EL TIEMPO. ORQAMO DE LA PRENSA ASOCIADA HISPANO AMERICANA. LAS CRUCES, N. M., JUEVES, FEBRERO 22, 1894. IHURCIOS PBOFKSlOniLES. JACIMTO ARMIJO, Wotiry Pabilo. Lu Craoeo, H. M. A. !• FOUNTAIN, La INCORPORACIO^ HERRERT A r CARROCERIA Lae Cruce», N. M. Todo lo perteneciente el ramo ,• ejecutara con prontitud al e»tilo ma» moderno. ANTONIO LOERA. ' «Mteesie ITÁ T E N 0 I O N Balay preparado para limpiar y eoeponer y hacer Ropa, a toda ea-liafaficion y prontitnd. Cuyo eata-blectmiento Mía cituado eo la caaa de Don Podro Berna. Edvaudo Apodaca. Calle Principal, Lai Crneee, N. M. Fuig Teei & Ce. COMERCIANTE Por mayor y menor en toda oíase de abarrote», Calle Principal Lae Crneee. N. M EXCHANGE SALOON 5 L. Lapout, Prop. The finest pleeeore reeor; ■ii. the city end the beet mix: ologlit» in ibe Sou th wee t: Beedquartere for Com-; merelal travelers. eeClab sad reading rooms: had. COMO MURIO EL PRESBITERO C1AMTANEOA. Preolama Berotecleiiarla. Tomado de “El Universal” “El die 30 del mea próximo pasado, el Coronel Juan Vega, de la brigada Gutierrie», enoon tró en San Gaspar al Presbítero Felipe Castañeda, á la oabeaa de 80 hombres armados y bien montados. Vega llevaba más de 300 soldados, á coya vista । puso pies en polvorosa el Presbítero logrando escapar, porque llevaba may buenas oabalga-duras, con excepción de 5 de los suyos y las molas del equipaje, las coales cayeron en poder d* loe persiguidores, divididos en tres columnas, manda das una por el Teniente Coronel Mariano Padilla, compuesta del primer Batallón de infantería de la Federación, una seción de artillería de montaña y fuer-tas del Estado de Morelos, y mandada la otra columna formada de veintenas del Estado de México, por el Q. Damian 8. VátqueZ, de Zumpahuacan. La noche de ese dia y el siguiente estuvo el Coronel Vega en Cuatian del Rio, Distrito de Tetecala, Estado de Morelos; ahí pidió auxilio á Don José Maria Melgar, quien en ofreció á guiarle y ayudarle en la per aecución del Presbítero Castañeda. Entrada la noche. Vega y Melgar salieron con faenas rumbo al platanar, Distrito de Teoatioingo, Estado de México, á donde llegaron de madruga. Sabían qne allí se encontraba el Presbítero Castañeda, por denuncia que uno de loa pri sioueros habia hecho la víspera. Pusieron sitio al platanar y Vega y Melgar se dirigieron á la casa de los Nieto, en la que aquel debia estar. Convencidos de qoe no se hallaba, pasaron á la habitación de Don Estanislao Mejia, quien contestó á la pre gunta sobre el paradero del Presbítero: —No he visto al padre Castañeda, ni sé que oamino habrá tomado. La esposa de Mejia fué quien reveló el logar donde se habla escondido el padre Castañeda: en el carrizal de junto al rio de Chama. La tropa'rodeó el escondite y empesó á hacer algunos disparos en dirección del centro. A poco, a grao distancia de Vega, salió el padre Castañeda disfrazado de arriero, en medio del tiroteo que se había iuicijfl,-do. Melgar se le acercó nXñlft ordenó se rindiese. —¡Cómo, pues no es fuerza de Tr*J«.|— preguntó. —No, señor, es la del Coronel Vega. —Bien pues ya perdí. Después Melgar aprehendió al Presbítero, y custodiado, le oondo|eron á la caaa de Mejia, de donde salió á recibirle la (Hiera, nna robla de ojos azoles, hermosísima mujer que vivía con ei Presbítero y quien —Cambíate de ropa. —¡Para qoe ai »ó que me van —Precisamente por eso debes morir como gente decente y no en ese traje. —Dices bien. Entonces el Presbítero se lavó, se arregló la barba y se puso so mejar traje. Eito seria entre cuatro y cinco de la mañana del último dia del mee. Así el Presbítero, fué conducido al Zapote, pero en la oerrania de San Gaspar, quiso fugarse y en la dificultad de darle alcance, le dispararon, resultando muer En ana refriega que hubo cerca de Zumpahoacáu, fueron cogidos prisioneros, entie loe de la fuerza del Presbítero, es-toe; Eilébau y Anselmo Quiroz, Melquíades Marcelino, Antonio Celso, Tranquilino Santos, Antonio Cristóbal, Alfonso Vazquez, Felipe Láiaro, Regino Aguilar y Gabriel Eiqnivel. El Padre Castañeda, dina an teriores, habla sorprendido á las autoridades de Zumpahuacán, Teoancingo, y desarmado á la veintena. En en equipaje se encontraron proclama», las cuales, erran cao con una ojeada sobre el estado actual de cosas, con lenguaje de Jefe de gavilla, siendo los -pastos prkylpales los siguientes qne copiamos al pie de la letra.- Para poner fin á este vergonzoso estado de cosas, me he resuelto á empuñar las armas invitando a todo boen mexicano á proclamar conmigo el signisn 1. Se desconocen al Gobierno de Porfirio Diax y sus secuaces; y todos sos actores posteriores á esta fecha, se consideran nulos y de ningún valor. 2. S» suspende la constitución de 1857. 3. Quedan foera de la Ley todos loe funcionarios y servidores de la actual adminietra- 4. Sus personas y sus bienes serán consignados á un Tribunal especial que se nombrará tan luego como sea ocupada la Capital de la República; y el cnal fallará sin apelación de ninguna especie. 5. Toda operación de vents, hipoteca ú otra cualquiera practicada sobre esos bienes con posterioridad i esta fecha, será nnla y d- ningún valer. "6. Tan luego como la Capital de la República sea ocupada por "I ejército Nacional, eenom j^ar^ tyi gobierno provisional y el Tribunal á que se refiere el artículo 4. 7. El Gobierno provisional convocará á elecciones para una aaamblea Nacional Constito- 8. Esta asamblea podrá reataibleoer la Coastitucion de 1857, reformarla ó promulgar otra Carta Fundamental, según ere yere conveniente. 9. Restablecido el órden Cons titucional cesará en sus funciones el Gobierno provisional y ei Tribunal especial. 10. De acuerdo non nuestro Directorio podrá ampliares este plan cuando se creyere conveniente para la mejor organiza-clon de la República. Zumpahuacan, Enero de 1894. —General en jefe del Ejército Nacional.—Felipe A. Cailaneda. —Rúbrica.—Presbítero. Es interesante conocer el origen de la tradición que atribuye á Colón la popular anécdota. Ei Vasari en la vida Brunelleschi, hace la.relacion siguiao- ...-..“Por lo cual alentados los maestros, los obreros y demás ciudadano*, se renneron todo», y loe arquitectos disputaron sobre esta materia, pero con razon, fueron todos vencidos por Felipo; de donde se dice que nació la disputa del huevo de ésta manera: Ellos qnerian qne Filipo mostrara su intención y su modelo, como loe otros mostraban el suyo. lo qne no quiso hacer él; pero propuso á maestros extraños y trabajadores que quien parace sobre una mesa de mármol un huevo de pauta, ese haría la cúpula: que allí se conocería el génio de ellos. Tomando entóneos un huevo, todo» nqnelloe maestros se pollerón á pararlo, pero ninguno Dljéronle á Felipo que lo parece él: con grada lo tomó, gol peandole nna punta sobre la mesa de mármol, lo puso dere- Dijeron los artífice» que ellos también habrían podido hacerlo. y Filipo les respondió riendo. que también ellos habrían sabido edificar la cúpnla viendo el modelo y el diseño ” Asi, según Vasari, ingenioso problema fué puesto por Brunelleschi en 1420, y la filosofía de la anécdota ee amolda mas al caso del arquitecto florentino. Sea como fuere, la gloria de loe dos génioe quedará intacta, pero no veo por qué no se atribuye la ocurrencia á quien cor-reeponda.—“EI Cosmopolita.” Nenaaelen en Albuqnerqne. El dia 7 del presente el periódico ‘‘The Albuquerque Democrat*’ publicó un artículo denigrativo del carácter de unas dos mujeres de Silver City, americanas las dos. Llámase la una Mrs. Obed Foote, y la otra es cufiada de ésta. El “Democrat” dijo en sustancia que las dos mujeres llevaban una vida no edificante y que un secretario desfaloador de los fondos de la oompadia del expreso era quien les proporcionaba fondos. La publicación produjo la mayor indignación entre loe amigos de las mujeres acusadas, y mucho se habló de hacer saltar al aire la oficina del citado periódico con un cartucho de dinamita y de echar fuera de la ciudad al prepietario Mr. Albright y su asistente Mr. Brownlee. Dos hermanos de las mujeres ee ar- maron y se fueron en busca de Albright y su ssistente psrs desollarles la piel, pero la policía los impidió de llevar a cabo su intento. A poco llega de Silver City el marido de la Sra. Foote y a boca de pistola compele al editor Albright de firmar en presencia de testigos una declaración en que se retracta de todo lo dicho, declaración que también firmó su asistente bajo la irrisistible persuacion de un par de pistolas que le apuntaban a la cabeza. Concluido este aet* dramáma-tico. Albright y su asistente Brownlee pasaron ante un notario y hacen afirmación bajo juramento de que la susodicha retractación les lué sacada por la fuerza, esto es. bajo la silenciosa pero elocuente pvrsuasion de las pistolas-de un marido indig- Foote fué arrestado y puesto bajo fianzas para responder a una acusación de porte de armas, disturbio y demas. Si semejante escandalito hubiera ocurrido entre mexicanos esta fuera ya bora que el tele-grato le hubiera comunicado al mundo la eepeluzhante noticia, rematándola con qne el pueblo de este territorio no merecía ser a'lmitido á la categoría de estado.—“El Beletin Popular.” El “El Daily Eveniog Democrat” dice con techa 5 del actual, lo siguiente:—El Demócrata ha sabido por un medio que se cree cierto que el ex-presidenti Harrison y laSra-Leland Standlord viuda del finado Senador, serán próximamente unidos en matrimonió, en Palo Alto. El ex-Presidento se prepara actualmente par. partir de Indianapolis para la Universidad Standior donde recitara una série de lecturas, y durante su estancia en aquel lugar, se desposara con la Sra. Standford, cuyo caudal valoriza en 120,000, 000. Ella era intima amiga de la finada Sra. Harrison y durante la última administración de Mr. Harrison, ambas familias se manifestaron siempre muy unidas por msdio de los vínculos sociales. De un miembro de la familia del ex-Presidente Harrison se ha sabido que es infundado el rumor de que se iba á casar con la Sra. Stanford. Ella dizque se manifestó muy divertida csundo se enteró del conté nido de los periódicos, y dijo qne no sabia de que otro medio ee valdrían los periódicos pira hacer su nombre sparecer ante el público. Luego negó positivamente la veracidad de tal rumor, y manifestó mucha indignación al saber que edstian seres que creían que ella pensaba en su segundo matrimonio. — El Monitor Mexicrno,