TIEMPO DE B. C., Y SONORA — PAGINA 11 De la sardina a la harina Antes de la industria harinera, están los intereses de la nación El recurso sardinero es tá en serio peligro. Loa conservacionistas no se han enterado, ocupando todo su tiempo en salvar a las ballenas y tortugas. El capitán Mario López y Salvador Lozano, ambos del grupo de Técnica Pesquera y las acciones del Departamento de Pesca al modificar el Plan Nacional de Desarrollo Pesquero que se había propuesto para 1980 llegar a la meta de capturar 750 mil toneladas de sardina, así lo confirman. 8GE I y PRODUCTO DUDOSO La maquila consiste en la eliminación de la cabeza, la cola y las visceras, para enviar hasta Ensenada, a más de mil kilómetros de distancia, la parte de sardina lista para enlatarse en las planus de Productos Pesqueros Mexicanos. Los sobrantes son reducidos a harina, esto es la midad de cada animal. El negocio, entonces, es doble. Los industriales cobran porJa maquila y compran a PPM la mitad del producto, además hacen harina. ¿Por qué no se construyen plantas estatales en Guaymas, para enlatar allí las capturas en lugar de enviarlas a un viaje a través del desierto lo que incide sobre el costo final?. Por fortuna, anota Moreno, el Departamento de Pesca ha dado muestras de enfrentar el problema, pero... La utilidad, de acuerdo a esta estructura, es genial. Pa gan 600 pesos tonelada. 500 kilos para enlatar y a un costo £v mil 200 pesos. El maquila-itor, por el contrario, compra 'a otra mitad de residuos a 300 pesos la tonelada. La utilidad es pues, 5 toneladas, mil quinientos pesos, que producirán una tonelada de harina de 12 a 13 mil... Tampoco se explican ios técnicos, cómo, mientras aquí se hace harina con sardina Monterrey, ios gurmets compren en las tiendas más sofisticadas ,de México —algunas otras del sector oficial— sardina traída desde España o Portugal. por Sara LOVER A. Al parecer la famosa y rica sardina Monterrey ha empezado a ser sobre explotada. El capitán López está muy preocupado porque se amplían los planes industriales, sin contar con estudios serios y sistemáticos sobre el recurso. El dice que la impresión que pueden dar los barcos sardineros cargados en el puerto y la visión de amplios cardúmenes localizados desde avión, es que la especie abunda. No obstante según datos según datos del Instituto Mexicano de Comercio Exterior importamos sardina en 1977 por un valor de 8 mil 121 dólares y en 1978 por 235 mil 631 dólares, esto es el gusto refinado de los únicos que hoy comen sardina, incrementó en un año la importación en un 201.40 por ciento. En cambio, si la idea de hacer harina, era reducir las importaciones, no se entiende cómo, según la misma fuente durante 1977 importadlos harina por un valor do 5 millones 391 mil 521 dólares y en 1978 importamos 8 millones 187 mil 872 dólares, esto es no reducimos la importación, sino que aumentó un 70.40 por ciento. El IMCE asegura que no hay exportaciones y los técnicos afirman que si ¿qué pasa? Ante el hecho consumado de que la sardina en aceite definitivamente ha desaparecido del mercado, valdría preguntarse acerca de las condiciones de la enlatada en tomate, cuando se duda de su calidad ya qye el producto que contiene una lata barata y sabrosa, ha paseado por más de mil kilómetros antes de entraren la lata. La harina podría, según los técnicos, hacerse de importantes, miles de toneladas de fauna de acompañamiento, cosa que a pesar de los esfuerzos no se ha logrado en la zona de camarón ni de sardina, y otros desperdicios. del Instituto Nacional de Pesca, el 97 por ciento de la sardina descargada en Guaymas este año, no llegó a la talla mínima autorizada para su captura, que es de 17 centímetros. Tal vez estos estudios hicieron cambiar los planes del Departamento de Pesca y no se ha dado luz verde a la expansión de la industria. SI NO HAY HOY. . . MENOS MAÑANA El golpe al consumidor común, al hombre de la construcción, a quien ya se le ha condicionado a no comer sardinas, podría, dentro de muy poco, ser dado a los alborozados industriales que ahora con la sardina han levantado tan importante industria harinera. Es evidente que si no se logró la talla de 17 centímetros, toda esa sardina capturada no tuvo tiempo de reproducirse. Además, existe una serie de circunstancias, ratificadas en una fuente y otra, pero evidenciadas más ampliamente por el capitán López. El asunto se ha repetido en los dos últimos años, lo que hace que las capturas sean casi siempre de juveniles y no de ejemplares adultos. Una sardina adulta tiene un peso aproximado de 80 gramos, lo que significa que una tonelada está compuesta por 12 mil 500 individuos. Pero el peso promedio de los ejemplares que se están capturando es de 40 gramos, lo que quiere decir que cada tonelada de captura requisitió el doble de sardinas. Ello implica que se está sohrepescando, que pronto habrá una regresión heo-métrica en el reclutamien- to de los futuros peces. LA FLOTA AUMENTO Hasta el año pasado el impulso pesquero aumentó. En 78 la flota creció en un 600 por ciento, lo que habla de un esfuerzo muy peligroso. Según un estudio de los biólogos Molina y Pedrín, publicado en 1975 por la entonces subsecretaría de Pesca, hablan de que en 1971 y 1972 se capturaron 36 mil toneladas, en tanto que en 1970 eran 23.04 toneladas y en 1974 fueron 16 mil. Esto ya revela, con cifras, que la especie empieza poco a poco a rendir menos. Lozano plantea algo que, ecológicamente, es más peligroso. El dice que a lo largo de ocho años se ha pescado la sardina Monterrey frente a las costas de Guaymas, durante los meses de invierno y primavera, época en que se aproxima a ellas para desovar —para reproducirse—. El dice que desde hace cinco años, por estudios científicos, este hecho es claramente conocido, puesto que lo descubrieron los expertos,del programa de fomento pesquero México-FAO, difundido por las autoridades. TODO PARA UNOS CUANTOS Lo grave es que también la sardina crinuda —otra de las especies— va para allá. La poderosa flota pesquera guaymense. reforzada por buques refrigerados de Productos Pesqueros Mexicanos, amén de otras embarcaciones más o menos nuevas, centró sus esfuerzos sobre la castigada sardina Monterrey, cuya captura indudablemente depara menos incomodidades. Pero puede perderse para siempre. Y se explica cómo: La flota camina muy poco frente a Guaymas y captura a la sardina juvenil, Monterrey, luego la lleva a las fábricas de harina y las procesa. Es así que entre más tiempo pasa, por hacer poco esfuerzo, más se reducen las existencias de la crinuda y la Monterrey, pero vulnerando a ésta última principalmente. leyes contra EL DESASTRE Al parecer se necesitan tomar medidas sin dilación alguna. Incluso informes privados hechos llegar al jefe del Departamento de Pesca, sugieren que se actúe de inmediato. El interés del país, dicen los técnicos mencionados es primero que el negocio harinero y las necesidades "honestas” de unos cuantos industriales por un negocio en expansión. Lo que hay que asegurar es que haya sardina por muchos años, tanto para ellos, como para los consumidores, los cientos de hombres y mujeres que tienen que alimentarse por muchos años. No se trata, dicen los científicos de casigar a nadie, cuando se sabe que ahora se esta pescando 30 por ciento menos que en años anteriores, porque el efecto ecológico empieza a sentirse. Lo que hay que empezar a hacer ya es reglamentar. Recomiendan vedar durante un periodo la captura de la sardina Monterrey, y autorizar su captura sólo en aguas cercanas a Baja California, donde operan las industrias paraestatales del noroeste y sólo por barcos refrigerados. Ambas medidas, aconsejadas por la lógica elemental, afectará a los industriales, ya que estos mediante la industria harinera ganan mucho y cor) mínima inversión. Recomiendan también que se reserve la sardina Monterrey únicamente para consumo humano, medida aconsejada por la economía y las demandas de una población subahmen-tada. Todo eso habrá de establecerse en un ordena-mientoglobaldela pesquería,1 que garantice a la vez su desarrollo continuo y el aprovechamiento óptimo *del recurso DATOS PROBATORIOS Hablar de que la especie esta' en peligro, tiene que fundamentarse. El Centro de Investigaciones Pesqueras de Guaymas. según el capitán López, proporciona datos adulterados. Habla por ejemplo de que se capturaron 26 mil toneladas de Monterrey y 35 de crinuda. pero todos los pescadores y observadores de ese puerto saben que esa proporción no es exacta, pues no corresponde 35 mil a la crinuda y sf muchos más a la Monterrey. La verdad, según datos del Departamento de Pesca. es que se lograron más de 130 mil tonaladas en total. 76 correspondieron a la Monterrey, Todo eso se logró en 2 mil 156 viajes, lo que da un rendimiento por viaje de 34.4 toneladas por viaje, promedio como en los mejores tiempos, se comenta. . La Monterrey es además enviada a la quema, después se le cambia la nomenclatura científica y ya está. Lo que justifica señalar que la Monterrey entre a las plantas harineras como crinuda. Se quema la mayor parte de lo que se captura, menos lo poco que se enlata y se envía a Ensenada, a través de ese fantástico viaje de mil 200 kilómetros. Por eso hay que legislar.