18 El Mensajero Juvenil El Mensajero Juvenil 19 Tópicos para la U. B. de J. Infantil. Domingo 6 de Diciembre de 1925. JESUS JUNTO AL POZO. Texto Aureo: Lleguemos ante su acatamiento con alabanza; aclamémosle con cánticos. Salmo 95:2. 1. Introducción. 2. El viaje. 3. Llegada de la mujer. Su conversación con Cristo y su conversión. Domingo 13 de Diciembre de 1925. JESUS AYUDA AL RICO Y AL POBRE. Texto Aureo: Suya también la mar, pues él la hizo; y sus manos formaron la seca. Sal. 95 :5. 1. Introducción. 2. En Capernaúm. 3. En Caná. 4. Regreso del noble. 5. El centurión viene a Jesús. 6. Jesús sana al esclavo. 0 Domingo 20 de Diciembre de 1925. DRAGONES. Texto Aureo: Porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. Salmo 95:7. 1. Anuncio del tema. Cuéntese alguna historia en que haya descrito el combate de algún hombre con un dragón. 2. Los dragones que debemos combatir. e 1) El vino. 2) El cigarro. 3) Las malas palabras. 4) La desobediencia. O Domingo 27 de Diciembre de 1925. DEMOSLE GRACIAS A DIOS. Texto Aureo: Revísense los tres anteriores. 1. Introducción. 2. Los nueve leprosos mal agradecidos. 3. Nuestra obligación de dar gracias a Dios por todo. 4. Cultivemos el hábito de estar continuamente agradecidos al Señor. | VARIEDADES | SmmaiiiiiiiiiiiiDiiiiiiiiiiiitJiiiimiiiiiniiiiiiimiiuiiiiiiiiiiiiaiiiiiiniiiiuiiiiniiiiiiaiiiiiimiiiaiiiiiiiiiiiiaiiiiimiiiiummimiiniimiiiiiinii' “¿Y QUIEN NO CREE AHORA?” Mis queridos y amados jóvenes: Si en este mundo atestado de maldad cual nunca registró la historia, hay peligros para todo aquel que de verdad desea seguir en los caminos del Señor, para los jóvenes estos peligros nos acechan por doquiera que dirigimos nuestra vista. Caminas tranquilamente por la calle y sin desearlo, tus ojos se fijan en un café donde un buen número de jóvenes se divierten, y te invitan a participar de su alegría ¡Allí tienes un peligro! Cuandc ya te olvidabas de aquella escena de la cual a duras penas pudiste huir, ves delante de tus ojos, un cuadro grandemente llamativo que te invita a ver una cinta cinematográfica. Caminas con paso incierto, pensando en que casi sería mejor ir al cine que a la reunión de jóvenes. ¡Allí tienes un peligro! , ¿Y para qué enumerar más? Por todas partes tienes peligros; en la casa, en la calle, en el trabajo o en el paso, hay peligros para la juventud. He visto con pena como muchos jóvenes que habían escuchado el evangelio se rindieron a la mucha suavidad de las palabras y promesas mundanas y se fueron, como va el buey al degolladero y el loco a las prisiones para ser castigado, hasta que la saeta traspasó su hígado y cae rendido en el lazo de satanás. Las palabras que encabezan estas líneas fueron pronunciadas por un joven que por mucho tiempo había escuchado el evangelio, pero los placeres del mundo lo arrastraron continuamente al mal, y su corazón se fué endureciendo para las cosas del Señor. Un día bastante temprano, llamaba su padre a la puerta de la casa donde vivíamos y me anunciaba que su hijo Perico, estaba muy enfermo y deseaba hablarme. Me preparé para salir lo más pronto que pude, y al llegar a su casa pude darme cuenta de la suma gravedad en que se encontraba el joven, a quien tantas veces había hablado del Señ-or Jesucristo. Le pregunté si creía en el Señor Jesucristo como su Salvador, a lo cual él me contestó “¿quién no cree ahora?” Confieso que al oír esto, un fuerte y tenaz sacudimiento me dejó inmóvil por un largo rato. ¿Y quién no cree ahora? Ahora que no sirvo para nada, ahora que tengo miedo de morir, ahora que tengo miedo de ir al infierno, ahora que no hay más esperanza para salvar mi vida, en fin, ahora que no hay más remedio, ahora creo en ti, Señor; creo por miedo pero no por amor como debiera creer. Queridos y amados lectores: ¿Queréis por ventura esperar a decir lo mismo en la hora suprema de la muerte, después de haber tenido muchas oportunidades para aceptar al Señor, como único y suficiente Salvador? No esperes para mañana; acéptale ahora en el momento oportuno cuando él llama a la puerta de tu corazón. Acéptale, porque apenas hay un paso entre ti y la muerte. Zirier. -------o------- UNA CARTA San Pedro de Buena Vista, junio 30 de 1925. Sr. redactor de “El Mensajero Juvenil.”—San Antonio, Texas. Señor mío y hermano en Cristo Jesús: Tengo el honor de poner en conocimiento de usted que la “Unión Cristiana de Jóvenes” de esta iglesia ha adoptado para sus estudios en sesiones dominicales el plan seguido por la revista que usted redacta, y desde luego, también ruego a usted se sirva dar cabida a las noticias que eventualmente mandaré de los acontecimientos registrados en su seno. En la sesión del 7 de los corrientes se ordenó se pague por la tesorería la suma de Bs. 1.50 al señor M. Rivero C. por suscripción a Revista MENSAJERO JUVENIL, suscripción pagada por él, al señor Reinaldo Burrow, pastor de la iglesia. La Unión Cristiana de Jóvenes tiene el siguiente Directorio para 1925: