E L S E M B R A I) 0 R E L S E M B R A I) O R DISCURSO leído por su autor, el Lie don Francisco García Cárdenas, en la sesión de SEMBRADORES DE AMISTAD de Saltillo, a la que asistió, como invitado de honor, el Lie. don Manuel Herrera y Lasso. Estimados amigos: (T)?^ ASTA PRINCIPIOS DEL SIGLO, nuestros sallilleros, por llevar .)) 1L> una vida definitiva a causa de su humanismo cristiano, pudieron disfrutar de ese bienestar individual y a la vez colectivo que proporciona la antigua moralidad. En sus rostros, así como cu la conversación, reflejaban la sana alegría de su persona, lauto al organizar empresas (pie explotaran las entrañas de la tierra en Mazapil y Sierra Mojada, con sus correspondientes ferrocarriles Coahuila y Zacatecas, Coahuila y Pacífico, para transportar y fundir en las metalúrgicas que existían en esta ciudad, los ricos minerales de aquellas regiones; como al cultivar su espíritu en los hontanares del Ateneo Eucnte, la Normal y el Colegio de San Juan, cuyos manantiales, ñor más diversos que fueran, al fin y ai cabo se reunían en el cauce de “yo y mis circunstancias”, que tan magistralmente define Ortega y Gasset; cauce que para nuestros padres no era otro sino el que precediendo del sur de nuestra patria, lo hicieron llegar a través del desierto hasta este valle de Santiago, los Urdiñola, auxiliados por los misioneros franciscanos, con las manos de sus hombres españoles e indios tlaxcaltecas. En ese cauce ahondado con el tiempo por la tradición hispánica con su religión católica, y que precisamente por ésto sus márgenes no permiten la irresponsabilidad, impudicia o libertinaje de las gentes, nuestros antepasados también expansionaron su vida con sana alegría al divertirse en los teatros, serenatas, tertulias, días de campo y ferias en octubre con sus corridas de toros. Pero nosotros, no conformes en trascender la vida en esa forma, que podría llevarnos a la perfección intrínseca, sacrificando una parte de los Pensábamos que al estar terminado, 'casi a flor de tierra para que no costara mucho, abandonando (-1 cauce antiguo, podíamos irrigar este valle con lodos los atractivos que ofrece la civilización: vida confortable, placeres sexuales, deportes, viajes, locomoción y multitud de diversiones excitantes que constituyen la variada perspectiva en que se proyecta la existencia del hombre moderno. No importa saber las causas por las cuales fracasó esa empresa que nos ofrecía el “confort" de poner las suelas de los zapatos en tapetes de miles de pesos y cultivar el espíritu con un pasquín de cinco centavos, pues la realidad de las cosas es la de estar reunidos en una venta a la vera del camino, ofreciéndole una modesta comida al maestro, Lie. don Manuel Herrera y Lasso, quien no dudo nos dispensará por no rendirle el homenaje que se merece, que por cuanto a lo demás, os aseguro está con nosotros, al oir que recordamos a Pereyra, porque supo apreciar en todo lo (pie valen, las huellas de los conquistadores, y al ver que practicamos la concordia (pie enseñara cl gran humanista cristiano Juan Luis Vives, el valenciano, como (pie todavía corren de sur a norte esas aguas del Arroyo del Pueblo, en cuyo cauce nos encontramos. Folografía lomada en la cena de inauguración del Club Sembradores de Saltillo. CORTESIA DE: CASA CHAPA, S. A. CORTESIA DE: Empaques de Cartón -TITAN/' S. A. CORTESIA DE: Aparatos Domésticos, S. A. CORTESIA DE: Crédito Industrial de MONTERREY, S. A.