El Faro tos v torturas en un país pagano que en su tierra natal. Los judíos aprendieron más acerca de Dios en el cautiverio que en su tierra. Aprendemos más en los sufrimientos que en los goces de la vida. CUESTIONARIO 1. ¿Desde cuándo principió el cautiverio? 2. ¿Qué reyes de Judá habían sido llevados ‘cautivos? 3. ¿Cuál fué la causa principal de la caída de Jerusalem? 4. ¿En qué tiempo . ucedió? y ¿Qué ejército la sitió? 5. ¿Puede describir el sitio de Jerusalem, citando el tiempo, las condiciones que prevalecieron, etc ? 6. ¿Qué hizo el rey y su ejército cuando se rompió el sitio? 7. ¿En dónde fué alcanzado el rey y ante quién fué conducido? “Junto a lo» Ríos Junto a los ríos de Babilonia, Allí nos sentábamos, y aún llorábanlo: Acordándonos de Sión. -minical 8. ¿Cuál fué la manera cruel cómo Nabucodonosor castigó la rebeldía de Sedecías? <1. ¿Después de matar a sus hijos y sacarles los ojos cómo fue conducido a Babilonia? 10. ¿Qué pasó con Jerusalem, el templo y el pueblo? 11. ¿Quiénes fueron dejados en la tierra de Judá y para qué? 12. ¿Cuál es la paga del pecado? TRABAJO PARA EL HOGAR 1. Lea con cuidado el Salmo 103. 2. Anote cuántas veces se repite la palabra “todas.” 3. Haga una lista de las bendiciones que el salmista menciona 4. Medite en las bendiciones que recibe de Dios y que son más fáciles de olvidarse. 5. Apréndase de memoria los versos 1-13 del Salmo citado. de Babilonia.” Sobre los sauces en medio de ella Colgamos nuestras arpas. Y los que allí nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos Y los que nos habían desolado nos pedían alegría diciendo. Cantadnos algunos de los himnos de Sion. ¿Cómo cantaremos canción de Jehová En tierra de extraños? Si me olvidare de ti, oh Jerusalem. Mi diestra sea olvidada. Mi lengua se puegue a mi paladar. Si de ti no me acordare; Si no ensalzare a Jerusalem Como preferente asunto de mi alegría. Acuérdate, oh Jehová, de los hijos de Edom, En el día de Jerusalem; Quienes decían: arrasadla, arrasadla Hasta los cimientos. Hija de Babilonia destruida, Bienaventurado el que te diere el pago De lo que tú nos hiciste. Bienaventurado el que tomará y estrellará tus niños Contra las piedras. Salmo 137,