Kt ntipe- pirneR >k msos ... EL TIEMPO. PKBIOIMCO DBD1CADO A LA POLITICA Y PBOGRRSO DEL PUEBU) XEO-MEXICANO VOL XXL LAS CRUCES, NUEVO' MEXICO, SEPTIEMBRE 13 DE 1902. .. .. ________ NUM. 37. nri niMDin fiC —¿Q«é hay? me dijo con ¡ Hos dos sujetos con unAiru ULL UlAnlU UL ™*l talante. ilegitimo y hermoso. IHI ihirri 17 ^ue ren*4 "*te‘d á casa Pero en el camino tfljb.-r- ■lili IHae I le de dofla Bruna, corriendo <:rui un comea fiero de ohcNla. / un mrcLiLz -Se va á monr? M„ vaj bacer un laA)r — Todavía no. pero tiene un i le dije. , Por qué se ceba en mi la O|O «hado á perder j —¿ Cual' desventura1 i —¡Jesús' —Préstame un duro. Ten- ¿Qué he hecho yo para que' —¡|£a; Yo no puedo ir allá, ■ go que recoger .. . X me trate así la l*rovidencia ¡porque estoy resolviendoj —No me digas más Toma. Yo soy un hombre de bue .cu„llone, de fam,|ia. - | Y n.e dió el duro. ñas costumbres, y no fuá». -_peru. 4 Con él me luí á la botica, m bebo vino, ni me entrego á ¡ —Le daré á usted una re- i Allí estaba el cura y boticario, otros placeres que rechaza la Icet4 un cocimiento de mi poniéndome como ropa de, moral y. »«• embargo, casi | invención para que se bafie i Pascua. siempre me saca» cortos los i ej ojo —Se conoce que es uo bil- | pantalonr» y wage la diges Y extendió una recela. jbón. decía el primero. «ion coa mucho trabajo y ten Yo corn á la botica y dije: Un tunante, añadía e* segó un aliento azás desagrada a| jarmjlc;.ulico: Igundo ( e' —Hágame usted esta medi - ¡Hay cada pillo! na inmediatamente. : En aquel momento entraba f El aludido miro la receta y ¡ yo con ^ni duro, y revistiéodo j : preguntó: i me de la mayor solemnidad y I ¿Trae usted fraseo? dirigiendo á ambos una mira- —No. señor; póngalo usted. Ida altiva, arrojé la moneda'* —Eso »< quiero. j sobre el mostrador diciendo: —¡Naturalmente! —.Aquí está el duro. w-Porque yo no admito im- El Boticario lo miró aten posiciones. lamente, el cura se puso lo» I —Hace usted bien. dije. ! anteojos para inspeccionar á ,Braco-dijo Ylul^eonrme en «n. m :«™. V imbo. ron ncenlo la mano .1 oi„ deH* 1 Ha; pwjf de,r raer con de : Be prrdunda wrpreu. excla l'erdone o.ied. conao.,' "'aASPV^r.a v h dcmenca : marón á dúo yo con acento wplicance. dent toda. : -iT.mbane. (ahot Serafina me lanza una mi-1 El boticaria lanzó un terna ¡ • • ,o cra efectivamente rada de hiena Ti if* I socorrer fy-wao háem mi furioso. V» ■ r-eti Tsaoanx. enamorado de Serahna y ella no se decide, á corresponder Ayer tuve uo dia fatal.! Fui á vesitarla y se me enre 1 da ron los pies en el felpudo del pasillo, cayendo de bruces sobre Doha Bruna, j# mamáj de Serafina, que hajáfa sabdái1 1 ta el limite- En un pais don de las leyes permiten la concentración de las riquezas en las manos de los pocos á perjuicio de los muchos, el resultado no puede ser otro que el que reina en Galicia.—“La Voz del Pueblo." LOS DOS adelante, con la bandera desplegada al viento! Con una sola mirada se adivinan y se comprenden. En la sangre y en el fango se arrastran el uno hacia el Los dos no quieren morir. ;Ohl ¡los noble» corazones 'los gloriosos mutilados' El bretón, con la cara des PfiDMCTl^ pedazada. toma su clarín y le uUnnL I HUi Ikva á los labios moribundos ---- de su camarada _______....... ■ ¡„ ,' Entonces, reunieudo en un , sublime esfuerzo toda su al-I ma y todo su valor, arrojan al enemigo el más atronador sentido. ¡Adelante, cazadores, ade- Y por última vez. los dos cornetas tocaron á la carga Lo» dos cornetas tocan á la i Ambos nifios. el uno hijo de BorgoAa. el otro hijo de tire talla. Los azaras de la gue rra los han unido en la tnon talla al mismo batallón de ca z adores. Los batallones marchan al ¡ combate..... Los dos cornetas marchan _____________ CABALLO KBCKIBIENTK. t En el circo Molier de-Paris se está exhibiendo, con gran novedad, un caballo que es-¡ cribe; el inteligente paquider-! mn toma entre su dentadura । un gris y con el escribe en un pizarrón el nombre de su inteligente maestro, el Dr. Rochet. Allá abajo, la infaoterii enemiga se ve formada en columnas sombrhs y compactas. Más lejos la caballería, oculta tras el cementerio de la aldea el acero de sus coseos y el bnllo*de su» sabies_____ El enemigo es más rutne roao- f'- - Pero ¿qué irt*dmn rero ¿que inr A su mamá, qne tenia el op» •l‘»= u- me chui». cn '• rK(rwiBut g1TAOO Dt CO- 1-os corneta» , medio abrir y exhalaba Hon -I puerta de la botica á tiempo! eAg 1N c ALICIA- Ka ama 3 alcnCTÓn P,K < cristal- ¡una investigación especial en ¡aproximan .La pólvora quedado como una almeja por ¡ Irritóse de nuevo el botica tre los jornaleros que traba ¡ estalla, las balas cruzan los -fecto dpi golpe, y Serafina i no. >"<» di mis disculpas; al *a- jan en la agricultura en la'aires Se lucha cuerpo á comenzó i dar gritos y i di- ¡cerdote tuvimos que levan- ¡provincia de Galicia oriental.|cuerpo rigirme denuestos. tarlo entre los dos. porque se jel periódico "Nene Féeiel ¡Ah! ¡los bravos como se —;Por usted suceden estas había enredado los mantas Presse" pinta un cuadro ate। baten! coaas* ¡Por usted va á que en las piernas y ademas tenia rador de las miserables con1! Con ello», corriendo siem-dar desfigurada mi mamaila! I* cata tapada ron e< sombre (liciones que han motivado la pre. les dos cornetas tocan á ¡ —Serafina tranquilícese us- ro de teja; restablecida la cal huelga de loe jornaleros que la carga . j» red. no es nada lo del ojo, de ' ma. esperé queme hki.-ran trabajan en la agricultura tn ¿ Oís los relinchos de los ca La luSUSCIOn nerVIOSa cía yo todo aturdido. *■ medicina para el ojo de do- fuerza en la actualidad en esajballos, los piafidos de las pa ; —Vaya usted á buscar tmIlla Bruna. ¡regían del mundo. El pro- tas en la carretera? Es unj médico, ¡pronto' --Ya está, dijo el boticario | medio de mortalidad causada escuadrón que vuelve á soco-1 —¡ Ay* exclamaba doAa Bru ' colocando una botella sobre ¡por el hambre por varios años rrer al enemigo.... na. tirándome pellizcos y dán- el mostrador ¡del pasado, según la ‘‘Neue Valor, soldador; en vuestras! •lome patadas silencíelas. —¿Cuanto debo ’ Pregun ¡ I-reie Presse." ha sido de 50. i manos está la suerte del ejér- Cogí el sombrero para di-1 té tímidamente. jooo. alafia. Los sueldos de ! cito entero. Con la rabia en ngirme A la calle, pero en la ' Cinco pecetas. ios jornaleros son dr ocho á j el corazón, con toda la fuerza escalera tropecé con un chico Saqué el último dure que ¡diez y seis centavos al dia y ¡ de sus pulmones, los cornetas de siete años que subía con- ¡ llevaba en el bolsillo y lo puse la» mujeres tío pasan de g.i locan á la carga. dudiendo un botijo, derribé á 1 junto la botella. ‘ nar de 4 á 8 centavos diarios ¡Qué horrible e» atacarlo! ampo» y el primero rodó cua ‘ El boticario miró el duro; Los campesinos raras/veces en todas partes muertos y mo-fro escalones, hasta llegar al i después dirigiéndome una mi 'prueban el pan, y su alimento 1 ribundos! t»ortal. donde quedó boca rada de ira gritó ! principal es el caldo cuvos in 1 Din* de 1 arriba hecho una rana —!Estc duro es falsci' Salió la portera gritando: •1 also? Malicia es una antigua pro puma estación, en U tierra quel -.Hijo de mi corazón' —¡Valla usted á engañar á 'vincia de Polonia que pert<- se riega con sangre humana > 1 , Quién le ha tirado á tíT : otra parte* . nece hoy dia al Austria. 1 Dominando el sonido de los I Ese sefionto. contestó el Vi ver quien me paga aho Las condiciones que preva-1 fusiles, el choque de las ar-1 muchacho vertiendo lágrimas! ____________ como judias. La portera, lo primero que ■— — -e— — hiao, fué pegarme con el pu ■ P*K° • • • * I —Pues venga otro —Iré por él. Yo no permito que dude de mi honor, caballero Yo soy urta persona decente, incapaz de hacer negocios con moneda fuha. ___________________ . J¿l cura y el boticario se mi llegué á casa del médico, que raban como dudando de mi . _______ en aquel instante se dedicaba honradez. Aquello me suble propietarios ____.....________________ h raftir con sn suegra y tuvo vó la sangre, y salí de la boti , y |«ra darse! e-a vida opri- ¡Pero no" en tanto que un que suspender la operación ca dispuesto á ir á mi casa y men á las ckx-s ptdetaria* Isoplo de vida anima sus pe-pgra recibirme dgsvgQgppr la» duda»de aquende una giancí despótica has•;» hos. el batallón marchará) A so mamá, qoe tenia cl ojo A **" me oilolué en L rido. <|w es aibaAd irascible y entre lw dos me querían A «loras penas coneegoi fhje del noble animal. Esto 'tiempo, no |M>demos escribir el nombre de nadie.—“El Correo Mexicano." Toda clase de blancos para Jueyes de Paz. se hallan de venta en la olicina de El . — detnuledi ET ! principal es el caldo cuyos in 1 Dios de los combates, dinos, ¡ ¡gradientes son agua y yerbas ¡qué frutos nacerán en la pró 1 Galicia es una antigua pro ixima estación,en L tierra que] Y a ver quien me paga aho Las condiciones que prrva- fusiles, el choque de las ar-J ra este cocimiento que no me । lecen en ese pais y que son ¡ mas. los gritos de los comba-1 sirve para nada! Jfffsponsablcs por tan dcplo- ■ tientes, los dos cornetas tocan j — Nose apure usted. Yo, rabie estado de cosas, no h m . á la carga. ! sido producidas ni por I Mida ni por ninguna otra epi- do' _________,___________ demia. Esc pal* ha, produci La caballeria sableó las ma do en todo tiempo suficiente para que vivan deshogada mente todo» los que lo pueblan, pero suqede que en Galicia unos potos son duchos de todas las tierras. Estos |ven como re) e»! patria francesa' Com la sr- ¡ ; Ab! ;el batalléa despedaza Llewellyn y Bonham a epi- do \ a no se oyen loe...... * 1 . . I. AliniiAIKX l-K I.VV .mooAHOS KN L8Y. nos del uno; «1 otro ha sido herido en la cara por una bala. Los des«|cia#ioe tuflos no pueden to*r. Ruedan (untos á la fosa MU camino. I Hí-roes deseo Acidos de la ■"til#