe un instante siquiera por la desastrosa suerte de esos desventurados que representan cuatro millones de la actual población. , Seis lustros no han bastado para recordar a¡ Oral. Díaz la obligación en que está de protejer A esa raza que en parte es ia suya, ya que tambión corre sangre india por sus venas. ¿Que ha hecho el Gobierno por los indios ? Abandonarlos por completo A la tenebrosidad de la ignorancia, á la tiranía de las supere- loe blancos y de loe mestizos. Pero la megalomanía de los poderosos les ha impedido comprender que tal vez en esa raza se en. cnentre la solución del problema de nuestao futuro; dejándose sugestionar por el prejuicio, sin temor Ala responsabilidad- histórica, han dejado qpe caigan más fuste#- i se 'entenebrezca con más y más payu-ras. Pobres i nd ios, *e temos T agotados I por la brutalidad de una civiliza* I ción envanecida y falsa, perennes subditos del fardo, dolientes desposados con la superstición, quizá en medio de vuestras desventuras y de vuestras mieeriap, llevéis el germen de una savia ruda pero vivificadora, capaz de inyectar vigores nuevos en los ruinosos organismos de nuestra raza y capaz de darnos la salvación nacional con la salvación fisiológica, hoy que el peligro del Norte se hace cada vez más grande ---¡ vez más inminente. i ENJOLRAS. El Colmillo PublicoMéxico» REGENERACION I irritanteH despechos y formidables । sobre el indio y que su espíritu opresiones. 1 B1Gobierno preocupado en cimentar férreamente eu poderío, sintiendo temores per el despertar de esa raza de caídos, no ha querido esclarecer un poco esos espíritus, y ha seguido el precepto de Nicola* de Maquiavelo, que reco-mienda la ignorancia como una buena fuente de abyección. Y allá van los desventurados, en doliente caravana, á través de law serranías y de las veredas de loe montee, con su melena bravia que fiota al viento como un airón marcial, (-- donde los músculos destacan su vi- í gory su fuerza, y con su trote me-! I rw 1 ■ í ZW • . Published in Spanish. Distributed throughout the Republic of Mexico and the Spanish speaking Countries as well as theSouthern States of this Country. CERTIFICATE CIRCULATION: TEN THOUSAND COPIES Deposited In the Post Office at St. Louis Mo: 10.000 copies-590 Ibs-Feb. 27, 1905. ADVERTISING RATES. One inch wide of a column on the first page, $5.00 each inser-$4.00 on the second page. $3.00 on the third and $2.00 on con sus torso» estatuariap, ¡ cac¡a lanoólico, infinitamente melancólico, en cuyo claqueteo incaneable parecen gemir hondamente los ma-nee de Caautemoc y de Ilhuicami- En tanto, un mar oprovioso de calumnia oculta entre sus oleaje* de mentira las oostumbree y el ca- 1 I rácter moral de los indígenas. Fruto de intenciones opresoras más que de observación imparcial, circulan entre el vulgo las opiniones más falsas y aviesas respecto de esta rasa. ¿Que son los indios según estas opiniones? Fisiológicamente unos degenerados; etnográficamente, los últimos miembros de una raza próxima á extinguirsejbistóricamente, 1 anacrónicos representantes deL pasado y socialmente, bestias de oar- EL GOBIERNO DE CAUTOS Corrupción Oficial. tion the fourth or any other Adrese: RICARDO FLORES MAGON, Editor & Proprietor. 107 North Channing Ave. Saint Louis Mo. Pero para nosotros son hombres, son ciudadanos y hay que clamar porque su situación se alivie, hay que pedir que se atroje una poca de luz sobre la tenebrosidad inmenea de su vida. Cierto es que, como en toda raza, existen individuos degenerados entre los indios,pero esto no ee ex-I tensible d la mayoría de esos cuatro millones de seres y esa degeneración se debe mas que ii su organisa-ción física, á las especiales condiciones morales en que se encuentran; muchos miembros deesa laza colocado? en un medio adecuado d su desarrollo intelectual han florecido triunfalmente en la política y en la literatura y en ¡a milicia, y Juárez, el Nigromante, Altamirano. Sanchez Solia y tantos otros dé nuestros hombres notables han demostrado que el indio educado convenientemente sabe alcanzar tantos triunfos y tantas glorias como el mejor de los blancos. Se dice que el indígena es refractario á la civilización! pero no se piensa que para ál civilización significa tiranía absoluta, y que la civilización, esa diosa mocerna más sangrienta que el antiguo Huitzilopochtli ha presidido loa asesinatos qu* los ingieres cometieron con los uaUrales de Tasmania; las ferocidades que los Yankees desplegaron con loa ‘ pieles Roja.” y 1OB inauditos y barbatos atentados con que los eivjpeos ensangrentaron últimamente el Celeste Imperio. Recuérdese, desde la época celo nial hasta el presente, el despotis-I mo que siempre ha ejercido el blanco sobre el indígena; recuérdese la odiosa diferencia que todavía existe en muchos pueblos, entre los indios y “los de razón. ” ¿ No es lógico que aquellos en su natuaal instinto de libertad prefieran el aislamiento de su cabaña libre á la sociedad esclavizado™ de las ciuda. des? De otro modo no se explica el in. finito cariño que el indio siente por su jacal y por sus terrenos. Tocaba al Gobierno, ya que ha destruido la iniciativa privada por completo, haber intentado eiqueira modificar en algo el medio de salvajismo en que los indígenas s® desarrollan, y aprovechar esos coa" tro millones de desvalidos que re" presentan cuando menos, ui millón de elementos utilizables en la ¡ roe. peridad naoicnal. Los desaciertos y punibles atentados del científico Gobernador de Campeche Luis Garcia Mezquita y del grupo de degenerados que con el colaboran en la menguada labor de causar la desventa* ra del noble Estado suriano, contribuyen por admirable manera a evidenciar lo que nosotros hemos venido sosteniendo en nuestra afanosa lucha contra el insoportable sistema de Gobierno que en mala hora pudo implantar el rudo motinero de Tecoae. Nuestra República languidece victima de un cancer peligrosísimo: la Dictadura. Ni los cantos de impúdicos Petro n ios que quieren transfigurar en símbolo heroico la personalidad de un ambicioso vulgar, ni los ditirambos bombásticos de oradores envilecidos, ni la propaganda pérfida y tenaz de filosofastros mercaderes, ni el incienso ni loe perfumes insanos que vacian en nuestra atmosfera política cuantos interes tienen en que no sea Conocida nuestra verdadera situación, podran ocultara un pueblo que reacciona a la vida independiente con anhelos de vigorizar y deparar su organismo, de la terrible enfermedad que mina y pone en peligro su existencia nacional: no podran oculta»la porque la denuncia su mismo hedor penetrante y asqueroso. La administración de Campeche, lo mismo nas a el neoesitaa aeudir. Sus arbitrariedades y continuas Violencias a la Ley están ocasionando la despoblación de Hecelchacan, pues loe vecinos de esta población prefieren abandonar sus intereses y tu hogar me-jor-que sufrir los abusos del aludido cacique. Jose M • Cbampoton tiene en la historia de en vi-1 Quietado In ¿ da pagina, desangra y d. afranta: I. pU18tai,° la unánime reproba-fortuna de que goza fruto es de la rapi- ciorl* fia y del crimen alevoso: significa el ea-orificio de muchas vidas, las lagrimas . Sindico etl 1 e- I de muchos huérfanos. ¡Cuantos infeli- Qu,sQuiapan, el tal Arista fue odios y censuras, por sus malos su cargo. En Tequisquiapan, Qro, toda la población esta desconten.-, con el Sindico Carlos Arista, ayer enemigo y Hoy /avuTÍ!? v [adulador del funesto Prefecto Politico Joaquin R. Olloqui. Aunque Arista se ha hecho adular por un periódico de modesta circulación y ningún prestigio, no ha logrado con ello salvarse de las justas acusa> ciones que le lanza el pueblo todo de Tequisquiapan, donde su historia es bien conocida y don-c.rpixo Jefe Politico de |de todos sus hechos han con- grao e.fuer.o »1 débil Gobernador y cee * úuiene. d*e,ba roberlee so here- Administrador de la tiaciendfl . e • . - * riearl rx eiie ftrnnfrm i«ü FPnnidaa a fnaav—I _ - “X-xviICXÍX dad o sus economías reanidas a fuerza de afanes y miseria, fueron por su orden fusilados con lujo de barbarie! Sus delitos han quedado sin castigo; alguna yes debe .a encumbramiente, lie"q^Tb*'[ ^lvo’coh^ho •«“’rid'de., expediente 1» instalación de Una fabrica de - - - q ODI sencillo en la época actual, adquiriendo1 hilados remnnn • i* j licitad las recomendaciones de loe pon- . 4 f ’ * 7 titile ri-ai • •«i-»♦ i>> ,pon J ee le quiso escarmentar y su riqueaa lo tiñeee del cientificismo” a quienes de San Francisco (Hidalgo) ; y como en ese tiempo promo* viese el Sr. D. Ramon Bueno ce sean para ello loe interecesdel pueblo \ T J* que gobierna. P **rantle d® imPunld»d- Hece algunos meses un aleman tg proponía instalar bajo condiciones económicas, una planta de Ins elect risa en ia ciudad de Campeche. Sin duda alguna rus proy ctos habrían sido acep- I lados por las autoridades del lugar si con aquella época no hubiera coincidido la llegada del Sr. Lie. J, de Muñecas yjLimavilla. portador de una carta recomendación del Lie. Joaquin D. Ca* sasus para el Gobernador, y con pretensiones analogs» a las del aludido aleman. Desde luego fueron deshecbadas las garantice sus derechos, proposiciónea del aleman y aceptadas . Nosotros debemos a nuestros conipi-con inusitado ipn-N naru entoyencoa- triólas palabras de esperanza; laeconti-diciones ruinosas paua la renta publica ' na*s y elocuentes manifestaciones de a - del protegido de Casasus. J civismo en diversas partes de la Repo. Por mera formula se celebro ante el I blica y contiarias a la voluntad dicta-Notario Peblieo Lie. Abelardo Cardt-oas M. un contrato entre ti Ay unía-miento y el Lie- Muñecas, mediante el cual, se eomprometia este a principiar los trabajos de instalación ea el mes de Julio de 1-904 y a termiaerloe ro Enero de este aiio o a perder en contrario determinada cantidad previamente deposito. Carpiio es ademas un negrero empedernido; el centenar de esclavos que en su hacienda tiene a su servicio son tratados con inaudita crueldad. Irrita consignar hechos de esta naturaleza. Logice es que al latigazo de la injusticia y la infamia, el descontento cunda y la eposición se yerga. Las tremendas opresiones han siempre provocado tremendas reacciones Razon tienen los ciudadanos de Campeche para repudiar a sus mandatarios y juste es su anhelo de vivir bajo un regimen honrado que hilados, cercana a los linderos de dicha hacienda, Arista, por enemistad personal con el Sr. Bueno y después de que este llevaba gastada una buena suma de dinero, procuro impedir que se instalara la fabrica, in- terponiendo su autoridad administrativa y negando al Sr. Bueno hasta los derechos que el pueblo aun reconoce en los terrenos que dicho señor iba a ocupar para establecer su fabrica. Como al mismo tiempo-Arista informase al Lie. Savi-ñon, su patrono, sobre que esa obra perjudicaba sus intereses, porque talaba sus bosques, etc, etc, cosa que nunca llego a jus titicar, el resultado fue que el proyecto fracaso, y con el el mejoramiento de las tres cuartas partes del pueblo, que mucho se hubiera beneficiado con el establecimiento de la fabrica, y que hoy vive en la miseri^. Arista, al ser separado de aquella Hacienda, se radico en Tequisquiapan, y fue uno de los que pías acrepiepte censuraron ál Prefecto Joaquin R. Olloqui. Cuando Arista obtu-x o lo que se proponía, cesaron sus ataques, y hoy, que medra en el cargo que conquisto, es el defensor mas ardiente de aquel pesimo funcionario. Arista ha pretendido crearse un circuKto que lo ayude a explotar a los contribuyentes. Intrigo y apelo a viles procedimientos para conseguir la destitución del antiguo Tesorero Municipal y el nombramien to, para ese cargo, de un compinche suyo; puso en subasta publica el Ramo de Abasto con el fin de monopolizarlo, proponiendo como postor a la hora del remate a un cufiado suyo, al que no se le adjudico, porque hubo quien se propusie* ra impedirlo, sobrepujando las ofertas; por ultimo, Arista se opuso tenazmente a la cons-truccion de un puente sobre el rio, pretextando que es inútil tan importante mejora, pero en J. J. OLSEN <& SON, p. o Box, 875, SAN ANTONIO, Exportadores ie aluodoa, TEXAS torial, son una garanda de no lejana rehabilitación;*! hecho deque los mexicanos bo sientan ya pavor por la Dictadura y hayan llegada al convencimiento de que la inacción es vergomo-sa cuando la esclavitud política estigma-lisa nuestras frentes, es otra garantía de