Febrero-2000-Edición 3 FORO 15 Chiapas: un lugar en el mapa II y Ultima Parte Algunas de las características demográficas, económicas y sociales de Chiapas, que lo han colocado "hasta abajo en los indices de desarrollo, han contribuido a crear condiciones políticas y culturales de excepcionalidad. Aún así, Chiapas ha avanzado —si bien más lentamente y en forma desigual— por el mismo camino que el resto del país, pero al terminar el siglo XX, este camino ha dado giros inesperados '. Esa tesis la desarrolla el investigador y consejero electoral, Emilio Zebadúa, en el libro Breve historia de Chiapas, que el Fondo de Cultura Económica y el Colegio de México, pondrán en circulación próximamente. En 1974, en el Congreso Indígena de Chiapas, con la participación del obispo de San Cristóbal, Samuel Ruiz, se reunieron cientos de comunidades indígenas a deliberar sobre los problemas materiales que todas ellas enfrentaban: tie "Que el poder que da el conocimiento se ponga al servicio de los que no tienen poder ni conocimiento (Sub Comandante Marcos) y ' rra, alimentación, educación y salud. Habiendo optado por los pobres, la diócesis llevaba alrededor de una década desplegando una amplia tarea evangelizadora por medio de catequistas indígenas. De esta manera adquirió una presencia significativa dentro de muchas de las nuevas comunidades de las Cañadas.. Durante los siguientes años, el número de catequistas se triplicó, llegando a alrededor de 2 mil, la mitad de ellos en los pueblos de las Cañadas. En las comunidades los catequistas y, por lo tanto, las diócesis gozaban de gran autoridad. En la década de los ochenta, la precariedad de la vida en estas regiones se agravó —a pesar de los esfuerzos oficiales, eclesiásticos o colectivos— La crisis económica nacional afectó las finanzas públicas y el gobierno disminuyó los programas de apoyo al campo. Los créditos y subsidios fueron reducidos drásticamente. En 1989, el precio internacional del café cayó a menos de la mitad. Los pequeños productores perdieron todo y los jornaleros cafetaleros quedaron desempleados. Unos años antes se habia decretado el fin de la reforma agraria en Chiapas; ya no se repartirían más parcelas a los campesinos o indígenas sin tierra. La refor-ma posterior al articulo 27 de la Consti tución autorizó la venta de las tierras ejidales. Y, a principios de los noventa, la política de liberalización comercial del gobierno adelantó la futura entrada al mercado de maíz y frijol a precios más bajos que los del mercado nacional. En conclusión, en unos cuantos años, las condiciones legales y económicas en las que miles de campesinos chiapanecos se sostenían se modificaron drásticamente. Por ello, en 1992, durante la conmemoración del 500 aniversario del descubrimiento de América en San Cristóbal de las Casas, cerca de 10 mil indígenas provenientes de los municipios circundantes protestaron contra las condiciones históricas de explotación. La manifestación fue un reflejo del grado de organización que las comunidades indígenas de los Altos y las Cañadas hablan adquirido a lo largo de una década. Poco más de un año después, en la madrugada del 1o de enero de 1994, miembros del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) —una fuerza político-militar que evolucionó en las Cañadas de la conjunción de diversas organizaciones de izquierda, comunidades indígenas y lideres sociales y eclesiásticos de base— tomaron San Cristóbal de las Casas y Ocosingo, Las Margaritas y Altamirano, y poco después Chanal, Huixtán y Oxchuc, para declarar la guerra al gobierno federal y protestar a favor de los indígenas. En Las Margaritas, los zapatistas utilizaron “La Voz de la Frontera Sur", una radiodifusora cultural operada por el Instituto Nacional Indigenista (INI) para declararle la guerra al gobierno federal y, no obstante ser esa emisora parte del gobierno al que se enfrentaban, no le hicieron ni un daño mínimo a las instalaciones y después de la declaratoria de guerra continuaron con su programación habitual. Desde entonces, las condiciones de la política nacional y estatal cambiaron. El EZLN y el gobierno llevaron a cabo una larga negociación en San Andrés Larráinzar sobre la "libre determinación de los pueblos indios” en la que partici-paron representantes de la sociedad civil de muchas partes del país. En Chiapas, el impacto no ha sido menor. El mapa electoral que caracterizó durante tantos años al estado se modificó. Los resultados de las elecciones federales de 1994 rompieron la tendencia de los procesos electorales anteriores. Mientras queen 1988 el PRI obtuvo 90% de los votos y en 1991 todavía conservó 76.2%, en 1994 sus resultados se redujeron a poco menos de la mitad de los votantes. Por su parte, las elecciones locales dejaron de ser simple rutina para el PRI; se han integrado consejos plurales en varios municipios y creado “municipios autónomos”. En las elecciones municipales de 1995 hubo un elevado abstencionismo, resultados cerrados entre los principales contendientes y un número alto de votos nulos en algunos lugares. Las campañas se llevaron a cabo en un contexto de violencia y protestas de organizaciones sociales (toma de palacios municipales y bloqueo de carreteras) y hubo, como resultado, un ambiente político que volvió ingobernables varios municipios del estado. Auto Transportes Aragón S.A. de C.V. T I ] U A N A - ENSENADA-SAN QUINTIN SALIDAS DIARIAS DESDE LAS 6 AM 10 % descuento era la compra del bototo ida y vueBta Viaje a California y puntos intermedios con seguridad y comodidad garantizada Servicio de Paquetería La tarifa más económica en envios ¡Compruébelo! Tijuana: Centro Comercial Viva Tijuana Linea Internacional Tel 83 56 22 En diciembre de 1997, 45 hombres, mujeres y niños fueron asesinados brutalmente por un grupo armado en Acteal, en el municipio de Chenalhó. La Procuraduría General de la República reconoció la "sorprendente ausencia de cauces e instituciones para la solución pacífica de los conflictos". A finales del siglo XX, los indígenas se han convertido en sujetos de la historia del país. Un logro tardío, no sólo en relación con los 500 años que han transcurrido desde la Conquista, sino incluso con respecto de los propios principios en que se funda la nación mexicana. Al fin de cuentas, los indígenas representan cerca de 10% de la población mexicana y en Chiapas alrededor de 26% del total. En ninguna otra entidad de la República los indígenas tienen un lugar tan importante en la realidad socioeconómica y cultural, a la vez que continúan al margen de los procesos dominantes de la vida local. La resolución de esta contradicción representa el reto fundamental para el desarrollo armónico del estado. Ensenada: Riveroll No. 861 Zona Centro Tel 74 07 17