10 EL ECO Mogai* ele Duelo. El domingo 25 en la tarde pasaron a estar con el Señor en su Reino Celestial el niño Manuel Sáenz Jr., de 9 años de edad y la niña Rebeca Sáenz de 11 años, hijos de nuestros hermanos Manuel Sáenz y Anita de Sáenz. Nuestros hermanos fueron en un tiempo miembros de nuestra iglesia de Waco, pero ahora son miembros de la iglesia Americana de Gatesville, Tex. El domingo, nuestro hermano con su familia regresaban a su hogar después de haber estado al lado de la cama de su hermanita mayor quien estaba gravemente enferma, en Temple, Texas; cuando ya estaban cerca de Gatesville, tenían que pasar por un arroyo que al parecer llevaba poca agua, y que venía crecido apesar de que no hebía llovido esa tarde, cuando el carro cayó en el mencionado (Dip), se mató el motor, y los hermanos se vieron rodeados de una fuerte corriente q’ subió unos 5 pies en el carro; el Sr. Leonardo Ortega, quien manejaba el carro, pudo librar a dos de los niños y a la Hna.,^y el Hno. Sáenz, a otros dos, pero era tan fuerte la corriente que no tuvieron tiempo de salvar a Manuel y Rebeca. La Iglesia americana se comportó cristianamente visitando sus miembros el hogar de nuestros hermanos Sáenz para consolarlos siguiendo el ejemplo de su pastor, el Rev. Edward S. Bayless, quien no omitió medio de ayudar y consolar en esta prueba a estos miembros de su iglesia. Fui invitado por él para ayudarle en los funerales que se celebraron en su templo. Como unas 60 personas de nuestro pueblo asistieron a estos servicios, algunos de los cuales asistían por primera vez a un acto de tal naturaleza bajo los auspicios de una iglesia evangélica, dejando en ellos una profunda impresión. Por medio de las columnas de nuestro periódico, enviamos a los padres, abuelitos y hermanos de estos niños fallecidos nuestra sincera condolencia en nombre de las iglesias de Waco y Mart, esperando que el Señor fortalezca vuestros corazones y con resignación cristiana desde el fondo de vuestra alma podáis repetir la digna expresión de Job: “Jehová dió, y Jehová quitó, sea su nombre bendito para siempre”. De Ee Luján. Iglesia de Mart. Nuestra pequeña iglesia ha entrado en una época nueva de desarrollo espiritual; con la ayuda de Dios hemos podido tener los servicios de la Escuela Dominical y predicación sin interrupción desde que vino el hermano Luján. El año pasado perdimos como unos 60 miembros que cambiaron su residencia a Missisipi, quedando unos 30, pero ha sido una bendición de Dios el poder seguir adelante. Pudimos cubrir nuestra cuota de C. de Beneficencia que nos asignó el Presbiterio, y recibimos algunos nuevos miembros. El domingo 25 de junio fue un día muy feliz para esta iglesia: pues fuimos honrados con la visita de muchos de nuestros hermanos de Waco, que con motivo de la reorgani-zación de la Sociedad Femenil, vinieron a participar con nosotros de esta bendición; teniendo ya mucho tiempo de estar inactiva, y por la voluntad de Dios y ayuda del pastor y su esposa, la Hna. Luján, después de algunas semanas de oración se ha reorganizado. Después de estos trabajos nuestro buen hermano Marcelo González, Diácono de la iglesia, regaló a todos los presentes un excelente refresco, que todos apreciaron y agradecieron. Estamos haciendo los preparativos para celebrar el aniversario de la organización de nuestra iglesia que anualmente celebramos, y esperamos que cuando ese día llegue, ver-nos honrados con otra visita de nuestros hermanos de Corsicana, Waco y otras iglesias. El Corresponsal. Hermano, ayúdenos a soste-IrJ ner en alto el pendón de EL ECO con sus ofrendas y las ▼ nous de su Campo.