REVISTA CATOLICA Semanario Internacional Hispano-Americano Información, Instrucción, Controversia. Entered as second class matter February 11, 1918, at the Po st Office of El Paso, Texas, under the Act of March 8, 1879. AÑO 50. EL PASO, TEXAS, 30 DE NOVIEMBRE, 1924. NUM. 48. INDICE CRONICA GENERAL: Estados Unidos. Alemania. Austria. España. Francia. Rusia. Yugoeslavia.—SECCION RELIGIOSA: Sto. Evangelio. De la intolerancia de la Iglesia.— El Propagandista Católico.—SECCION AMENA: Una coz oportuna. La Inmaculada y la Eucaristía. Sursum Corda.—AMERICA LATINA: México. Guatemala. Honduras. Perú. Venezuela.—SECCION EDITORIAL: Dichos y hechos. Los PP. Franciscanos en Inglaterra. La nueva Constitución de Honduras. Sección Apologética: Cartas a un viajero: Carta undécima. NOVELA: De tal Palo tal Astilla. ESTADOS UNIDOS Convención obrera.—La Federación Americana del Trabajo acaba de celebrar su convención anual en esta ciudad de El Paso, Texas. Simultáneamente celebraba la suya la Confederación Regional Obrera Mexicana en la ciudad fronteriza de Juárez, separada de El Paso por el Río Grande. Abriéronse las convenciones de las respectivas organizaciones obreras con una reunión de los delegados de ambas, en el salón “Liberty Hall” de El Paso, donde se juraron amistad y mutua ayuda los obreros de ambas naciones. Los -delegados de la Confederación Mexicana, que subían a un millar, atravesaron formando una parada pintoresca por la variedad de la indumentaria, el trayecto de Ciudad Juárez al “Liberty Hall” de El Paso. Aquí les esperaba la asamblea norte-americana, que tributó una ovación estruendosa a la entrada de los mexicanos. Mientras las bandas tocaban los himnos nacionales, el presidente de la Federación Americana y el secretario general de la Confederación Mexicana se abrazaron y estrecharon sus manos en testimonio de la paz que en adelante había de existir entre las organizaciones obreras de ambas naciones. Terminadas las demostraciones de entusiasmo, el Sr. Gompers, presidente de la Federación Americana, pronunció un breve discurso de bienvenida y aliento a los huéspedes mexicanos, discurso que. según era interpretado, evocaba aplausos repetidos y entusiastas de parte de los mexicanos. Al discurso del norte-americano respondió un delegado mexicano, dando las gracias a los delegados norteamericanos por el interés que muestran tomar por el bienestar del obrero mexicano y denunciando vigorosamente la avaricia de capitalistas americanos que explotan al obrero mexicano en los campos de. petróleo y en las minas. Terminó la sesión unida con una escena dramática, poniéndose de pie, en el centro del escenario los delegados representantes de México, Canadá, Inglaterra, Estados Unidos y Alemania, y estrechándose las manos para sellar su determinación de trabajar por la conservación de la paz internacional. Al día siguiente la Federación Americana pasó a Juá rez para unirse a los mexicanos en la sesión de apertura de su Convención. En las sesiones de. la Federación Americana, a las cuales, como queda indicado, asistieron representantes internacionales, llamando sobre todo la atención la presencia por primera vez de un representante alemán, una de las discusiones más importantes fué la de si la Federación debía entrar en el campo político o mantenerse solamente en el económico como hasta el presente.. Había no pocos que favorecían lo primero; pero prevaleció el parecer del elemento conservador. Como en las convenciones de los últimos años, se trataron las cuestiones del reconocimiento de Rusia, el Ku Klux Klan y el comunismo; todas las cuales fueron denunciadas, lo mismo que en la convención del año pasado en Portland, Oregon. Fueron escuchados con interés y aplaudidos vigorosamente los delegados ingleses y el alemán; quienes condenaron el comunismo ruso, cuyos secuaces se esfuerzan por conquistar las organizaciones obreras de las naciones para convertirlas en serviles instrumentos de los dictadores de Moscú. Conferencia de desarme.—Libre de las preocupaciones electorales, el Presidente Coolidge vuelve a dirigir su a-tención al cumplimiento de los puntos de su programa político. Es de primera importancia, a juicio del presidente, la pronta celebración de una nueva conferencia internacional de desarme. El fin de. la nueva conferencia sería el de completar la obra de la celebrada en Wásh-ington bajo la presidencia de Mr. Harding. Se. trataría, por tanto, de la limitación en la construcción de aeroplanos destinados a la guerra, de la limitación de la medida y número de los submarinos, de la grandeza y armamento de las fuerzas de tierra y finalmente, de la codificación de una ley internacional. Inglaterra ha indicado que. ella aguarda con ansia la invitación del presidente norte-americano. Francia parece que se avendrá un poco más que en las Conferencias anteriores, especialmente después de los empréstitos que ha recibido de banqueros norte-americanos. Es fácil, sin embargo, que insista de nuevo en que se estudie, simultáneamente con el desarme, la cuestión de las deudas de la guerra, a lo cual se han opuesto los Estados Unidos. >rin embargo, con el plan de Dawes en funcionamiento y recibiendo Francia sus remesas de reparaciones, es de esperar haya llegado el momento oportuno que Coolidge, esperaba para despachar sus invitaciones. ALEMANIA La situación electoral.—Si del resultado de las elecciones locales que ahora están celebrándose en Alemania se puede juzgar el que tendrán las generales que se ce-lebrarán el 7 de diciembre entrante, podemos esperar que el partido nacionalista o monarquista sufra grandes pérdidas, lo mismo que los comunistas, quienes, aunque no por las mismas razones, convienen con aquellos en la destrucción de la República Alemana. En los distritos de