_ LA VIOT^TA. ill / Kn cada verso vfi (lespix'iidida. Parte de ini alma., de mi alma, herida. Por la. munda.na. fatalidad. Si quieres algo de mis pesares (juarda los pobres tristes cantares De mi amistad. Permite, Ercilia, que tu album abra; Y aunque profane con mi palabra Que de elocuencia falta, nació, Sus blancas hojas, nido de ideas, Siempre (pie en ellas.mis versos leas Ahí estoy yo. Canta., si sientes'férvido anhelo Por elevarte con raudo vuelo Buscando espacio como el condor; Pero no quieras cu tu camino Mores hermosas, que es tu destino Idanto y dolor. C1 genio triunfa; pero padece; La luz que brilla, también perecí-... Sóbre la tumba, llora el sauz! Para, el ptx-ta de dulces cantos. El mundo tiene mil desencantos; Del infortunio la (.-terna, cruz. No ilienses niña,!...Quien piensa, llora,. La mente tiene luces do aurora Que en pensamientos vierte al papel; Poro el que duda, pierde la calma; Y (-1 pensamiento vierte en el alma Su amarga hiel. Quisiera darte con mis canciones l-as ilusiones Que en (-1 sepulcro de ipi alma están.... En estas hojas dejar quisiera-, Como en los muros la, enrredadera Flores que suave perfume dan. Pero se han ido las flores mías; Mis alegrías Ha. disipado la. advercidad! No puedo darte más (pie congojas: Por eso quiero (pie en estas hojas Guardes las frases de mi amistad. Tú que comprendes lo (pie ha sufrido Pájaro amante (pie deja, el nido, Atomo errante (pie busca, el sol; Cuando mis versos en tu album leas, Guárdalos, niña, si mis ideas Llegan á tu alma como arrebol. (Saltillo.) José t. viesca- N* AJ Opinión de la prensa. A “ La Violeta.” Pan luego como sentamos plaza en las hon- rosas tilas del periodismo, procuramos remitir “El Progresista” á. todas las publicaciones congéneres de (pie liemos tenido noticia.; y nos es muy grato manifestar (pie la mayor parte de aipieílas publicaciones se lian dignado establecer con nosotros el cambio de costumbre, sin lijarse en lo humilde y reducido de nuestro periódico. Entre aquellas (pie nos han visitado contamos “La Violeta,” que se publica en Monterrey, y es redactado por un simpático grupo de instruidas Sras. y Sritas., ipie comprendiendo en toda su magnitud la. necesidad jmperio-sa de la, educación de la. muger, necesidad (píe —pésele a l mundo— no está satisfecha ni concebida quizá; esas inteligentes Sras. y Sritas;, repetimos, venciendo la. timidez propia de su sexo, se han lanzado intrépidas al estadio de la. prensa, con (-se amor digno de su delicada misión, para iniciar un est udio, para, promover una. reforma., (pie será en el porvenir querida, como una. justa, esperanza y adorada como una, santa religión. Y tal iniciatiiva en (-Has, es pi r cierto la satisfacción de una, nueva necesidad, porque (-1 hombre, engolfado en asuntos «pie llama de alta trascendencia, parece haber olvidado '(-asi por completo á la preciosa mitad de su ser, la que debiera ser su inseparable compañera,; é) tal vez en su censurable indolencia., no ha po dido comprender que el axlelanto de la sociedad y el engrandecimiento de la patria, dependen en gran parte de la. cultura, de la lamilla, de la educación de la muger. Al escribir este pt-ipu-ño articulo, (pie sincera. y respetuosamente dedicamos á “La Viole-ta,” prescindimos di- esas greñas impresiones de momento, de esas dulces emociones en (plisólo toma, parte (-1 sentimiento que arrebata y confunde, é) la. imaginación (pie fast ina. y seduce, pero en las cua.les ningún participio toma la recta razón «pie juzga y analiza; y si hoy non vemos en el caso de usar la. paleta de la. lanta-sía., y de pulsar aunque torpemente las susceptibles fibras del sentimentalismo, no hasido, ni. será nunca, con agra vio de la. sana razón, sino para aplaudir en esta vez, la muy razonable y grandiosa idea, (pie impulzara al bello sexo a esgrimir su hábil y encantadora, pluma en la arena periodística.. Hace tiempo que abrigamos la. convicción sobre lo muy importante que es la. educación del sexo bello, y llevados por la. fuerza, de (-sta convicción, hemos dejado correr alguna, vez nuestra, débil pluma, en las columnas de nuestro pequeño periódico; pero, lo confesamos tranca-mente, la, amena, lectura, de “La. Violeta, nos ha. sugerido la idea, de escribir estas líneas, (pie con gusto damos á la, prensa, para, nuestra satisfacción, y como un justo tributo de admiración que, rendimos á. las dignas y estudiosas re-da,(-doras y colaboradoras de tan simpático como útil periódico.