Il TIKIP9- reeeiwean» ewceioiow. EL TIEMPO. PRRIOD1CO DEDICADO A LA POLITICA Y PROGRESO DEL PUEBLO NEO-MEXICANO. VOL. XXIV. LA.S CRUCES, NUEVO MEXICO, SABADO, MARZO 11 DE 1908. NUM. 1O. onThijade KUROPATKINE. Noticia» de lemación. rasgo de novela» por entregas, mis románticas y más todo que novel*» de la signora In1 verniiio. ¿Saben ustedes? Una hija del ilustre General ruso Kuropatkine, después de creerla muerta, aparece metida en un convento de Estados Unido». e Quien levanta la cortina de evte misterio ee el Dr. Wolf Von Schierband, autor de'loe trabajo» sobre “Rusia, su fuer-xa y su debilidad ” Y lo que es más, el nombre de este escritor presta viso» de verdad y añade cierto prestigio de intimidad para los lectores bis-pano-americanos. es el nom y honorabilidad de U persona que poeée los detalle» más mmúcioao» de esta novelesca historia, si así puede decirse de las cosa» Sue son reate» y que falsas por extraordinaria» parecen- ¿ Quien no conoce de fama «i es que no »e honra con conocerla personalmente * la "Madre Josefa de las Cien Llaga»." euperiora de la "Mi-•tón Helper»' del Sagrado Coraián? Ella acaba de regresar de Puerto Rico, adonde fué á fundar tres nueva» Carta» de esta buena religiosa publica el Dr- Von Schierbran relacionadas con la hija del General Kuropatkine. á quien desea ver reintegrada á su nación y á »u He aqui. en resumen, la materia prima de éste que pudiera llamarse también drama. Vengan poetas ansiosos de asunto» para desplegar sus ta-lento», para formar obra que perdure. Yo no soy sino un cronista sin pretenciones i la fama. Dicho lo cual, narro. Viajaba la esposa de Kuropatkine por Italia, hace algunos años, fué entonces que en Roma nació la ñifla, heroína de este misterio Linda, inteligentísima. creció hasta convertirse en adorable Rica, distinguida, hablando dies idioma», tocando 1 maravilla vario» intrumentos, era. por mil respectos aquella joven, la gloria de lo» «alones, el prestigio luminoso de la Corte. Prendóse el Ciar de sus encanto». La joven tembló de temor al saberlo Hay amores que matan y otros que deshonran. La esposa de Kuropatkine había muerto por aquellos día». Se muerte ocurrió en Esu^yinulos. en donde vía jaba COL »u hija y una amiga de ella, de la sefior». El modo con que ocurrió la desgracia. el modo con que se dispuso el cadáver todo en tenebroso y despertando sospechas, hicieron creer que la llamada I amiga había sido la autora de la muerte de la esposa de 1 Kuropatkine. Su hija al re- ■ gresar á San Petersburg, al lado de su padre, llevaba con- . sigo aquella convicción. Luego, el matrimonio del Gene ral con la sospechosa dama, acrecentó en la joven tan do torosa creencia. Acosada por tal pensamiento y temerosa á la vez, de ser víctima de planes contrarios á su querer y á su libertad, desapareció de la corte, logró hacerse tener por ahogada en el rio Neva y vino á este país. El padre la llora aún, nadie allá sabe que la hija de Kuropatkine vive. El pobre General, heroicamente desgraciado en esta guerra, no es capáz de suponer que hay algo que pueda consolarle de las fuertes derrotas que sufre día por día, Y ese algo seria la noticia de que su hija adorada vive, y vive vida santa, bajo un nombre supuesto, en los claustros de una casa de buenos corazones. Pero ¡ay! acaso valga más para el viejo guerrero continuar ignorando que su bella y noble hija existe- Si ella se negara á abandonar ese retiro de silencio y olvido, si al infeliz padre dijere hoy; "anda, hazte matar por