EL TIEMPO. LAS CRUCES, N. M., JÜE VES, JUNIO, 4 1891. W. H. H. LLBWELLIN. ATTORNEY, ASD COUHS1LUB AT LAW N. Ronquillo. LICENCliDO Y CONSEJERO EN LEYES. BIPmo, Tíxm. DR- FRAZER. Medico y Cibujano. ty Pin* princ44«l oOclee ci*i de JH MtM Cuniff*. -Tienda Barata- L», mejore» efecto» y *neon- trarin, en e»u f un oto ««tobleclmlenU). So Babatce.!. E» romamente grande y no hay comercio Que compita con anr precio». Mas. Maroabh t Ryam. Callo 1». Laa Crnoaa. N.M. MAONIFIC* Y ELEOANTt SALOON! Situado en 1a oalte principal. Tancmo» il *ervlclodenu*ltrei parro-qutenoe loa mejore» VINOS, U00BK9 7 . CIOXltBOS. Qa» »e Eependen en la Plata. Propietario, Lorenzo Lapoint. las chuces. D, C. Billings. Ha eetablecldo una alagante cata, en donde vendirl toe mejore» ABARROTES. También tvi grande número de lo» ADORNO DE CASA. Ame», lia recibido, y tiene i la Arden para vinder un inrtldo completo de ARBOLES FRUTALES, B1 mejor y el mu bien uiiti-do, teniendo loe ooohee y oerrna-jee mu elegentes de esta eiddad. Al^nila pera toe lugaree que de- EL CHILENO. Con este encabezado publica nnento colega La República de Cal., lo siguiente: “Todo» ee preocupan de lo acontecido con el vapor Itala, que lee autoridades de loe Estado» Unidos quisieron apresar en las aguas de San Diego. Y el asunto aparenta tomar cuerpo, pira concluir qnien sabe, con reclamaciones diplomitica» mas 6 menos enojosas para el gobierno de la Union. En vista de los comentarios que todos los periódicos de la localidad, hacen sin tregua, nos pregantamos nosotros en que, y de que manera, podría dicho acontecimiento dar logar 6 la» complicaciones que todos los hombres públicos ya ven surgir alarmantes en la política exterior del país! Nos pregun tamos también, cual de los dos, chilenos 6 americanos, ee lleva la mayor apariencia del triunfo Podemos acaso considerar en la fecha de hoy el hecho consn mado por el vapor Ilota en las aguas de San Diego, como un acto de piratería 1 Sabido ee, que en la Repúbli ca Chilena la insurrección que hoy diezma el país va dia por día, ganando terreno que los Balmacedlatae Jamas podrán recuperar. Sabido es también, que la tal insurrección no es, como mu de una vez sucede en las américas del Sur y del Centro, el resultado de un pronunciamiento armado, capitaneado por uo ambicioso cabecilla, que al poder quisiera subir pisoteando y el pueblo que gime, la patria que llora. La insurrección chilena, en nada y por nada ee aaemeja á lo que hasta lo presente, hemos presenciado en laa naciones del antiguo 6 del nuevo continente. Ni al antagonismo del general Cáceres con el coronel Iglesias, en el Perú, antagonismo que en un solo dia en la ciudad de trnjlllo, regó sangre hermana hasta por laa acequias de la población; ni la 'comuna de Parle que incendió palacios, y mató rehenes á vista y presencia de un gobierno nacional; ni la inenrrecoion cubana, que al gnto fascinador de Cuba Ubre peleó durante largos afios contra la madre patria; lilla revolución del coronel Alfaro en el Ecuador, la onal prometía mochas franquicias á la ciudadanía, dari que el partido clerical las desbaratora al mes de promulgadas. Ninguna de estas revolucione» mas ó menos sangrientas, ee asemeja á lo que hoy, y con arto dolor contemplamos en la nación chilena. Aquí vemos un pueblo que durante cincuenta ahoe,hago zado de nna paz sólida^bien-heóhora; un pueblo que com prendiendo sus deberes de ciudadano eensato y trabajador, ha alcanzado crédito y riqueza; nn pueblo que en nna guerra internacional la cual no nos toca indagar aquí, llevó por doquier el amor patrio mas ardiente; en una palabra, vemos un pueblo viril á la vez que dueño absoluto de lo que ha hecho, de lo que ha alcanzado. Pues bien, este pueblo, hoy, Heno de vida iba caer en las garras de un gobierno despótico o tutelar, como lo quieran llamar; entonces, como el león que despierta de so pasajero letargo, sacudió la melena, y con aterradora mirada, ee lauaó al encuentro de aquel que eü desgraciada hora, quiso arrebatarle eus derechos de soberano. De allí, vemos que el mismo congreso constitucional de Chile, se apartó del mandatario actual ya cegado de omnipotencia; y por los aires acto continuo resonó el elarin de tremenda guerra que desde meses siem bra por doquier una matanza sin igual. Quiere decir que aquí, en la rovolucion chilena yernos una parte del poder, sea el poder legislativo, romper lanza contra el ejecutivo. En que anales histórico encontramos semejante casol Y de allí previene que la revolución chilena no ee asemeja en nada y por nada, á las que mas arriba hemos mencionado. Loe que en hueca de ene derechos perdidos, toman armas contra el despotismo preconce-i bido, pueden acaso llamarse pirata»! Y por el mero hecho de comprar carbón y víveres que pagan en letras de muy buena firma merecen estos que les den naciouee y pueblos del orbe, saldrá bien pronto, para loe insurrectos, el reconocimiento oficial de legítimos beligerantes. 8i noe ocupamos de las órdenes dadas para perseguir al Ilota, que sabemos ser un antiguo vapor de la Compafiía Chilena Sod-Americana, el onal vapor ya por su edad avanzada re presentauo cascaron viejo; duda moa que lo puedan alcanzar en alta mar, por la delantera que ya lleva sobre el Okarleeton. Y, el escoltado por la Eímeralda le dan.en son de combate la intimación de rendirse, dudamos mucho que esto se verifique sin derrame de sangre que de antemano deploramos, La Emeral da, buque de buen andar, y de marinos tripulantes ya acostumbrados á la recia pelea, venderá á precio de abnegación y de valor, una existencia que en mu^ha estimación tiene para la causa del pueblo chileno. 81 es que de aquí á Payta ó Inquique se avistan ellos entre sí; tremendo ha de ser, el encuentro que pondrá fin á la carrera de uno 6 de otro, Eimeralda oCbar Para concluir, viendo el asnn to bajo el punto de vista de la diplomacia internacional, cree- caza para apresarlos como tale»! Dicen las leyes de nación á nación, que el vapor Ilota ha vio! ado el territorio norte-ame-ricano; pues de 61 han sacado armas y municiones para los enemigos de un gobierno, con el cual el pueblo de los Estados Unidos mantiene relaciones de internacional amistad. Cierto es. El gobierno de la federación no reconoce loe insurrectos chileno», como beligerantes. Y el Secretario de Estado. tiene que cumplir al pié de la tetra, lo qn» loe tratodus du reciprocidad aconsejan. De manera que el sefior Biaiee", luan-danr.o apresar la goleta Robert y JíinnU-, ha procedido ronfor-me á la ley que rige hasta en sns menores detalle», la uuíon amis I tosa de Chile con ios Estados Unidos. Mae, también se desprende de aquí, que para el gobierno de Washington, la tal inaurrecaiou chilena ee reduce á nn aizamien to armado, que ai bien cuenta con la mayoría del pueblo, no representa mas que un acto de sublevación pasajera, que el sefior Presidente Balmaceda, está en el perfecto derecho de aofo- Reepetamos con el dibido aoa tamlento la Jostioia que acom-pafia en todo y por todo, lo que hasta hoy ee ha hecho con la mas cumplida sensatos. Lo úni oo qué noe tiene perplejo ee el porvenir, qns por el mero hecho de lo acontecido en las aguas de San Diego, ha de llevar tremendo golpe á laa armas Bal-maoadiatas; pnee, de toda» laa 1 mos que loe gobiernos europeos reconocen de hecho el titulo de beligerantes á loe insurrectos de Chile; aguardando cou seguridad, por no decir con ansiedad, el triunfo final de estos, so bre los Balmacedistas. Y si pregantamos á la opinion pública, que piensa ella de la guerra, que alia en laa playa» del Pacífico destroza sin piedad! de fijo que contesta: Fuero detpotumo; eíe» el pueble! El chileno, progresista ciudadano, y patriota valiente, esto mismo dioe; y lo hará. Carta Owrieea. En realidad causa grao curiosidad las cartas qns acontinuacion nuestro colega el Sol de Mayo pu- Mi querido padre: Escribo a üd. esta el Lañes para que llegando a sus manos de vd. el Martes baga las diligencias precisas el Miércoles, para enviar me algún dinero el Jueves a fin de que yo lo reciba el Viernes; porque si no tomo un caballo el Sabado y me veie con vd. el Domingo. Querido hijo A tu carta del Lunes recibida el Martes, te contesto el Miércoles para que sepas el Jueves que no tengo dinero el Viernes, y que si tomas un caballo el Sabado te desengañaras el Domingo, de que no siendo Domingo, Lunes, Martes, Miércoles Jueves, Viernes, o Sabado otro dia estera mi bolsillo Arfu^isposicion. El General Berrieaabal. Llego a esta ciudad procedente de la Capital, acompañado de su familia; permaneció aqui algunos dias, regresando el Martes pasado en su carro Especial. Ignoramos los negocios que lo trajeron a esta Ciudad. A SO ASo» de Prisión. Fue sentenciado ayer por un jurado del Paso vecino, el reo Celdweld (tor el delito da hami-cidio. Cuando le notificaron la sentencia, dijo que hubiera preferido mejor haber sido ahorcado.—“El Eeo.” (Ja Duele Feusenlne. Se habla mucho en Madrid de un drama intimo, en pequeño, que ha provocado un encuentro a espada entre dos damas bien conocidas en las floridas margenes del Manzanares. Una de ellas lleva un nombre ilustre en la aristocracia española; la otra lleva un nombre mas humilde, pero es celebre entre los libertinos madrileños de alto La causa del conflicto fue un torero tan famoso por sus altos beohos en la plaza, como por los destrozos que osusa en los corazones femeninos. El duelo tuvo lugar en el “Soto del Seflorito,’* propiedad situada a orillas de Madrid. la morena pecadora resulto herida en la mano derecha; sufrió un lijero desmayo, pere la herida no fue de gravedad, pues la misma nochs, la combatiente se presento en el Teatro Apolo con el brazo ep cabestrillo, pero oon la sonrisa en loe labio».